Villa 31: imágenes del desamparo y el olvido en tiempos de pandemia
Actualizado el 10 de septiembre de 2022
El olor a cloro penetra en calles y pasillos. La cooperativa fumiga para mantener a raya al maldito Covid-19. Pero los contagios se multiplican.Dos compaeros se lo agarraron. Nos estamos exponiendo cuentan los muchachos de la cuadrilla. Pero no queda otra.RollingStone
Adrin Alem est en pareja con Janina. Tienen tres hijos: Kevin, Luna y Axel. Viven en una casilla sin luz, sin agua, sin derechos: A veces miro las torres de Retiro y pienso que esa gente mira para ac y dice ese es otro mundo. Yo miro para all y pienso lo mismo: ese es otro mundo.RollingStone
Para los sin techo la cuarentena es un absurdo. El aislamiento social, la condena del pasado que sigue en el presente. En los paradores no entra un alfiler y son terreno frtil para el virus.RollingStone
La parroquia de la Virgen de Caacup est en el corazn del barrio. Por ah a veces pasa el mdico Gabriel Snchez. La nica certeza que tenamos era que al virus se lo combata con higiene de manos. Pero sin agua, la mitad de la batalla la tenemos perdida, dice acerca de la emergencia.
Dos meses lleva Karen Ferreyra Vela sin hacer la calle. Es trabajadora sexual trans. Naci en Per y lleg al pas en 2007. Si no me convida algo el vecino, me muero de hambre, explica, voluptuosa y bien maquillada, desde la puerta de su cuarto. Decime cmo voy a pagar la pieza, mi amor, decime.RollingStone
En la Parroquia Cristo Obrero descansan los restos de Carlos Mugica, asesinado por la Triple A. El sacerdote Guillermo Torre predica desde hace 20 aos con el ejemplo del santo patrono: Hoy se cumplen 46 aos de su asesinato. Ni lo dudo, Carlos seguro estara ac, al pie del can".RollingStone
Lorenza Martnes tiene 60 aos y races guaranes. Vive en la casa 215, manzana 12. Resiste el desalojo en plena cuarentena: Dnde estn mis derechos, dnde est la ley? Ellos, los del Gobierno, creen que porque somos pobres queremos plata. Yo no pido plata, lo que no quiero es quedar en la calle.RollingStone
Cables tendidos sin ton ni son. Desde las alturas del barrio se ven los autos surcando la autopista. Tambin las torres opulentas de la City portea.RollingStone
Macario Daz, en su pieza. Tiene 54 aos y es formoseo. Hace 20 aos que lleg al barrio. Se gana la vida haciendo changas con su motito. Es motofletero y hoy se hizo unos pesos con una mudanza.RollingStone
Las cocinas de los comedores que alimentan al barrio se improvisan en casas, como esta manejada por la Corriente Clasista y Combativa. La mayora de los vecinos son changueros, obreros de la construccin. Sin trabajo, los comedores son la nica alternativa para acceder a un plato de comida.RollingStone
Sin barbijo, un vecino espera fumando que termine la cuarentena. Aguarda tambin que el Estado nacional declare la emergencia alimentaria, sanitaria y habitacional en las barriadas.RollingStone
Esenciales e informales en la arteria principal del Barrio Padre Carlos Mugica: los feriantes no pueden darse el lujo de frenar. Se consiguen verduras, carnes artculos de limpieza y tambin tapabocas.RollingStone
"Chicho". As conocen todos los vecinos a Yolanda Carrizo. Es consejera barrial y tiene 67 aos, 12 hijos, un perro fiel y una imagen de San La Muerte.RollingStone
En la barriada estn activos 68 comedores y merenderos. Tambin ollas populares. Muy pocos reciben apoyo estatal. Los cimientos solidarios de la 31 sostienen la subsistencia estas semanas de cuarentena. Muchos referentes de estos espacios, como Ramona Medina, se contagiaron.RollingStone
Restos de afiches polticos de la ltima eleccin bajo la autopista. Larreta hizo campaa con nuestro barrio. Hablaba de la urbanizacin dice Silvana Olivera, del Comit de Crisis. Puras truchadas. Red de agua precaria sin terminar, mucho maquillaje en las fachadas, pero atrs estn los problemasRollingStone
Un vecino intenta reparar un cao de agua en una de las calles de la Villa 31. A mediados de abril, se conoci que se haba cortado el agua en el barrio. Para esa poca, tambin se inform del primer caso de coronavirus. Ahora son ms de 800.RollingStone
Cuando se qued sin agua, Silvana Olivera agarr baldes y cruz todo el barrio hasta donde estaban los camiones cisterna. Las filas eran largusimas. Creo en las organizaciones sociales, en los lazos solidarios de los vecinos, en la militancia de base. Del gobierno de la Ciudad, olvidate, dice.RollingStone