
Vivir sin autos es posible en un suburbio alemán
En Vauban, los vehículos no están prohibidos, pero el diseño de la ciudad desalienta su uso
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VAUBAN, Alemania.- Los habitantes de esta exclusiva localidad son verdaderos pioneros suburbanos que se aventuraron allí donde pocas madres que transportan chicos y pocos ejecutivos que van a trabajar al centro se han atrevido a llegar: abandonaron el automóvil.
En este nuevo distrito experimental de las afueras de Friburgo, cerca de la triple frontera con Francia y Suiza, como regla general están prohibidos los garajes domésticos, las entradas de auto y estacionar en la calle. Las calles de Vauban están completamente "libres de autos", con excepción de la calle principal, por donde corre el tranvía que lleva al centro de Friburgo, y un par de calles en los bordes de la localidad. Tener auto está permitido, pero sólo hay dos lugares para estacionar: enormes garajes construidos en los límites de este emprendimiento, donde los propietarios de autos pueden comprar, junto con su casa, un estacionamiento por US$ 40.000.
En consecuencia, el 70 por ciento de los 5500 residentes de Vauban no tiene auto, y el 57% vendió el suyo. "Cuando tenía coche estaba siempre estresado," confiesa Heidrum Walter, entrenadora en medios de comunicación y madre de dos hijos, mientras camina por calles arboladas donde el pedaleo de las bicicletas y el rumor de los niños jugando ahogan el sonido esporádico de algún motor a lo lejos.
Vauban se terminó de construir en el año 1006 y es apenas un ejemplo de una tendencia en alza en Europa, EE.UU. y otros países que propone independizar la vida suburbana de la utilización del auto, como parte del movimiento llamado "planificación inteligente".
El automóvil es el eje de la vida en los suburbios, lugar elegido por las familias de clase media, desde Chicago hasta Shanghai, para construir sus hogares. Y según los expertos, ese es uno de los principales obstáculos para reducir de manera drástica el efecto invernadero producido por las emanaciones de gases, y por lo tanto para detener el calentamiento global.
Los usuarios de autos son responsables del 12% de las emisiones de gases de invernadero -un porcentaje que, según la Agencia Europea de Medio Ambiente, está en aumento-, cifra que alcanza el 50% en las zonas de mayor tránsito automotor en EE.UU.
Mientras en las últimas dos décadas los planificadores se esforzaron por hacer ciudades más compactas y mejores para caminar, ahora han comenzado a aplicar el mismo concepto a los suburbios, concentrándose en sus ventajas ambientales, como reducir la emisión de gases. Vauban, un rectángulo de un kilómetro y medio cuadrado, podría ser el experimento más avanzado de vida suburbana con reducción de automóviles.
Sus principios están siendo adoptados en todo el mundo, como un intento de hacer que los suburbios sean más compactos y accesibles al transporte público, y con menos espacio para estacionar. En este nuevo enfoque, los comercios están situados a distancia de a pie de los hogares o sobre la calle principal, y no en grandes almacenes de una remota autopista.
"Desde la Segunda Guerra Mundial, todos nuestros emprendimientos inmobiliarios han puesto el énfasis en el auto, y eso tiene que cambiar", dijo David Goldberg, funcionario de Transportation of America, que promueve la creación de comunidades que dependan menos del auto.
En 1950, el sueño eran las comunidades de casas con garaje particular, como Levittown y Scarsdale, en los suburbios de Nueva York, y esos sitios todavía mantienen su atractivo. Pero es probable que algunos suburbios nuevos se parezcan más a Vauban, y no sólo en los países desarrollados, sino también en aquellos en vías de desarrollo, donde la emisión de gases del creciente número de coches particulares de la floreciente burguesía está ahogando a las ciudades.
En EE.UU., la Agencia de Protección del Medio Ambiente promociona en las comunidades una reducción de automóviles y los legisladores han comenzado a actuar, aunque con cautela. Goldberg dijo que en la ley federal de transporte público que se aprobará en 2009, el transporte público suburbano tendrá un papel más importante. En leyes anteriores, el 80% de los fondos iba por ley a rutas y autopistas, y el 20%, a transporte.
En California, la Asociación de Planeamiento del Area de Hayward está construyendo en las afueras de Oakland una comunidad llamada Quarry Village, accesible sin auto por la vía de Tránsito Rápido del Area de la Bahía. Sherman Lewis, líder de la asociación, dice que "está ansioso por mudarse" a Quarry Village, y espera que el lugar le permita a su familia reducir de dos autos a uno o a ninguno. El actual sistema atenta contra el proyecto, asegura, pues quienes otorgan créditos hipotecarios desconfían del valor de reventa de hogares de medio millón de dólares sin lugar para estacionar, y la mayor parte de la reglamentación catastral en los Estados Unidos exige dos lugares de estacionamiento por unidad residencial. Quarry Village ha obtenido una excepción a esta norma.
Convencer a la gente de que deje de usar el auto suele ser una tarea titánica. "Los norteamericanos desconfían muchísimo de cualquier proyecto que implique abandonar o reducir la cantidad de automóviles", dice David Ceaser, cofundador de CarFree City Estados Unidos, quien agregó que en los Estados Unidos no ha tenido éxito ningún emprendimiento suburbano libre de autos del tamaño de Vauban.




