Volcán: el pueblo que busca renacer luego de un trágico alud

En enero pasado, el fenómeno dejó cuatro muertos y afectó al 80% de la localidad; hoy, luchan por salir adelante
Fernando Massa
(0)
5 de marzo de 2017  

VOLCÁN, JUJUY.- Gustavo Vizuara camina por arriba de la casa de su abuelo. Va y viene sobre esa capa de lodo seco, de dos metros de alto, que cubre pasillos y habitaciones. Deambula entre discos, fotos, muebles, libros y recuerdos ahí enterrados. La casa, en plena zona roja del desastre, deberá demolerse al igual que toda esa manzana.

Una cuadra más al sur, como todos los días desde que pudo volver a su almacén, Elda Terán limpia entre lágrimas el barro depositado sobre las botellas de gaseosas con las que se había abastecido para el verano. Las tratará de vender a mitad de precio o las regalará. No lo decidió aún. Sólo sabe que el subsidio no le alcanzará para reponer todo lo que perdió. En un salón de la iglesia del pueblo, con la ayuda de dos voluntarios santafecinos y dos mujeres del Ejército, Nicolasa de Martínez acaba de organizar un almuerzo más para los miembros de las distintas fuerzas que trabajan en la zona y las 12 familias evacuadas que siguen ahí.

Cuadras más allá, decenas de soldados con palas levantan el barro que todavía se acumula en las calles, y otros tantos terminan de poner en condiciones la escuela para que esté lista en el inicio del ciclo lectivo.

A poco de cumplirse dos meses del alud, ese mar de lodo, piedras y agua que el 10 de enero pasado a la mañana bajó del cerro, cortó la ruta 9, destrozó casas y dejó cuatro muertos, Volcán, un pueblo jujeño de 1400 habitantes enclavado en la entrada de la Quebrada de Humahuaca, empieza a mostrar otra cara: la de la reconstrucción. Ese largo camino demandará meses.

Gustavo Vizuara está sobre lo que queda de la casa de su abuelo
Gustavo Vizuara está sobre lo que queda de la casa de su abuelo Crédito: Fernando Gutiérrez

Los vestigios del desastre, sin embargo, permanecen ahí. Las casas y comercios destruidos de cuatro manzanas, con su demolición completa sentenciada en aerosol al lado de la puerta. Las marcas en las paredes de aquellas que se salvaron y fueron limpiadas. El extenso terraplén de lodo seco al norte de este pueblo que sepultó el verde donde pastaban los animales. Las piedras al pie del cerro. El cráter en el pavimento de la ruta 9, que obligó a desviarla. Y ese miedo entre los pobladores cada vez que llueve, y les hace preguntarse si otra vez bajará el "volcán", como le llaman a lo que trae el alud y que dio nombre al pueblo.

"Hubo tres situaciones que evitaron que esto fuera una tragedia mayor: la alarma del pueblo funcionó, la evacuación se había ensayado, y ocurrió de día", explica el mayor Fabián Torrengo, quien estuvo al frente del Comité Operativo de Emergencia (COE) apenas ocurrió el desastre.

Soldados trabajan en las tareas de mantenimiento de la escuela
Soldados trabajan en las tareas de mantenimiento de la escuela Crédito: Fernando Gutiérrez

En ese entonces, la situación era dramática. Según detalla Torrengo, en el badén, a la vera de la ruta 9, había siete metros de lodo y piedras a lo largo de 500 metros. Y en la que fue declarada la zona roja de desastre del pueblo, un metro y medio de barro cubría calles y casas. El 80% del pueblo había sido afectado, unas 1000 personas fueron evacuadas, la ruta 9 permaneció cortada durante seis días. "En una primera etapa, el objetivo fue salvar vidas, restablecer los servicios básicos, y recuperar bienes esenciales. Ahora, estamos en la etapa de reconstrucción", dice Torrengo.

Vizuara sabe que parte de esa reconstrucción significa la demolición total de 42 casas -alrededor del 10% de las viviendas-, y entre ellas la de su abuelo, una construcción de adobe levantada en 1945, después de la gran inundación que sufrió el pueblo ese año. También sabe que al ser parte de la manzana uno, al menos se le respetará la misma fachada.

En un rincón de esa casa, cuenta Vizuara, los bomberos encontraron, hundidos en el barro y agarrados de la mano, los cuerpos de Elena Zambrano, de 77 años, y su hijo Carlos, de 59, después de varios días de búsqueda. Los otros dos muertos fueron un hombre de nacionalidad belga y su pareja arrastrados por el alud.

La intensidad del alud aún se ve en un tramo de la ruta 9
La intensidad del alud aún se ve en un tramo de la ruta 9 Crédito: Fernando Gutiérrez

Anticipación

Frente a la escuela N° 17, el intendente de Volcán, Darío Chañi, dice que la prioridad hoy es que el edificio, que no sufrió daños estructurales, quede listo para recibir a los alumnos el primer día de clases. Además, cuenta que tanto en enero como en septiembre del año pasado había enviado notas al Ministerio de Infraestructura de la provincia, que no tuvieron respuesta, para advertirle sobre los dichos de los campesinos, que hablaban de grietas en lo alto del cerro.

El proyecto del gobierno provincial ahora es instalar seis defensas en la Quebrada de los Filtros -donde ocurrió el alud- para que, en caso de que vuelva a suceder, puedan ir frenando la caída y mitigar el impacto en el pueblo. Las defensas deberían limpiarse todos los años.

El auto de Luis Vargas fue arrastrado más de 100 metros desde su casa
El auto de Luis Vargas fue arrastrado más de 100 metros desde su casa Crédito: Fernando Gutiérrez

Dentro de la escuela, Olinda Salas y Olga Mendoza, la portera y una de las empleadas administrativas de la institución, cortan un pantalón de jean con una tijera para darle una repasada más al piso. "Nos quedamos sin trapos de piso, porque los tuvimos que pasar un montón de veces para terminar de limpiar. Queda una especie de arcilla que es muy difícil de levantar", cuentan.

Ahí, a unos pasos, está Juan Carlos Colque, el director de la escuela primaria. Dice que entre la primaria y la secundaria -una funciona a la mañana y la otra a la tarde- suman unos 300 alumnos. Pero este año, de los 140 que suelen asistir a la primaria sólo se anotaron hasta ahora unos 100. "Afuera, el barro llegaba a un metro de alto, pero por suerte la puerta resistió -dice-. Este año será muy importante la contención de los chicos, buscar espacios de recreación y diálogo más allá de la enseñanza directa."

Marcela Ortega acaba de inscribir en la escuela a su hijo Baltazar, de 9 años. Sabe que para él significará una distracción después de tanto estrés. "Cada vez que llueve él me dice: «Vamos mamá, va a bajar el volcán»". Aquella mañana, cuando sucedió, tuvieron que subir al techo de su vivienda hasta que los rescataron muchas horas después. Perdieron todo: su vivienda y su restaurante tendrán que ser demolidos. Ahora viven en la casa de un familiar. Así se la rebuscaron muchos a la espera de la reconstrucción, o de la apertura de unos contenedores-viviendas que envió la Organización de las Naciones Unidas (ONU). "Con los soldados me saco el sombrero", dice Marcela, antes de irse. Y con una sonrisa muestra su esperanza de volver pronto a una vida lo más normal posible.

Fuente: LA NACION

Un paraje al pie de la Quebrada

Volcán forma parte del recorrido turístico de Jujuy

Declaración

En 2002, la Unesco declaró Patrimonio de la Humanidad a la Quebrada de Humahuaca. Volcán es la puerta de entrada a ese atractivo turístico.

Economía

La mayoría de los 1400 habitantes trabajan en la producción de cal. Una menor proporción se reparte entre el empleo público y la ganadería.

400

Viviendas

El 10% de ellas serán demolidas como consecuencia del alud.

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.