
Discos: en busca del cluster perdido
Cientos de megabytes de espacio se evaporan en su PC
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El segundo nombre de un disco rígido es Desperdicio . En efecto, como los sistemas de archivos guardan la información en estos dispositivos por medio de bloques de tamaño fijo (por ejemplo, 32 KB), si usted almacena 900 archivos de 20 KB habrá malgastado más de 10 megabytes de espacio. Suena raro, pero así es, grosso modo.
También se pierde espacio por otro motivo. Si un archivo ocupa, digamos, 33 KB, necesitará dos bloques. El primero quedará completamente lleno. Pero del segundo sólo se usará 1 KB y se perderán los otros 31, porque ningún otro archivo puede compartir ese cluster (el nombre técnico de estos bloques).
Mientras el dólar estuvo equiparado con el peso, este asunto tenía una muy baja prioridad. No nos preocupábamos de ahorrar espacio porque, cuando nos quedábamos cortos, comprábamos un disco nuevo. Ahora, eso puede ser imposible para muchos presupuestos; ni hablemos de las notebooks, cuyas unidades son en general más costosas que las de una computadora de escritorio.
Libre bajo palabra
Por lo tanto, hay que tomar conciencia de la cuestión e instrumentar algunas medidas para evitar el desperdicio o para recuperar unos muy útiles megabytes.
El primer paso es un buen diagnóstico. Para eso, hay una excelente herramienta gratis llamada TreeSize , que se baja de www.jam-software.com (vaya al link Windows Freeware cuando cargue la página). Este programa enumera los directorios del disco e informa, de forma predeterminada, el espacio utilizado (esto lleva un rato, si la unidad es muy grande; téngale paciencia).
Este valor incluye los bytes desperdiciados, que dependerá del tamaño de los clusters de su sistema de archivos. El FAT32 (Windows 95 SR2 y Windows 98) permite bloques de 4 KB, pero sólo si la capacidad del disco es menor a 8 gigabytes. Si, como es bastante probable, su máquina tiene unidades (o, para ser exactos, particiones) de más de 8 GB, entonces cada bloque de almacenamiento será de 8 KB (hasta 16 GB) o 16 KB (hasta 32 GB).
Para ver cuánto espacio se está desperdiciando en cada directorio, elija la opción Wasted Space en el menú View . Se llevará una sorpresa.
Le doy algunos números de esta máquina con Windows 98 y un disco de 8 GB con clusters de 4 KB, para que se vaya preparando. En el directorio Archivos de programa hay casi 45 MB desperdiciados; en Windows , 26,5 MB; en Mis documentos , 5,2 MB. Así que, sólo en esto, se van casi 80 MB al limbo virtual. Sumando los demás directorios, la cuenta asciende a 100 megabytes.
¿Qué hacer a continuación? Primero, use el sistema de archivos más eficiente. Si tiene Windows 95, no le queda más remedio que emplear FAT 16, que se sirve de bloques de 32 KB con discos de 1 a 2 GB, y de 64 KB con discos de 2 a 4 GB. No es un buen negocio, pero enseguida analizaremos algunas soluciones.
Si tiene Windows 95 SR2 o Windows 98, seguramente tendrá FAT32. Si no, use la herramienta Inicio>Accesorios>Convertidor de unidades FAT 32 . No todos los discos pueden pasarse a este sistema de archivos y, aunque la operación es generalmente segura, haga backup de sus datos antes de la conversión.
Si usa discos muy grandes (más de 20 GB), le recomiendo mudarse a Windows XP o 2000 y usar NTFS, que se sirve de clusters pequeños (4 KB o menos) en todos los casos. Recuerde, sin embargo, que un disco NTFS no puede verse desde Windows 95, 98 o Me (sí desde Linux).
Como pudo observar en el ejemplo, incluso con bloques de 4 KB la cantidad de espacio que se pierde es enorme. Si sus discos son muy espaciosos y todavía tiene paño para cortar, puede olvidarse del tema por el momento.
Pero si está empezando a quedarse sin lugar libre, localice las carpetas donde se almacenan centenares de archivos pequeños y comprímalos para armar un solo archivo grande. Con un solo archivo comprimido, únicamente se desperdiciará el sobrante del último cluster.
Pero cuidado: hay datos que no se deben comprimir. Puede realizar esta operación con ficheros que ni el sistema ni los programas necesiten. Puesto que un archivo comprimido no puede ser accedido por Windows o las aplicaciones (hasta que se lo descomprima), esta solución es práctica para carpetas como Mis documentos y cualquier otra que contenga datos personales estáticos, compuesta usualmente de muchos archivos pequeños.





