Murió Douglas Engelbart, el inventor del mouse y la interfaz gráfica para computadoras

Douglas Engelbart recibe de Bill Clinton en 2000 la Medalla Nacional de Tecnología e Innovaciones, la distinción más grande en Estados Unidos en el área tecnológica
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Fue ayer por la noche; tenía 88 años; su trabajo inspiró a Steve Jobs y Bill Gates para la creación de la computadora personal
Ricardo Sametband
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3 de julio de 2013  • 15:46

Douglas Engelbart murió ayer a los 88 años, según informó su hija, Christina. En un mensaje de correo electrónico, informó que Engelbart murió durante la última noche; su salud se había estado deteriorando en los últimos tiempos, y empeoró en el último fin de semana.

Engelbart es el gigante sobre cuyos hombros se subieron Steve Jobs y Bill Gates para fundar la informática hogareña. El y su equipo crearon, a mediados de la década del 60, dos elementos clave: el mouse como dispositivo de interacción con las entonces gigantescas computadoras ( que estuvo por ser un dispositivo para controlar con la rodilla y no con la mano ) y la interfaz gráfica de usuario: es probable que usted esté viendo esto en una pantalla con ventanas y botones que permiten activar otros programas: eso fue idea de Engelbart y su equipo. Y creó un sistema que, además, permitía teleconferencias, y mantener una ventana de tamaño variable con el interlocutor mientras se usaban otras aplicaciones. Y tuvo -ya que estaba- el segundo nodo de Internet (su oficina estaba enfrente de la de Leonard Kleinrock , en donde se inició Internet como la conocemos).

Entrevistado por LA NACION en 2002 , Engelbart explicó que el trabajo que realizó entre 1964 y 1968 en el Stanford Research Institute nació de una reflexión de 1950 (cuando tenía 25 años, y después de dejar de ser operador de radar para la Marina estadounidense): "Lo que necesitamos es generar herramientas que mejoren esas instituciones y que a su vez puedan crear herramientas más efectivas. Lo que quería (y lo que sigo buscando) es superar el coeficiente intelectual colectivo, hacernos más capaces."

Engelbart pertenece a la primera generación que tuvo un acceso directo a las computadoras (aunque fueran universitarias), y que entendió perfectamente su potencial. Y fue también de los primeros que tuvo acceso directo a una pantalla: en este caso, la del radar que manejó durante la Segunda Guerra Mundial, y que lo inspiró para pensar una pantalla que mostrara más información que simple texto.

El grupo de genios que logró formar en Stanford (y que estaba financiado por ARPA, la agencia gubernamental donde nació la red predecesora de Internet) fue el que hizo realidad sus ideas, como el ratón y la interfaz gráfica con ventanas variables. En 1968 hizo una presentación donde el público pudo ver, por primera vez, todo su trabajo:

"Muchos de los que trabajaban conmigo eran estudiantes, que volvían horrorizados de sus clases porque sus profesores se reían de mí -le contó Engelbart a LA NACION en 2002-. A nadie le gustaba mi manera de ver las cosas. Aun después de la demostración de lo que el NLS podía hacer, en 1968, y que se convirtiera en ese año en el segundo nodo de Arpanet, la mayoría de mis colegas en Stanford me consideraba un loco."

Hacia el fin de la década de 1970 su trabajo -que era impresionante pero no parecía tener entonces una aplicación práctica directa- perdió interés y su grupo se fue quedando sin fondos; durante toda esa década varios de sus ingenieros se fueron a otros centros de investigación, incluyendo el Palo Alto Research Center de Xerox.

Allí Xerox creó la Alto, la primera computadora que hoy reconoceríamos como moderna, con un monitor color, un mouse y un sistema operativo con una interfaz gráfica de usuario (es decir, que no dependía de comandos escritos). Por allí pasaron, al final de la década de 1970, Steve Jobs y Bill Gates, que retomaron las ideas de Engelbart y las llevaron a ser usadas a diario por cientos de millones de personas, y a hacer más amigable la computación personal.

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