
El equipo logra una autonomía de 2 días con sus 7500 mAh, una buena característica para el mercado de gama media
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Es una compañía rara la china Honor, uno de cuyos smartphones, el X7e, estuve probando por estos días. Era la marca secundaria de Huawei, que vendió la compañía en 2020 para salvarla luego de entrar en la lista negra de gobierno de Trump.
Desde entonces, Honor es una compañía independiente, y a diferencia de su antecesora, puede acceder a toda la tecnología estadounidense, incluyendo el Android oficial de Google, pero abreva de algunas ideas que tenía Huawei en su momento, y tiene equipos inusuales como el Honor Robot Phone que mostró en agosto último.

El Honor X7e (783.000 pesos) es bastante más pedestre, pero con algunas características interesantes para su segmento. Desde el hardware hay tres cosas que saltan inmediatamente a la vista: el muy simpático color (“Naranja amanecer”, el que yo probé; también está disponible en un celeste suave y en negro), la descomunal batería de 7500 mAh y un diseño para las cámaras con dos lentes dispuestas en un bloque enorme, que recuerda a la línea Asus Zenfone y también, cómo no, al iPhone 16 o 17.

La batería es su fuerte, sobre todo porque no lo hace particularmente pesado (207 gramos), pero le da una autonomía de un día y medio largo, probablemente más, aunque eso depende, lógicamente, del uso que se le dé al equipo. Tiene un procesador modesto, un Helio G81 Ultra de Mediatek que ya tiene unos años encima (y que es la razón por la que no ofrece conectividad 5G), pero que para tareas cotidianas (como acceso a redes sociales, YouTube, música, juegos livianos) no tiene mayores inconvenientes. En combinación con esa batería puede aguantar todo el día con un uso intensivo: redes, juegos a full, videos, etcétera.
La batería del celular también se puede usar para darle carga a otros dispositivos, como unos auriculares inalámbricos u otro smartphone, usando un cable USB-C.

El equipo tiene 6 GB de RAM (su hermano menor, el X6e, tiene 4 GB), y puede usar otro tanto de los 256 GB de almacenamiento para mejorar el rendimiento general del Android 16 que trae instalado (MagicOS 10, en la visión de Honor). También tiene una pantalla de 6,6 pulgadas con una tasa de refresco a 120 Hz, aunque es un LCD convencional a 720p y no es particularmente brillante.
Igual, creo que el público objetivo apreciará más, probablemente, el conector de audio analógico (miniplug) que habilita a la radio FM integrada; la carga rápida de 45 watts por USB-C; y un botón programable en uno de los laterales del equipo, que permite activar el asistente de IA de Honor, cambiar los perfiles de sonido, encender la linterna y algunas funciones más.

El Honor X7e usa una cámara de 50 megapixeles con apertura f/1.8, y un segundo sensor de profundidad que acompaña a este, y Honor le sumó varias funciones para mejorar las imágenes, correctas en calidad para el precio que tiene el equipo. La cámara frontal, para selfies, es de 5 megapixeles.
No es un mal combo de cámaras, pero por un precio similar el mercado local ofrece modelos como el Motorola G77 o el Xiaomi Redmi Note 15, que tienen mejores sensores y prestaciones generales muy competitivas (aunque con baterías más limitadas).
Más allá de esto, el Honor X7e es un caballito de batalla de muy largo aliento; no es el más rápido del mercado, pero no se cansa nunca, ni se lastima: tiene resistencia IP64 al agua y al polvo, y certificación SGS a caídas y porrazos. El equipo viene en caja con el cargador de 45 watts y una funda protectora.


