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Corre el año 1802 y un grupo de hombres a caballo se arrastra por la sierra baja. Hace días que peregrinan a campo traviesa y sólo necesitan comer, descansar y cambiar sus caballos. El lugar al que ansían llegar es la Posta de Achiras, una humilde parada que forma parte del Camino Real que une Buenos Aires con Cuyo. Aquí solo hay un par de casas de adobe y paja, varias higueras, algunos frutales y un corral con animales. El resto de la inmensa tierra es dominada por rocas, cortaderas, y las achiras que le dan nombre al lugar.
Son las cuatro de la tarde y en el corazón histórico de Achiras se respira pasado. Su origen ligado al virreinato del Río de la Plata y a una embrionaria nación, está en el ADN del pueblo. No es, sin embargo, un lugar evidente. Ubicado sobre las últimas estribaciones de las Sierras de los Comechingones, el pueblo está a 70 km de Río Cuarto, bien cerca del límite entre Córdoba y San Luis. Acusa apenas 4.000 habitantes, y varias hectáreas de soja, sorgo y maíz, que esconden bajo un incipiente aspecto agrícola un interesante pasado y una particular magia. Parte de ese atractivo se detecta en el balneario sobre el arroyo El Gato y su rivera con una gran cantidad de verde. Ya en las afueras el paisaje es dominado por cerros, arroyos y cañadas que llevaron a Achiras a ser conocida como "la linda del sur cordobés". Ese mismo encanto también enamoró a varios cordobeses, rosarinos y porteños que construyeron aquí sus casas de veraneo a principios del siglo XX.
Un paseo con historia
La parte más pintoresca del pueblo está ligada al casco histórico, muy cerca de la plaza. En esa zona las calles son estrechas y lucen nuevos empedrados que se encargan de reforzar el espíritu colonial. Ahí también se descubren una serie de edificios centenarios, que contrastan con el resto de las construcciones, más bien contemporáneas. Entre los más antiguos se destacan la iglesia, la casa de los Oribe, que fue construida en barro y piedra en 1887, y la Comandancia donde hoy funciona el Museo del Desierto. Este último se conserva casi como era, con sus paredes de adobe de 90 cm, que lo aislaban del frío y el calor. Hay pisos de tierra, pesadas puertas de madera y habitaciones que albergan objetos asociados a la historia del lugar, pinturas y fotografías.
Caminamos por la plaza, donde algunas piedras afloran como islas rodeadas de césped. Al ver que las miramos con curiosidad, Gisela Torres, encargada del área de turismo de Achiras, nos cuenta que pertenecen al antiguo fuerte, creado para proteger a la población de los ataques de los Comechingones. Comparte con nosotros algunos datos y nos recomienda la visita a Los Nogales: parece que, en uno de sus tantos viajes, José de San Martín pasó por esa posta, a 4 km de Achiras. Allá vamos.
"San Martín estuvo acá y compró 12 caballos. Iba para Mendoza. Este es el documento", dice Ricardo Gigena, el actual encargado de Los Nogales y descendiente de José Gigena, antiguo maestro de posta que a comienzos del siglo XIX recibió al Libertador. El hombre descuelga el pequeño cuadro con un viejísimo y ajado papel que lo certifica y continúa con el relato: "El tema fue que San Martín no pagó los caballos y Gigena tuvo que ir a cobrarlos a Buenos Aires".
San Martín no fue el único visitante ilustre: por aquí también pasaron Lucio Mansilla, Chacho Peñaloza y Facundo Quiroga, entre otros. Actualmente se puede visitar la posta de Los Nogales, pasar el día, entrar al humilde museo y observar sus boleadoras, recados y puntas de flecha.
El Porfín
Sobre la ruta 30 que va a Río Cuarto, a unos pocos kilómetros de Achiras y en el punto más alto de una de las suaves elevaciones del lugar, Ramón Arbeloa recibe en El Porfín, sustantivo que acuñó cuando finalmente ("por fin"), después de muchos años, logró terminar la obra de su casa de las sierras, aquella que comenzó en los 70, cuando soñaba con dejar el estrés de Rosario por una vida más bucólica. Rodeada de 70 hectáreas, el casco está todo construido en piedra de una cantera de la zona, con tirantes de álamo y detalles curiosos, como los toneles abiertos al medio que sirven de cuña en el techo del comedor. Hay mesas de granito, lajas en el suelo y una larga colección de morteros por todos lados.
La idea de recibir visitantes llegó naturalmente, un poco más tarde, porque a Ramón y a Ana María Forte, su mujer, les gusta conocer gente, charlar y hacer amigos. De modo que una vez que abrieron las tranqueras, no tardaron en sumar una segunda casa, a unos 100 metros del casco, sobre otra lomada. Ambas comparten una gran piscina y la posibilidad de realizar cabalgatas de pocas horas o varios días, apuntarse a algún taller de chacinados con provisión de materias primas del criadero propio, o lanzarse a algún trekking o salida en 4x4. "Me gusta hacer fiambres, estoy pensando que sería lindo que la gente que venga aquí arme su propio jamón, y termine de estacionarlo en su casa", se entusiasma Ramón.
Apunte también, claro, increíbles asados de lechón, con proverbial siesta posterior, o tarde de lectura junto al ventanal de tres metros. Dicen que las tormentas por esa abertura son un espectáculo de realidad aumentada. Habrá que verlo.
Partimos de Achiras en un día soleado, avanzando entre sembradíos mientras el día desaparece.
DATOS UTILES
Dónde dormir
El Porfín
Ruta 30, Km 14,5.
C: (0358) 420-9205 / elporfinturismorural@gmail.com / turismoruralelporfin.wix.com/turismoruralelporfin
Estancia serrana construida totalmente en piedra y tres hectáreas parquizadas con pinos, cipreses, olmos, olivos y membrillos. Cuenta con dos casas (6 dormitorios dobles y uno triple), pileta. Además cabalgatas, montain bike, paseos en 4x4. Buena cocina criolla: chivito, pollo y lechón al horno de barro.
Hotel Aymará
Centenario 360.
C: (03582) 49-5730 / aymarahotel@hotmail.com / f/aymara hotel
Ubicado en el centro de Achiras, hotel que ofrece habitaciones dobles, triples y cuádruples con baño en suite. Además cuenta con salón de usos múltiples, pileta y solárium..
Dónde comer
Comedor Pichetti
24 de Septiembre 530.
T: (03582) 49-5076.
Viejo bodegón ubicado en la calle principal del centro de Achiras, desde hace 34 años es atendido con sobriedad por su propio dueño. Si bien el lugar no se destaca por la ambientación, se come muy bien la especialidad de la casa, pastas caseras.
Soichu
24 de Septiembre y Centenario.
T: (03582) 49-5067.
Clásica pizzería ubicada en una de las esquinas más céntricas de Achiras. Empanadas, pastas y minutas se suman a su especialidad, las pizzas. Abierto todo el año.
Paseos y excursiones
Posta Los Nogales
A 4 km de Achiras y por camino de sierras se llega a este lugar histórico que atiende Ricardo Gigena. Tiene un pequeño museo que cuenta con distintos elementos ligados a la historia de la época colonial como viejos estribos, rebenques, monturas, boleadoras y puntas de flechas. Aquí se puede pasar una tarde de campo ya que cuenta con parrillas, pileta y mesas. $50 por auto. De lunes a sábados de 9 a 18.
Museo del Desierto
General Cabrera s/n.
Abierto de martes a domingo de 9 a 12 y de 15 a 18.
El ojito
A pocos metros del balneario que ofrece el arroyo El Gato existe una pintura rupestre hecha sobre un alero granítico. La pintura, atribuida a los comechingones, tiene como protagonista a un grupo de animales en un corral y solo se deja ver cuando baja el sol debido al deterioro que le causó el paso del tiempo.
Dulces Tatiana
Un buen regalo lo pueden proveer las manos mágicas de Gladys Poffo quien prepara riquísimos dulces: desde los tradicionales de higo o membrillo hasta el innovador dulce de cebolla.
Por Agustín Maya. Nota publicada en revista Lugares n° 241.



