A este pueblito solo se llega en tractor, en bote o después de una hora de caminata por la arena.
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Los lugareños de Boipeba son de todas partes del mundo; algunos llegaron hace tres décadas y, a diferencia de lo que sucedió en Morro de São Paulo que se transformó un lugar con una nueva identidad, los que aquí recalan son absorbidos por lo que ya hay, y lo último que quiere el recién llegado y se enamora de Boipeba es que cambie. Esta isla es como Morro hace un par de décadas y Morro es el ejemplo de lo que Boipeba no quiere ser, por eso no hay fiestas, ni grandes hoteles, ni muchos entretenimientos. Ni siquiera se festeja el carnaval; más bien aquí aparece la gente que le escapa. Las únicas fiestas que se celebran son las locales, como la del Divino Espíritu Santo, en mayo o junio, que mixtura misas de los devotos de Santo Antonio, patrono de los pescadores, con recitales de bandas de Forró y Pagode. Para esa ocasión, el pueblo entero se viste de gala y festeja durante cuatro días bajo un techo de guirnaldas coloridas, en la plaza principal.

Con un mapa dibujado a mano alzada que nos proveyó un conocedor de la zona antes de partir, atravesamos todo el pueblo hasta el ponto del tractor. A Moreré la rigen las mareas y la paciencia.
Después de una hora y media llegó nuestro último transporte, un tractor con una jardinera atrás, y que parte cuando llena el cupo de pasajeros, un mínimo de diez personas. Es eso o pagar la tarifa completa, y la regla vale para todos, turistas y lugareños. Esperamos tanto el tractor que llegamos de noche, pero el mapita resultó ser muy preciso. El plan era hacer base en el camping Aimoré, lugar al que llegamos enseguida y sin contratiempos. Al armado de la carpa le siguió paseo por la playa y baño en el mar, de aguas quietas y tibias. Este lugar podría llamarse las termas de Moreré: ahí es posible flotar horas sin riesgo de hipotermia. Pero no todo resultó ser perfecto... a Moreré la rigen las mareas, la paciencia y las garrapatas marinas, unas bolitas transparente con patas que pican. Ah, y los mangos, que caen a montones de los árboles y golpean contra lo que encuentran a su paso. La cabeza de alguien o el piso. Lo bueno es que se desprenden en el punto justo para comerlos, dulcísimos.
El hechizo de Moreré
Por la mañana, a lo lejos, como puntitos móviles, se divisaban algunas personas caminando por lo que por la noche había sido mar. Son los recolectores de mariscos. Moreré es uno de los cuatro pueblos de la isla de Boipeba; los otros son el enclave principal (que se llama como la isla, Boipeba), Monte Alegre y Cova da Onça. Moreré es una villa de pescadores de 400 habitantes, y para ir a la escuela los niños tienen que tomar el tractor porque queda en Boipeba. Aquí las calles son de arena, incluso la principal, donde está la iglesia, la panadería y los únicos dos mercados del pueblo.

Caminamos por las piscinas naturales que se forman con la marea baja hasta un enorme manglar; pasamos por delante de una puerta de madera rodeada por una enredadera y seguimos rumbo a la playa de Bainema, extensa, rodeada de palmeras y desierta donde alquilamos un kayak.
A la vuelta paramos a comer aratu, un tipo de cangrejo delicioso en una de las dos barracas que hay en la playa de Bainema, abiertas sólo en el verano. Cuando pasamos de nuevo delante de la puerta de madera rodeada por una enredadera, decidimos entrar e investigar. Lo primero que vimos fue una cabaña de madera de dos pisos, como las de Heidi, pero tropical. Distribuidas en el jardín, otras casitas y al final, una choza de paja sin puerta, en la que, sigilosos, nos deslizamos para curiosear. Había una mesa, un sillón de madera, una escalera que subía a la habitación y una pequeña cocina con ollas colgando, y por pileta, un tronco hueco inclinado. Afuera, una ducha cercada por paredes de paja tejida con la selva como techo. Se trataba de Canto do Moreré un refugio divino y muy elegido por parejas.

Ahora ya lo saben. Si quiere aislarse hasta de la tranquilidad de Boipeba y vivir algunos días al ritmo de la naturaleza, durmiendo cuando oscurece y amaneciendo con los ruidos de la selva; sin señal de celular y con Internet funcionando a su antojo; comiendo rico en el mejor restaurante del pueblo (el de Ligerinho), en plena playa; cocinando los pescados que puede comprarle directo a los pescadores, compartiendo una siesta en la hamaca y nadando en la soledad de Bainema, el lugar es éste. Mágico. ¿Qué más hay para hacer aquí? Bueno, se puede ir caminando por la costa hasta la desembocadura del río Oritibe, por donde se cruza a la playa Coeira, una de las más apartadas y solitarias de la isla; pero no hay que distraerse, porque aquí la marea sube tan rápido que después no hay forma de pasar. Y cuando tengan que irse para seguir camino a otra parte, no se tienten con pegarse una refrescada en el agua mansa al final de la playa de Moreré: está lleno de medusas. El ardor que provocan es paralizante; si se le pega una que se llama carabela, será como recibir un shock eléctrico, y es probable que terminen en cama hasta que el efecto medusa desaparezca. Es una isla muy especial; aquí los seres humanos son minoría y el poder de la naturaleza se manifiesta a cada paso.
Si pensás viajar...
En avión
Addey Tur Reservas a través de Rota Tropical Turismo. T: (0055-75) 3652-1551. reservas@rotatropical.tur.br www.rotatropical.tur.br. 1 vuelo diario (30 minutos) desde Salvador de Bahía.
En catamarán
Vía Morro de São Paulo:
Ilha Bela T: (0055-71) 3326-7158. reserva@ilhabelatm.com.brwww.ilhabelatm.com.br Terminal Turístico Marítimo de Salvador. Biotur T: (0055-75) 3641-3327. contato@biotur.com.brwww.biotur.com.br Terminal Turístico Marítimo de Salvador. En ambos casos la navegación dura 2 ½ horas con mar calmo. Si no, puede demorar hasta 4 horas.
Bahia Terra T: (0055-75) 3653-6017. reservas@boipebatur.com.brwww.bahiaterra.com Traslados en 4x4 hasta el extremo sur de la isla y desde allí en bote a Boipeba. Los vehículos salen de la 2» Playa a las 11:30, 12, 13:30 y 16:30. Dura 1 hora. El bote es aparte. Esta empresa ofrece la opción de ir en auto del aeropuerto de Salvador al Terminal Marítimo, tomar un ferry a la isla de Itaparica y otro auto hasta Valença, desde donde sale una lancha rápida a Boipeba. El viaje completo son 5 horas. Hay que llegar a Salvador antes de las 12. . Vía Valença: Es la forma más económica de llegar. En el Terminal Marítimo de Salvador, ferry hasta Bom Despacho, en isla de Itaparica. Sale cada 1 hora y el viaje dura 1 hora.
Viação Cidade Sol T: (0055-71) 3682-1791. De Bom Despacho salen ómnibus a Valença cada hora y son 2 horas de viaje.
Garça Branca T: (0055-75) 3653-6167. De la terminal de Valença hay que ir al puerto turístico, desde donde salen lanchas rápidas a Boipeba a las 10, 12 y 17. Con mucha demanda, también a las 14 y a las 15. El viaje dura 1 hora. Barca convencional Sale a las 12:30 y dura 4 horas.
Expresso Boipeba T: (0055-75) 3653-6035. Desde el mismo muelle sale un ómnibus a Torrinha ?90 minutos de viaje? y se combina con un barco que va a Boipeba (1 hora).
BOIPEBA
DÓNDE DORMIR
Luar Das Águas by Robinsones. T: (0055-75) 3653-6015. reservas@byrobinsones.comcon restaurante y servicio de formidables desayunos. Hay TV en los bungalows.
Santa Clara T: (0055-75) 3653-6085. info@santaclaraboipeba.com . A 2 minutos de la playa y a 10 del centro. La posada de los hermanos Mark y Charles, escondida en el bosque, tiene un jardín muy florido y está llena de detalles artísticos; habitaciones amplias, algunas con vista al mar y 4 con aire acondicionado. Ventilador, frigobar, balcón con hamaca y wi-fi gratuito. Espacio para masajes, sala de juegos, biblioteca y el mejor restaurante de Boipeba. Los tragos, como el Samba (maracujá, açaí, goiaba, licor de jengibre y Bacardi). En verano se impone reservar.
Casa da Edinha. Rua Ipiranga 4. T: (0055-75) 3653-6089. casadaedinha@gmail.com Ubicada al final del pueblo, esta posada es de la linda bahiana Tereza y su marido suizo. Tiene habitaciones de 35 m2, con dos camas matrimoniales, TV, aire acondicionado, frigobar, wi-fi gratis y un amplio balcón con hamaca.
Tassimirim. T: (0075) 3653-6030. tassimirim@ilhaboipeba.org.br. Hachim es alemán y llegó a Boipeba hace más de 30 años. Hizo construir su posada frente al mar, a 5 minutos de la playa Tassimirim y a 10 minutos a pie de la villa, con un bellísimo jardín. Habitaciones con aire acondicionado, ventilador, frigobar y wifi gratis. Las Plus tienen terraza con hamacas y vista al mar. Hay chalés con 2 habitaciones amplias y patio con hamacas. En el restaurante, sobre la playa, y en un salón, sirven comida bahiana e internacional.
Vila Sereia. T: (0055-75) 3653-6045. vilasereia@gmail.com . Son 4 bungalows en medio de un jardín, frente a la playa, a cual más lindo. Su propietaria, Cristina, es paulista, ex-publicitaria y la decoradora de estas casitas con muchas ventanas, balcón con hamacas, 1 cama matrimonial y 2 camas singles en el piso superior.
Mangabeiras. T: (0055-75) 3653-6214 / 3653-6153. contato@pousadamangabeiras.com.br Dentro de una propiedad de 4,8 hectáreas y en lo alto de un morro, posada de lujo que integra la asociación Roteiros de Charme. Tiene 9 bungalows de 30 y 40 m2 con una vista deslumbrante de las playas y la isla, cama king size, aire acondicionado, TV y DVD, cofre, teléfono, frigobar, wifi y balcón con hamaca. El Master tiene hidromasajes con vista al mar, perfecto para mieleros.
Abaquar Rua do Areal s/n. T: (0055-75) 3653-6263. abaquarhostel@yahoo.com.br Él (Peter) es belga y ella (Fernanda), brasileña. Se conocieron en Tailandia y eligieron Boipeba para vivir y abrir su propio hostel en un inmenso jardín, cerca de la plaza principal. Por las noches, bar con música y DJs invitados. Hay habitaciones privadas dobles, con aire acondicionado y TV plasma y dormis.
DÓNDE COMER
Casa Namoa. Rua do Ribeirinho 35. T: (0055-75) 3653-6251. casanamoa@gmail.com En lengua tupí-guaraní, "namoa" significa personas que vienen de otros lugares, como el caso de la minera Letícia y su marido, el belga Eric Mouwen, experto en crêpes. Ofrecen casi 50 variedades de crêpes rellenos con insumos orgánicos.
Panela de Barro. Rua Nova 36. T: (0055-75) 3653-6118. paneladebarroboipeba@hotmail.com Abierto en 2008, famoso por la buena cocina que prepara Georgina, su propietaria. Increíble moqueca de camarón pistola. Aratú, cangrejo típico de la zona y más. Platos para compartir; salen con arroz, feijão y ensalada. Las panelas (cazuelitas) de barro son de Maragugipinho, interior de Bahía. Abre de 12 a 21.
Horizonte Azul. Rua da Praia s/n. Boca da Barra. T: (0055-75) 3653-6080. Massimo Ferreti llegó a Boipeba en 2009. Abandonó su carrera de bioquímico y se puso a hacer lo que más le gusta, cocinar platos vegetarianos en su restaurante todas las noches. Pastas caseras, ravioles de espinaca, ricotta o zapallo con diferentes salsas, ensaladas, risotti y sopas. Massimo también hace masajes ayurvédicos. La posada tiene un deck para practicar yoga.
Jorge Som. Frente a la Plaza Velha Boipeba. El simpático Jorge atiende las mesas y hace sonar su radio comunitaria con buena música, mensajes para preservar el medio ambiente e informes de perdidos y encontrados. Su mujer cocina pescados frescos, carnes y mariscos, todo riquísimo y en porciones para dos personas.
Tapioca da Praça. Plaza Velha Boipeba. Todas las noches hay cola para comer las deliciosas tapiocas (crêpe de mandioca) rellenas, dulces o saladas. Un manjar las de banana con chocolate y queso con goiabada . Al lado hay un carrito donde ofrecen caipirinhas, caipiroskas y otros tragos tropicales.
Sabor da Fazenda Shopping de Boipeba. T: (0055-75) 3653-6274. atendimento@perville.com.br Helados al peso. Los de chocolate, yogur de maracujá y ananá, son hechos in situ. Exquisita la torta de limón.
Moreré
DÓNDE DORMIR
Canto do Moreré T: (0055-75) 3653-6131. C: (0055-75) 9807-0101. www.cantodomorere.tumblr.com De los paulistas Mirtes y Sete, 7 casas muy especiales para alquilar, ubicadas en el extremo de la playa. La Casa da Mangueira tiene 5 dormitorios (hasta 9 personas), con cocina y ducha caliente. El Caserón es para 4, igual que la Casa de Palha. A 5 metros del mar, el bungalow de la playa. La Casa da Fonte, con piscina natural propia, es para 4. Para 2 son la Cabaña Empipada, de madera y hojas de palmera, y la Cipó, tipo dúplex, con pequeña cocina y ducha externa. Todas con hamacas, mosquiteros y decoradas con sencillez y buen gusto.
Pousada dos Ventos. T: (0055-75) 3653-8913. Amplios bungalows (6) de madera de eucalipto con ventilador, frigobar y galería con hamaca; 3 frente al mar y 3 en un inmenso jardín. Además, 2 casas para alquilar. Wi-Fi gratis.
Chalés Colibrí. C: (0055-75) 9815-5214 / 8179 8696. Frente a la playa, a 5 minutos del pueblo, 8 bungalows para 2 y 4 personas. Ventilador, cocina, ducha caliente, y balcón. Algunos tienen parrilla. Kayaks y juegos de playa. Restaurante propio, helados artesanales caseros.
Alizées. Praia de Moreré s/n. T: (0055-75) 3653-6180 / 3653-8917. Sobre el morro, el hotel más lujoso de Moreré tiene 17 bungalows de 35 m2, de diseño contemporáneo. Wifi.
La Maisón Moreré. T: (0055-71) 9918-9228. Es la casa de Eric Gouguenheim, dueño de la Pousada Des Arts, en Salvador. Ocupa un alto del morro de la playa, con 4 amplias habitaciones en suite con 3 camas. Dos están en la planta alta, donde también hay un balcón-galería y una cocina con vista al verde y al mar.
Camping Aimoré T: (0055-75) 3653-6183. cristovaodomar@gmail.com. Propiedad de Cristovão, natural de Boipeba. Su camping, frente al mar, es el mejor de la zona. Ultra limpio. Cocina completa, 3 duchas, 3 baños y mucha sombra.
DÓNDE COMER
Ligeirinho. Playa de Moreré, frente a la Pousada dos Ventos. T: (0055-75) 3653-8309. C: (0055-75) 9908-6532. Delicioso pulpo al ajo. Moqueca de camarão con banana. También langosta, pastas con salsas de mariscos ... todo en raciones abundantes. La cerveza, siempre helada, cuesta lo mismo que la caipirinha.
Paraíso. T: (0055-75) 3653-6094. 0 A 5 minutos de caminata hacia la izquierda de Moreré. Riquísimo risotto de pulpo, pescado frito... Platos para compartir. Se sirven con farofa (harina de mandioca frita) y ensalada.
Tapioca da Praça. Puestito de tapiocas rellenas en la playa. Sólo en verano, a partir de las 19.
José e Daluz. Camping Verde, frente a la playa. Restaurante abierto todo el día; platos del día excelentes y abundantes.
SALVADOR DE BAHIA
DÓNDE DORMIR
Pousada Des Arts. Rua Direita do Santo Antônio 90. T: (0055-71) 3012-5964. Caserón del siglo XVIII, de 700 m2, en el tranquilo barrio de Santo Antônio, a pasos del Pelourinho. Reformado con muy buen gusto, ofrece habitaciones (4 con vista a la Bahía de Todos los Santos).
DÓNDE COMER
Ulisses. Rua Direita de Santo Antônio 541. T: (0055-71) 3014-0130. Una institución en Salvador. Ocupe una de las mesas de afuera y disfrute de un escondidinho de camarão (camarón con mucho queso catupiry). Porciones abundantes y precios más que razonables.
VALENÇA
DÓNDE DORMIR
OndAzul. Rua Conselheiro Ferraz s/n. T: (0055-75) 3641-5005. A pocas cuadras del puerto turístico, en el centro, que de noche es tranquilo. Habitaciones con aire acondicionado, frigobar, TV, wifi y teléfono.
Portal Rio Una. Rua Maestro Barrinha s/n. T: (0055-75) 3641-5050. Un 4 estrellas rodeado de verde. Piscina, sauna, gimnasio y 2 canchas de tenis. Aire acondicionado, TV, DVD y frigobar.

