Catamarca: arqueología, telares y muchas nueces
Londres y Belén, dos pequeños pueblos que vale la pena visitar paso a paso
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SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA.- Rica en paisajes y sabores, esta provincia ofrece en Belén un encuentro con tesoros arqueológicos y sus famosas teleras, las belichas, que siguen tejiendo el legado de sus antepasados.
Este bello recorrido se inicia desde la capital catamarqueña, en pleno valle Central, por la ruta 38, hasta empalmar con la ruta 60, que recorre en un pequeño tramo la provincia de La Rioja, hasta encontrarse con la paradigmática RN40, que va hacia el Norte en dirección a Belén.
El trayecto de 280 kilómetros brinda un paisaje que combina olivares, cerros y poblados de tanto en tanto; cobra animación llegando a Londres. La ruta atraviesa el apacible pueblo, una de las primeras áreas exploradas de nuestro territorio por la conquista española y llamado así en honor de María Tudor, esposa del futuro rey Felipe II, entonces príncipe heredero de España.
Una cuna muy familiar
Londres es conocida como Cuna de la Nuez, algo que se confirma al ver la cantidad de nogales. En época de recolección -a comienzos del otoño- es posible ver a familias enteras abocadas a la cosecha. Los hombres, golpeando las ramas con largas varas para desprender los frutos. Y, a la sombra de los árboles, las mujeres y los niños, despojándolas de las cáscaras que las envuelven.
La villa posee dos núcleos urbanos, de arriba y de abajo. El de arriba es el más antiguo y frente a su plaza de encuentra la iglesia de la Inmaculada Concepción, con bella galería lateral, que se puede visitar simplemente pidiéndoles la llave a los vecinos. En el lugar está la Casona de los Saleme, con florido jardín, donde no hace mucho Ernesto Sabato, atraído por la paz del lugar, decidió desempolvar sus pinceles y pintar allí una temporada.
Elsa Saleme, la dueña de casa, recibe a los visitantes con la proverbial calidez catamarqueña y ofrece compartir la mesa familiar con típicas recetas caseras. Desde el pueblo se llega a El Shinkal, antiguo asentamiento diaguita. La ruinas en un entorno de cerros, algarrobos y cardones, con sus 70 recintos, que incluyen imponentes plazas y dos cerros ceremoniales, impactan al visitante en un recorrido imperdible que pronto contará con un Centro de Interpretación.
En Londres ya comienzan a aparecer los famosos telares de la región. En la Calle del Señor está la casa de Selva Díaz, especialista en tejidos de alpaca. En el patio trasero, la familia entera trabaja afanosamente en telares de varios tipos, como para ir tomándole el gusto al tema. Impostergable visita.
Apenas 15 kilómetros separan Londres de Belén, cabecera de departamento y activo núcleo urbano. Al llegar, recibe en lo alto de un cerro próximo la imagen de la Virgen de Belén, patrona de la ciudad, que en sus alrededores ofrece una gran belleza paisajística con los cultivos de nuez, comino y pimiento, que luego será transformado en un pimentón de excelente calidad. En el centro se encuentra el Hotel Belén, la antigua hostería de turismo, bellamente reciclada, con todo el confort y buen gusto imaginable en sus habitaciones y en los baños, en los que se combina la piedra con telúricos toques de guardas con imágenes de la cultura aborigen del lugar, delicados diseños del pintor y escultor Guzmán, autor además del interesante mural del lobby del hotel.
Actualmente no posee aún comedor, pero enfrente está el restaurante 1900, simpático y agradable reducto, donde se puede degustar alguna de las tradicionales recetas del lugar, como el Jigote, suerte de pastel en capas, cocinado en horno de barro; el mote, locro de maíz, humita en chala e infaltables empanadas. Los golosos no dejarán de probar las nueces confitadas, tradicional dulzura catamarqueña. Y en lo de Dina del Valle Segura podrán seguir paso a paso cómo se hacen.
El museo y otros atractivos
Sentada frente a la mesa del comedor de la casa, doña Yiya, como la conocen los lugareños, elige pacientemente cada nuez y la va pegando en una bolita de dulce de leche, que finalmente será bañada en pasta real, logrando un perfecto bombón.
En Belén está el Museo Provincial Condor Huasi, que reúne más de 5000 piezas arqueológicas diaguitas, con asombrosos trabajos que van desde el 300 a.C. hasta el 1500 d.C. Otro de los atractivos del lugar es la iglesia de Nuestra Señora de Belén, terminada a principios del siglo pasado, obra de los inmigrantes italianos Daner y Gini, que copia en su estilo la catedral de la capital.
Pero la gran atracción de la ciudad son sin duda sus telares. Una visita para conocer a las artesanas será una experiencia imborrable. En lanas de camélidos americanos y de oveja, en colores naturales o teñidos con corteza de nogal, retortuño y otras tinturas autóctonas, las hadas tejedoras elaboran piezas de gran belleza y calidad. Basta pasar por lo de Petrona de Molina o lo de Teodora de Yapura -que teje bajo un algarrobo rodeada por sus hijas hilando en rudimentarias ruecas- para encontrar una pequeña muestra de los extraordinarios trabajos en lana de oveja, llama, alpaca y vicuña.
Datos útiles
Para agendar
- Casa de Catamarca en Buenos Aires: Avda. Córdoba 2080; 4374 6891/94
turismocatamarca@speedy.com.ar
- Oficina de Turismo en Belén: Rivadavia y Lavalle; (03835) 461304
turismobelen@argentina.com
- Hotel Belén: (03835) 461501
hotelbelen@hotmail.com
- Turismo en Londres: (03835) 491019
- Estancia La Casona: (0385) 491 061/91
- Turismo Fiambalá: (03837) 496016/152



