srcset

Turismo

De pandilleros a guías: cómo el turismo cambió un barrio de Bogotá

Delia Alicia Piña
(0)
20 de mayo de 2019  • 00:00

Jaime Calabazo Roncancio tiene 25 años, 3 hijos, huellas de 8 balazos, 5 condenas cumplidas en su haber pero, sobre todo, el impresionante mérito de haber logrado saltar generaciones de conflictos en solo tres años. Vive en el segundo barrio más antiguo de Bogotá, centenario, populoso, vulnerable y ahora, gracias a él, también turístico.

Lejos de esa imagen violenta que explotó con el Bogotazo del 48, que se sostuvo por décadas, que se alimentó con las guerrillas y reforzó con series de TV que hicieron de sapos y patrones del mal un estereotipo que espantaba, Calabazo forma parte de un grupo de jóvenes del barrio Egipto de la capital colombiana, que decidió cambiar de vida. Formados en la vecina Universidad del Externado, y promovidos por la agencia de turismo alternativo Impulse Travel, consiguieron revertir esa percepción y poner en valor historias de transformación.

Son los levantabarreras, los que acercan a los viajeros a lugares impensados, los que llevan adelante Breaking Borders 10ma., un proyecto de turismo inclusivo y sostenible. Hace unos días, por su iniciativa y otros 200 tours de impacto social en Colombia, como Tejiendo Paz, también en Bogotá, o El Renacer de la Comuna 13, en Medellín, Impulse Travel ganó el concurso internacional Booking Booster 2019, organizado por la empresa la holandesa Booking.

Breaking Borders, el proyecto de un grupo de exconvictos, consiguió revertir la imagen violenta de Egipto, el segundo barrio más antiguo de Bogotá.
Breaking Borders, el proyecto de un grupo de exconvictos, consiguió revertir la imagen violenta de Egipto, el segundo barrio más antiguo de Bogotá.

El duro pasado de Calabazo

El asesinato de dos de sus sobrinos lo marcó y decidió dejar atrás la droga y el delito, en los que estuvo metido como miembro de una de las bandas de la zona: la 10a. enfrentada a sus primos de la 9a., entre quienes se cuentan de 1200 a 1400 muertos desde principios de los años 90 hasta 2012, en su mayoría chicos.

Jaime Calabazo Roncancio cuenta, en un tour, su historia y la de transformación de muchos vecinos de la carrera 10
Jaime Calabazo Roncancio cuenta, en un tour, su historia y la de transformación de muchos vecinos de la carrera 10

"En la cárcel escuché sobre los tours que hacían en Medellín para contar la historia del narcotráfico y pensé que si un día salía, iba a hacer lo mismo en mi barrio. Cuando me dieron libertad condicional, vi que mis sobrinos estaban en la droga, repitiendo la historia. Yo fui reclutado a los 9 años para formar parte de una pandilla, a mi hermana la mataron minutos después de que me sirvió un plato de comida, enterré a 5 hermanos, primos, amigos, y decidí que ya era suficiente. Tenía que hacer algo por cambiar las cosas".

Las vistas de Bogotá desde el barrio Egipto son únicas y son uno de los atractivos del tour
Las vistas de Bogotá desde el barrio Egipto son únicas y son uno de los atractivos del tour

Tras salir de la cárcel y después de completar cursos universitarios en el Externado, creó el tour Breaking Borders 10ma., una iniciativa que lleva adelante con otros expandilleros, Andrés Saavedra, alias el Pato, y Alex Jarol Caicedo, alias Narizón -entre otros cinco, hoy son más de 20-, en un esfuerzo cotidiano por aliviar las tensiones entre los vecindarios residentes en las inmediaciones de la carrera (avenida) 10ª. "Crecimos en la calle, en la Harvard de lo malo, pero ahora somos una banda que genera oportunidades", dice, y destaca el apoyo de Impulse Travel, la agencia especializada en promover comunidades marginadas para que se hagan cargo de su narrativa local y difundan un mensaje de paz.

Desde el atrio de la iglesia Ntra. Sra. de la Huida, parte la propuesta de turismo inclusivo premiado internacionalmente
Desde el atrio de la iglesia Ntra. Sra. de la Huida, parte la propuesta de turismo inclusivo premiado internacionalmente

Y esa idea de refundar la zona y cambiar su historia arranca justo en el punto exacto donde se fundó Bogotá, la Plazoleta del Chorro de Quevedo, a los pies de la iglesia Nuestra Señora de la Huida a Egipto. En el atrio, Calabazo -como se presenta- recibe con una síntesis de la historia del barrio, cercano al casco histórico de La Candelaria, sobre el cerro de Guadalupe, mientras señala una de las mejores vistas de la ciudad.

El tour es a pie y se extiende por casi tres horas siguiendo una cuesta empedrada, empinada, a espaldas de la iglesia, y cuenta la historia de la Diezma, la carrera 10a., a través de 25 grafitis pintados en paredones y frentes de casas, en los que aún se ven huecos de balas. Los grafitis bogotanos comenzaron a hacerse en los años 90 en las sinuosas calles del barrio Egipto, como una manera de expresar sus broncas, deseos, recuerdos y sus homenajes a "las mujeres guerreras" o para destacar la ayuda de "doña Celina, la enfermera y partera del barrio", del cura, del comerciante que les fiaba, de representar "la casa del hard rock de la chicha".

El recorrido se detiene en una plaza seca, un cuadrado sobre el que se instaló un gazebo que alberga sillas en las que se invita a descansar unos minutos, escuchar el rap de Calabazo, ofrecer el diccionario ñeronés que comparte la jerga con la que se expresan en la Diezma y probar chicha, bebida derivada de la fermentación del maíz. El recorrido sigue hasta la parte más alta del barrio en el callejón de San Bruno, donde está el mural de "la Guada, la wife", la Virgen de Guadalupe, un viejo paredón en el que se consignaban los nombres de los muertos, una vez que se los velaba allí.

Más allá, el límite con la violencia. Egipto sigue siendo un poco inseguro, ya que la iniciativa de turismo sostenible solo es en uno de los cuatro bandos que dividen el poder en el barrio. Aun así, los chicos que crecen allí ya no sueñan con ser sicarios. Con los fondos que se consiguen con el grafititour, más ayuda de la fundación cristiana La Buena Semilla-que además sostiene un taller de artesanía en madera, otro de telar y costura, una huerta orgánica y pretende reactivar una escuela de fútbol-, aportes de voluntarios y propinas de los turistas, la comunidad del Egipto sostiene a muchas familias, mejoró el precipicio del San Bruno y construyó un puente para que los chicos puedan pasar seguros a la parte alta del barrio que lleva a una cancha de fútbol con un improvisado sintético a pasos de un bosque de eucaliptus. Pero falta muchísimo.

Convencer al barrio, incrédulo de oportunidades, fue uno de los desafíos de Calabazo. Pero la reinserción social conseguida, después de que muchos exconvictos deambularan como parias en la ciudad, es su gran orgullo. Hoy, festeja el premio y dice que podrán contar con una landing page o website exclusiva de Breaking Borders, para darle un impulso más grande al proyecto.

Breaking Borders ofrece talleres y actividades deportivas en una cancha de fútbol mejorada
Breaking Borders ofrece talleres y actividades deportivas en una cancha de fútbol mejorada

Chicha, un diccionario y selfies. Lo que se llevan los viajeros a cambio de su ayuda solidaria
Chicha, un diccionario y selfies. Lo que se llevan los viajeros a cambio de su ayuda solidaria

Datos útiles

Precio. El tour cuesta 62 dólares por persona en un grupo de por lo menos dos. No se recomienda ir solo; es preciso combinar previamente para recorrer el barrio acompañado. Se realiza de lunes a sábado, y dura entre dos y tres horas desde la Plazoleta del Chorro de Quevedo, o casi cuatro horas, con transporte incluido, desde el hotel o alojamiento en el que esté el viajero.

Para reservar. Para participar del tour de Breaking Borders se puede reservar vía web: https://impulsetravel.co/tour-operator/es/bogota-tours/day-trips/transformacion-social-y-paz/bogbreak/breaking-borders; por mensaje: info@impulsetravel.co, o por WhatsApp: +57 317 300 9194.

ADEMÁS

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.