En tren de viajar se llega al cielo
La excursión por las alturas acerca los coloridos paisajes de los cerros y la Puna salteños
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SALTA.- Las lágrimas asoman en muchos de los pasajeros cuando arriban al viaducto La Polvorilla y alcanzan un sueño cumplido; estar como suspendido en el aire a 70 metros sin barandas, rodeado de un paisaje cambiante según lo pinten los rayos del sol o las nubes y que siempre muestra algo diferente de Salta, no importa cuántas veces se haya viajado en el Tren a las Nubes, es una vivencia singular.
Esta combinación de ingeniería ferroviaria y paisajes sobrecogedores en la zona andina se inició en la década del 70. El camino de hierro por donde corre el Tren a las Nubes es el ramal ferroviario C 14 con 865.500 durmientes de quebracho, el único que une la Argentina con Chile y el oceáno Pacífico. Se inauguró el 20 de febrero de 1948, pero la construcción por alturas que llegan a los 3000 metros sobre el nivel del mar comenzó el 10 de mayo de 1921.
A los trabajos se los denominó la Gesta del Huaytiquina porque inicialmente se pensó que el paso hacia suelo trasandino iba a ser por ese lugar, pero finalmente el cruce se desplazó hacia Socompa. El tendido desde Salta hasta el límite es de 520 kilómetros, de los cuales el Tren a las Nubes recorre 217. Tren y Aventura, la nueva propuesta para el verano, abarcará 131 kilómetros. Son “dos experiencias de vida totalmente distintas” remarcó el director de la empresa, Julio Ruiz de los Llanos al explicar que el nuevo diseño atiende la situación de la zona donde en la época de lluvias se pueden generar dificultades más allá de Almagro y da otras alternativas además de la excursión ferroviaria.
Una reseña del Museo del Ramal C 14 a cargo del maquinista José Stauffer recuerda que el nombre Tren a las Nubes surgió en la década del 60 del trabajo de dos camarógrafos tucumanos que filmaron el viaje del tren mixto que iba de la Argentina a Chile con máquinas de vapor. Pidieron al conductor que en el viaducto La Polvorilla, de 224 metros de largo, soltara mucho vapor generándose una imagen del tren como flotando entre las nubes, lo que inspiró al periodista Emilio Petcoff.
El primer viaje turístico fue el 16 de julio de 1972, luego de uno experimental por iniciativa del personal ferroviario en noviembre de 1971.
Siempre, algo diferente
En 1974 hizo su aprendizaje de conducción Alfredo Alanís, coordinador de los maquinistas. Alanís comentó que “en todos los viajes descubro algo nuevo”, concepto compartido por Martín Yaguado, responsable del servicio turístico, que disfruta “de ver todos los días algo distinto a través de los ojos de la gente. Advierto detalles, quizás una piedrita que hasta entonces no la habíamos visto”. Las vías van por arriba y desde la ruta nacional 51 se ven la locomotora y los vagones muy pequeños horadando las montañas de diferentes matices.
La partida, los sábados, es toda una fiesta con conjuntos folklóricos y una cuidada atención. La zona, a partir de la proyección del tren y de una esquina llamada El Andén de las Nubes, se convirtió en un centro de la movida nocturna y en un mercado artesanal a lo largo de dos cuadras.
Se avanza por campos verdes en el Valle de Lerma, pero desde Campo Quijano, pueblo que nació del ramal C 14 y que rinde especial homenaje al ingeniero Jorge Fonaine Maury, responsable de la parte más importante de los trabajos, se insinúa ya la Puna y el paisaje sumergido en la montaña cordillerana se hace cada vez más agreste con cactos, abundante tola, una planta que da leña con mucha resina, mientras se asciende por las laderas.
Algunos cerros son totalmente blancos, pero no es por la nieve, sino por la conformación del suelo. Guanacos, llamas, vicuñas y zorros cordilleranos sorprenden a viajeros y tripulantes, aunque no siempre están al paso del convoy.
En San Antonio de los Cobres, que fue capital del Territorio Nacional de los Andes, hoy cabecera departamental, hay un alto, ideal para comprar artesanías lugareñas.
A unos kilómetros está La Polvorilla, donde los pasajeros procuran llenarse de imágenes y recuerdos.
Hasta allí se cruzaron 29 puentes, 21 túneles, 13 viaductos, 2 rulos y 2 zigzag. En los rulos las vías van ascendiendo girando dentro de un túnel y cuando se termina se visualiza el tramo desde el que se ascendió. Los zigzag permiten subir entre 50 y 70 metros mediante movimientos de retrocesos con cambios de vía que permiten ir ganando altura.
El Tren a las Nubes hasta la primera quincena de noviembre circula los sábados, pero en la temporada alta aumenta sus frecuencias.
Este año se incorporó una nueva locomotora armada en Córdoba, General Motors, GT 2001, TT 01 con 2475 HP y capacidad de tracción de 3000 toneladas y 70 vagones, aunque en la zona de montaña puede arrastrar 500 toneladas, 10 vagones.
Una nueva propuesta para el verano
El Tren a las Nubes está por abrir una nueva alternativa con el programa estival Tren y Aventura, que a partir. de enero ofrecerá la posibilidad de recorrer túneles, zig zag, rulos y viaductos hasta la estación Diego de Almagro, desde donde se podrán realizar caminatas de distinta duración y luego desde la señorial sala de El Gólgota hacer otras actividades. Las excursiones de Tren y Aventura están previstas para tres sábados de enero y tres de febrero con salida a las 7, arribo a la estación Diego de Almagro, 131 kilómetros al oeste de Salta, sobre el mediodía. El recorrido abarca los dos rulos y los dos zig zag y varios viaductos, entre otros uno de 107 metros. Desde Almagro se podrá regresar caminando por la montaña para empalmar con un ómnibus para el traslado o en el mismo tren hasta El Gólgota, donde se almorzará y se permanecerá cinco horas con variadas alternativas
Datos útiles
Tren de las Nubes
Horario
Corre todos los sábados; sale a las 7.05 y regresa a las 21.50. La duración del viaje es de 15 horas. Durante la temporada alta aunmentan las frecuencias.
Tarifa
El pasaje para argentinos y residentes en el país es de $ 149; para extranjeros de U$S 70.
Incluye un servicio de guía por audio en cinco idiomas, una guía por vagón, bar, restaurante, show folklórico, casilla de correo, asistencia médica y venta de souvenirs.
Datos
El convoy se compone de un coche comedor, un coche bar y de pasajeros, siete coches de pasajeros y uno auxiliar.
Más información
La Veloz Turismo, Esmeralda 320, cuarto piso, 43260126, Buenos Aires.
En Internet



