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Pocos paisajes tan maravillosos como el de las Altas Cumbres, el camino que atraviesa las Sierras Grandes y conecta la capital de Córdoba con el Valle de Traslasierra. Unas 37 mil hectáreas de la Pampa de Achala, esa planicie a 2000 metros de altura que constituye una verdadera isla biogeográfica, integran el Parque Nacional Quebrada del Condorito (PNQC) desde 1996. "Este ambiente posee una larga historia evolutiva de pastoreo efectuado por animales silvestres actualmente desaparecidos y, en los últimos tiempos, por el ganado doméstico introducido", explica Ernesto Tavarone, coordinador del proyecto. "La extinción local del guanaco, junto con la remoción paulatina de la hacienda a partir de la creación del Parque Nacional, privó a este ecosistema de un elemento clave para su funcionamiento: la herbivoría a gran escala", contextualizó.
Los expertos percibieron que este fenómeno había desencadenado un proceso de homogeneización en el paisaje y una acumulación excesiva de biomasa vegetal. Ambos factores amenazaban la biodiversidad, y más especialmente a las especies endémicas y/o exclusivas. Fue por eso que se pensó en la reintroducción del guanaco, un camélido que a nivel local está clasificado como potencialmente vulnerable.
Durante la primera etapa se seleccionó un grupo de 58 guanacos provenientes de la estancia Cabeza de Vaca, en la provincia de Rio Negro y otro de 55 ejemplares que sirvió de refuerzo meses después.
Los guanacos fueron monitoreados y se determinó que entre el 20 y 25% permaneció en el área deseada. También hubo algunos nacimientos viables, pero pronto surgió la necesidad de reforzar el número de ejemplares introducidos, pues se detectó que la población era chica y había riesgo de endogamia.
Para la nueva etapa se creó una estación biológica cerca de la seccional San Miguel del PNQC con la idea de que los guanacos siguieran la misma línea genética norpatagónica, pero la erupción del Puyehue no lo permitió.
Así fue que resolvieron probar con ejemplares procedentes de criaderos extensivos de la provincia d Buenos Aires y ensayar con animales no silvestres. La estancia San Pedro donó 25 ejemplares en diciembre de 2011. Después de varias semanas de adaptación en corral se liberó a un grupo y luego a otro harén que recorrió cada rincón del parque. Ya en 2012, a causa de un temporal las hembras regresaron al área del corral y los guarda parqués aprovecharon para mantenerlas allí hasta que se produjeran algunos nacimiento inminentes. Conseguir guanacos no es fácil, por lo que tienen que cuidar mucho las crías que nacen allí.
Un desafío de conservación: En Argentina no existen antecedentes en restablecimientos de guanacos u otros herbívoros como éstos, dentro de áreas protegidas bajo jurisdicción estatal. La información que genere esta experiencia de manejo inédita, servirá como base para el desarrollo y planeamiento de futuras etapas o nuevos proyectos. Al mismo tiempo, una reintroducción exitosa en el Parque Nacional, favorecerá el proceso de restauración ecológica y recuperación de sus recursos naturales, además de acrecentar el valor escénico del área y mejorar la supervivencia a largo plazo de estos carismáticos animales.
Leer más: http://www.condoritoapn.com.ar/proyectos-y-programas/especiales/reintroduccion-del-guanaco/
Datos Útiles
Parque Nacional Quebrada del Condorito. T: (03541) 43-3371. quebradadelcondorito@apn.gov.ar
Por Soledad Gil. Extracto de la nota publicada en revista Lugares 195.



