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Llegaron en busca de oro, pero encontraron estaño y plata. El español Rafael Tauler y el italiano Alberto Pichetti se presentaron a las autoridades provinciales para hacer el pedimento cada uno por su lado, pero Pichetti fue más hábil y se asoció con Arturo Pérez Alisedo (que sería gobernador jujeño de 1934 a 1936) y los Leach del ingenio La Esperanza en la nueva Sociedad Minera Pirquitas, Pichetti y Cia Ltda. Los expedientes siguieron su curso, pero, mientras tanto, Tauler, había comenzado a trabajar en Pirquitas, comprobando que el yacimiento era riquísimo, Los intereses en juego eran muchos; tantos, que los secuaces de Pichetti obligaron a Tauler a abandonar la Puna. Se adulteraron planos y ganó, claro, la firma del italiano y sus asociados. Tauler recurrió a la justicia, se inició un complicado proceso, que incluyó intimaciones y amenazas, y concluyó con el español preso por la policía provincial.
El 16 de febrero de 1935 Tauler fue muerto por policías en Campo del Aventadero, aduciendo resistencia a la autoridad. Sobre este episodio hay un libro El asesinato de Rafael Tauler, de Benjamín Villafañe (gobernador jujeño entre 1924 y 1927), enemigo político de Pérez Alisedo, que investigó el hecho y pidió la intervención federal de la provincia. El libro, publicado en 1938, tiene un sugestivo y larguísimo subtítulo: Perpetrado por las autoridades y amparado por la justicia. Un drama del far-west en la puna de Jujuy. La situación de Jujuy- Una vergüenza nacional.
Así, Pérez Alisedo debió renunciar como gobernador, y tampoco pudo hacer prosperar su candidatura a diputado nacional. La mina, sin embargo, fue adjudicada a la empresa de la que era socio. Los trabajos comenzaron en 1935 y la producción de plata y estaño se puso en marcha en abril de 1936. En 1938 la empresa producía mineral por valor de unos $11 millones anuales y empleaba a unos mil peones. Pronto se convirtió, junto con la mina El Aguilar, en una de las más importantes de Jujuy.
Su época "dorada", cuando Mina Pirquitas llegó a tener más de 3.000 habitantes, duró hasta mediados de los 40, puesto que con la llegada del gobierno de Perón y la expropiación de algunos latifundios de la sociedad, los nuevos contratistas ?bolivianos?, aplicaron un método de explotación más extensivo, que pronto se vio reflejado en la caída de la población y la disminución de la producción.
Siguieron los gobiernos militares y el advenimiento de la democracia. La situación, que venía deteriorándose año a año, terminó con la quiebra en 1991, después de más de 50 años en funcionamiento y tras haber extraído 20 mil toneladas de estaño y 25 millones de onzas de plata de vetas de alta calidad.
Tras la quiebra, la empresa Sunshine adquirió los derechos en una subasta pública. En 2002 Silver Standart se alzó con el 43% de Sunshine y dos años más tarde completó el 100%. En abril de 2009, casi 20 años después, la compañía canadiense puso en marcha nuevamente Mina Pirquitas y sus estudios prevén explotarla hasta el 2024, aproximadamente.
Nota publicada en marzo de 2016.


