La Condesa está de moda en México
Tiene aires de sangre azul, pero comparte sus veredas con locales alternativos, zapateros y vendedores ambulantes
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CIUDAD DE MEXICO (El País, de Madrid).- Que México capital no es Madrid, ni Berlín, ni Nueva York se aprecia mucho antes de bajar del avión, cuando esta gigantesca ciudad de casi 22 millones de habitantes se despliega inmensa ante el viajero que, acodado en la ventanilla, no da crédito a esa verbena de luces blancas y rojas que casi llega al infinito. Y es que la mayor urbe del planeta Tierra es diferente de todas las demás, empezando por su desproporcionado tamaño.
Llego al D.F. en pos del barrio de moda. Una encuesta previa entre amistades residentes dio el título por mayoría a la colonia La Condesa, un barrio céntrico, en la delegación de Cuauhtémoc, cerca del bosque de Chapultepec. Como dudo entre La Condesa y la Zona Rosa, otro famoso barrio de marcha en pleno centro, recomendado en algunas guías turísticas, hago una última comprobación con el taxista que me lleva al centro. "¿La Zona Rosa? -dice con sorna-. Cambió de nombre, ahora es la Zona Roja. Hay más prostitución que bares. No sea tonto, mi cuate, sólo van turistas, la gente de aquí se reúne en La Condesa."
Tranquilidad real
Confirmada la elección me planto en La Condesa. Primera impresión: es un barrio tranquilo, casi provinciano, de calles cuadriculadas por arboledas que esconden casas de estilo colonial, palacetes art déco, fachadas neoclásicas, chalés de planta baja, lógico en una ciudad asediada cíclicamente por movimientos sísmicos.
Segunda impresión: efectivamente, aquí se cuece algo. Bares con exposiciones, centros culturales, tiendas de ropa alternativa, talleres de artes plásticas... Y restaurantes, muchos, de todo tipo y ralea, con actuaciones en directo, cocina internacional o de platos mexicanos, cantinas de mariachis junto a locales de diseño... Y en la puerta, triple fila de vehículos y colas interminables de gente joven en pandilla, yuppies encorbatados o parejas que hacen turno por una mesa. La Condesa es una gigantesca vidriera de las vanidades donde se practica ese deporte tan latino de ver y ser vistos.
El triángulo mágico es el espacio delimitado por las calles Vicente Suárez, Amatlán, Mazatlán y Atlixco, el epicentro de La Condesa. Un dédalo bullicioso con los mejores locales de comidas, bares y cafeterías con exposiciones, artesanos callejeros, limpiabotas y tiendas. Para ser alguien en el barrio hay que pasar por esta encrucijada presumida, fatua y orgullosa.
Justo allí, en Michoacán y Amatlán, está La Esquina, uno de los templos de la new fashion mexicana.
Más famosa aún es Soho, la tienda de ropa joven y complementos por excelencia, donde los mayores de 35 se ven tan perdidos como un punk en la rebajas de Hermés. La acera del Soho, en pleno centro del triángulo, es una de las más concurridas y la preferida por los jóvenes artesanos que acuden a diario para ganarse unos pesos. Su atuendo hippy contrasta con el vestuario más modernos de los visitantes.
Kulte es otro local de moda amplio y diáfano, con una zona de ropa alternativa y otra de música electrónica con DJ todo el día. Es uno de los centros de reunión de la gente joven, con sillones para sentarse y charlar tanto dentro como fuera del local. Muchos quieren comprar entradas para la próxima Fiesta del Bosque, unos macroconciertos muy populares en las afueras de la ciudad, donde no molestan a nadie, con 24 horas seguidas de música en varios escenarios, quioscos de comida vegetariana, piercing y tatuajes.
Las Fiestas del Bosque surgieron de forma espontánea, casi anónima, entre grupos y pandillas que huían de los agobios de la ciudad pasando de boca en boca el día y el lugar de la cita. Ahora son ya multitudinarias, las patrocinan marcas de cerveza y las entradas se compran en estas tiendas o por Internet. Stephano Flores, de 25 años, un joven apuesto y larguirucho, es uno de los organizadores y pasa el día en Kulte vendiendo entradas. Han hecho folletos imitando una caja de medicinas. En la sección Precauciones advierten: No drogas. Lleva traje de baño .
El Chopo conserva el alma joven
Una visita imperdible en el D.F. es al Tianguis Cultural El Chopo, en Buenavista, un mercadillo hecho por y para gente joven en el que se vende de todo. Predomina el trueque y está prohibido el alcohol. Tiene un servicio propio de seguridad y organización. Están todas las tribus urbanas: de dark góticos a hippies. (Sábados, de 10 a 14. Metro Guerrero y Buenavista.)
Moda y música
- La Esquina. Michoacán 118, esquina con Amatlán. Ropa alternativa y complementos.
- Kulte. Atlixco 118. Ropa y calzado y música tecno.
- Rock Shop. Insurgentes 363. Ropa nueva y usada, libros, tatuajes, piercing y discos de rock.
- Reich 88. Insurgentes 88. Similar a Rock Shop, pero con música electrónica.
- Work. Tamaulipas 66. Ropa, música y accesorios para skaters.
Diseño y artesanía
- Hudson Design. Cuernavaca 103, esquina con Vicente Suárez. Artesanías del mundo y muebles.
- Arte Facto. Amatlán 94. Café, exposiciones y tertulias.
- El Péndulo. Nuevo León 115. Restaurante, librería y música en vivo.
- Café Guardatiempos. Mazatlán 5, local 14. Café literario.
Centros culturales
- Casa del Movimiento. Tamaulipas 66. Cursos, talleres, teatro y centro de documentación.
- Foro de la Condesa. Juan Escutía, esquina con Tamaulipas. Ocupa los bajos de los cines Plaza Condesa y ofrece biblioteca, cursos, talleres y exposiciones.
- El Grito. Oaxaca 125. En la colonia Roma. Actividades varias.
- Art Digital. Alfonso Reyes 147. Exposiciones de artes plásticas.



