Las notas del acordeón siempre recuerdan las calles de París
Bien vale una canción en esta ciudad
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La capital francesa inspiró muchas canciones. Es imposible mencionarlas a todas, pero difícilmente alguien no haya escuchado alguna vez por lo menos Sous le ciel de Paris , A Paris , Ça c´est Paris o Revoir Paris , en la voz de los grandes intérpretes franceses Yves Montand, Edith Piaf, Charles Trenet o Mistinguett.
París no sólo inspiró canciones, sino que también creó su propio estilo musical.
El acordeón es indisociable de esta música, hasta tal punto que escuchar algunas notas de este instrumento hace pensar enseguida en la capital francesa.
Sin embargo, el acordeón fue en sus inicios un instrumento que encontró sus primeros públicos y primeros músicos en Italia y Alemania. Fueron los emigrantes italianos los que lo llevaron con ellos a principios del siglo XX.
En París, se encontraron con otra comunidad de migrantes del Auvergne, en el centro de Francia.
Estos músicos italianos tocaban en los boliches de los auvergneses, y del encuentro de sus culturas nació todo un repertorio de valses alegres caracterizados por los ritmos de los acordeonistas.
Eran los bals musette , donde nacieron los valses musettes (la musette era una especie de gaita típica del Auvergne que antes de la aparición del acordeón era el instrumento principal de las orquestas de la región).
De aquí y de allá
Los principales músicos de la primera parte del siglo XX fueron Gus Viseur y Emile Vacher. La canción de la época tomó mucho prestado al bal musette, o bal populaire.
Se puede mencionar La java bleue , de Fréhel, o Quand on se proméne au bord de l´eau , de Jean Gabin, un tema que musicalizaba una película donde Gabin y otros amigos justamente ponían uno de estos boliches ( La Belle Equipe , de Jean Duvivier).
El musette fue totalmente eclipsado por las diversas corrientes musicales a partir de los años 40, pero reapareció hace pocos años gracias a la impensada ayuda de grupos de rock y punk.
Fue cuando a fines de los 80 toda una camada de bandas de rock alternativo descubrió la canción realista de los años 30: entonces muchos rescataron el musette, y lo adaptaron a los oídos y los instrumentos de hoy.
Lo mejor del acordeón parisiense actualmente está en los CD de Têtes Raides, Les Hurlements de Léo, La Tordue, Bell´Oeil y Les Ogres de Barback.
En un registro menos osado están las grabaciones de los instrumentistas Richard Galliano y Marc Perrone, cuyo trabajo es reconocido internacionalmente, tanto en composiciones como en interpretaciones (Galliano es conocido también en los circuitos del tango en Europa).
Algo mayores son los acordeonistas de bailes del 14 de Julio de los años 60 y 70, Marcel Azzola y los hermanos Corchia, que alternaban grabaciones de dudosa calidad con maratónicas giras por todas las salas de baile francesas los fines de semana.
Para escuchar
- Musique de Paris Café, compilación, The Rough Guide. Una guía musical que rescata el alma del acordeón parisiense en 25 temas, de todas las épocas.

