No solamente los famosos van a Marbella
Esta ciudad de la Costa del Sol recibe también a los que nunca salen en las revistas, pero les gusta codearse con las estrellas
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MARBELLA (El Mercurio, de Santiago).- Muchos famosos de la televisión y del cine tienen residencia en Marbella: Bruce Willis, Melanie Griffith, Liz Taylor, Julio Iglesias e Isabel Pantoja.
Pero ninguno de esos famosos se asoma ahora por las diferentes zonas del balneario: Puerto Banús, San Pedro Alcántara, Marbella Centro y Nueva Andalucía. Sólo las revistas del corazón se encargarán de revelarnos qué estrellas del firmamento pasan unos días en Marbella en estos mismos instantes.
Desde hace un tiempo, la palabra de moda en Marbella es antes. "Antes acá venían personas como Jacques Cousteau o Pablo Picasso. Gente de ese nivel". "Antes a Marbella llegaba toda la realeza europea, y ahora el único que queda es el rey Fahd, un millonario que vive en un palacio que es una réplica de la Casa Blanca." Las frases las repite cualquier marbellí al que uno le preste la oreja.
Lo cierto es que más allá de los multimillonarios que venían o los actores de cine que todavía la frecuentan, el grueso de los visitantes de Marbella son seres sin pantalla, sin fotos en las revistas. Personas que tienen un estándar de vida alto, y que son capaces de sustentar los siguientes datos: ésta es la ciudad donde más viviendas se construyen en toda Andalucía, y la presencia de residentes extranjeros -más de seis mil- aumenta en forma constante; es el municipio con más campos de golf de Europa y ostenta el liderazgo en recintos náuticos con cuatro puertos deportivos.
Ingresos millonarios
Se puede agregar que Puerto Banús, el más famoso de estos puertos, recibió cinco millones de visitantes en 2001 y generó ingresos de 1120 millones de dólares. Añadir que el interés financiero que despierta Marbella en Europa se refleja en la existencia de 72 sucursales bancarias que dependen de 35 entidades españolas e internacionales. Y finalizar con el siguiente dato: hay 12 clínicas de cirugía estética para una población de 100 mil habitantes (una por cada ocho mil residentes, aproximadamente).
Pero a esos antecedentes objetivos se suma la fantasía siempre presente de las fiestas, las estrellas, de ese estilo de vida de ricos y famosos.
En Marbella, ahora las fiestas son a puertas cerradas.
La gente millonaria no sale, no se muestra. Pero ésa es una tendencia mundial, la discreción. Todos saben que salir muy fotografiados en la prensa, en fiestas, ya no se usa.
Puerto Banús, de moda
En plena tarde, la zona de bares de Puerto Banús está que explota. En los restaurantes es imposible encontrar una mesa vacía y los mozos se pasean con bandejas cargadas de langostas y botellas de cava. A pocos centímetros está la calle, por donde desfilan lentamente los últimos Ferrari, Porsche, Mercedes, Audi, BMW o Lamborghini. Pasada la calle viene el muelle, donde los yates de dos pisos se mezclan con veleros de tres y hasta cuatro palos. Entre toda esa escenografía, muchos turistas caminan y se fotografían junto al auto que nunca podrán comprar o apoyados en esa embarcación que la vida jamás les dejará navegar.
Todos siguen repitiendo que Marbella ya no es lo mismo. Algunos dicen que las verdaderas y buenas fortunas han escapado para refugiarse en Mallorca, bajo el alero de los reyes de España. Sin embargo, hay escenas que, efectivamente, sólo se pueden vivir en Marbella. Y una de ellas es cuando viene de vacaciones el rey Fahd, de Arabia. Su llegada y la de su séquito (tres mil guardias de seguridad, aseguran) es algo más que un acontecimiento social: se lo considera una bendición económica. Además de reservar todas las suites de lujo de Marbella, de alquilar entre 60 y 70 Mercedes y unos 400 teléfonos celulares, su nivel de gasto no tiene equiparación posible. Se cuenta que El Corte Inglés envía a su gente al palacio, la réplica exacta de la Casa Blanca, y que en un día un miembro del séquito ha llegado a hacer compras por sobre el millón de dólares.
Además de playas, un casco de lujo
- Uno de los lujos de Marbella es su casco histórico, con monumentos como la Casa del Corregidor (1552), la Fuente de la Plaza de los Naranjos (1504), el Ayuntamiento (1568) y la iglesia de la Encarnación (1618); todo como parte de una gran zona peatonal donde predomina una arquitectura de casas con techos de teja y paredes blancas, de clara reminiscencia árabe.
En esa zona es donde nace el estilo Marbella, repetido en tantos lugares del mundo.
- El principal museo es de Grabado Español Contemporáneo, cuyas características ejerce gran atracción. ( www.museodelgrabado.com ). Su colección cuenta con obras de Picasso, Dalí, Miró y Chillida.



