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Para descubrir este refugio esteño hay que alejarse unos8 km del centro de La Barra por el ondulado camino del cerro Eguzquiza. "Fasano Las Piedras", reza un cartel, único anticipo de este hotel que acaba de atravesar su segunda temporada como tercer eslabón de la cadena brasileña Fasano ?propietaria de un hotel en San Pablo y de otro en Río de Janeiro? y como el primero inaugurado fuera del país. Además, es el único miembro de The Leading Hotels of the World en Uruguay.
Una barrera da paso hacia este mundo de480 hectáreas que diseñó el prestigioso arquitecto brasileño Isay Weinfeld. En un terreno irregular, que sube y baja entre rocas y cactus, Weinfeld proyectó 32 bungalows, dos restaurantes ?Las Piedras y Fasano?, una piscina esculpida entre las rocas, un lounge vidriado desde el que se contemplan los mejores atardeceres, una playa privada sobre el arroyo Maldonado, un magnífico spa, canchas de tenis, helipuerto y, próximamente, una cancha de golf que llevará la firma del ex-golfista estadounidense, Arnold Palmer. Estas comodidades también son disfrutadas por los propietarios de las 38 villas y 30 exclusivas chacras que completan el proyecto.
El centro de operaciones de este singular mundo privado concebido por Rogério Fasano, es el lobby que funciona en un casco de 1930, otrora morada de la familia Braun. Desde allí, van y vienen carritos de golf que trasladan a los huéspedes, mayormente brasileños que conocen el sello Fasano, sinónimo de lujo y excelente gastronomía.
VIDA A LO FASANO
Víctor Hugo, Pirandello, Camus y Dickens le dan a uno la bienvenida. Basta traspasar el umbral de la recepción para toparse con la inconmensurable biblioteca que los decoradores acuñaron con esmero en la feria de Tristán Narvaja. Son 10 mil ejemplares que pueblan los estantes que revisten el lobby, siguen a lo largo del extenso pasillo que conecta con el restaurante Las Piedras, y amainan recién en las luminosas salas de estar, equipadas con mullidos sillones donde sumergirse en saludables maratones de lectura.
Pero antes, el desayuno. Este también sucede en Las Piedras, escenario donde conviven paredes y pisos de pino Paraná, una colección de objetos antiguos armónicamente dispuestos y flores frescas. Una gran mesa estilo campo funciona como buffet donde se sirven deliciosos panes caseros, budines ?imperdible el de banana?, cereales, frutas y fiambres para empezar la mañana.
Las horas del día pasan entre la piscina ?con su pool bar ideal para picar algo al mediodía?, las canchas de tenis, la playa o los paseos en bicicleta. Y, generalmente, terminan en el spa a cargo de Renata de Abreu, fundadora de la conocida marca Mais Vida en Brasil, y responsable de los espacios de relax de los otros hoteles Fasano.
En Las Piedras, el spa funciona en un edificio rectangular con un jardín interno en torno al cual se ubican las salas de masaje, el completísimo gimnasio, la piscina climatizada y el sector de saunas con mini piscina de agua fría, para matizar después de cada sesión de calor. Uno de los mejores momentos de esta terapia surge de la vista que se obtiene desde la terraza: la contemplación de las sierras desde allí es bienestar garantizado.
EL CIERRE PERFECTO
En lo más alto del terreno, enormes rocas camuflan el exclusivo restaurante Fasano. Las paredes de piedra y madera demarcan un espacio ambientado con sillones tapizados con cuero natural, alfombras de piel y luz tenue. La terraza techada, en cambio, es despojada para privilegiar la vista. Incluso la baranda de cristal deja apreciar el atardecer sin obstáculos y la constelación de lucecitas de las ciudades de San Carlos y Maldonado que se encienden cuando el sol se apaga. Ese es el momento para pedir un trago memorable en la barra, como el bautizado "Las Piedras" ?con hojas de menta, Absolut de pera, jugo de pomelo y gaseosa lima-limón? que se acompaña con frutos secos y olivas.
En sus contadas mesas se degustan las preparaciones del chef argentino Juan Manuel Guizzo, que se fogueó en las cocinas de los hoteles Four Seasons y Hyatt Mendoza. Como el hotel, este restaurante es el primero internacional. Por eso, su menú combina algunos platos emblemáticos del Fasano San Pablo ?como el carpaccio di manzo o los pappardelle con raggù di agnello? con otros exclusivos de la versión esteña donde se privilegia el pescado. Los profiteroles de dulce de leche con helado de vainilla son la consagración perfecta de una ceremonia gourmet que concluye al dejar el salón y trasladarse al bungalow.
Líneas rectísimas definen su amplia estructura rectangular, suavizada por la combinación de texturas de tapizados y acolchados en tonos beige, y los pisos de madera. Los 32, todos separados entre sí, tienen una amplia terraza con vista del inmenso parque y un cómodo baño revestido con mármol donde predomina la luz natural, incluso en la ducha, y de un amplio vestidor con el interior iluminado con led. Las mantas tejidas por Manos del Uruguay y los amenities de la firma uruguaya Dr. Selby aportan la nota local. En las habitaciones tampoco faltan los libros, el minibar completo con delicias, el dock para el iPod, el LCD, el DirecTV y el acceso a wi-fi para quienes quieren disfrutar de la privacidad de una casa ?en la que incluso las mascotas son bienvenidas? con un servicio de hotel intachable.
Fasano Las Piedras
Camino Cerro Eguzquiza, Punta del Este. T: (0059-8) 4267-0000. puntadeleste@fasano.com.brwww.fasano.com.br. La doble, en alta, desde u$s 900 con desayuno. Ambos restaurantes están abiertos todo el año y reciben comensales no hospedados. El Fasano funciona sólo viernes y sábados por la noche. Calcule unos u$s 100 por persona. Las Piedras abre todos los días para el desayuno, el almuerzo y la cena.
Por Connie Llompart Laigle. Fotos de Cecilia Kelly. Nota publicada en Revista Lugares edición 191.



