Pehuén-Co: donde el pasado sobrevive en la arena
Próximo a Bahía Blanca, este balneario rodeado de bosques tiene algo de parecido a Jurassic Park, con enigmáticas huellas humanas y de animales
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PEHUEN-CO.- También el sur bonaerense tiene su pequeño Jurassic Park. En un balneario tranquilo, unos 75 kilómetros al oeste de Bahía Blanca, el vaivén de las mareas dejó al descubierto un increíble panorama del pasado remoto de la región: sobre una extensa plataforma en la playa las huellas de animales ya extinguidos imprimieron una vívida escena que se remonta a unos 12.000 años. El lugar se puede visitar, pero sin duda no es el único encanto de Pehuén-Co.
En los años 30 llegaron las primeras familias: con ellas, aumentaron las carpas de lona y otras instalaciones, que en conjunto se conocían como el campamento.
Al final de esa década, Avelino González Martínez quedó como único dueño de esas tierras y -del mismo modo que los Bunge y los Guerrero en Pinamar y Cariló- decidió crear un balneario como los de las Landas, que había conocido y admirado en algún viaje a Francia.
Claro que la tarea no sería fácil: hubo que fijar los médanos y forestarlos, con pinos y eucaliptos, para evitar que se los llevara el viento. Al mismo tiempo que los plantines -hoy árboles añosos- se regaban trabajosamente con agua de pozo, se trazaban las primeras avenidas.
La urbanización estaba lanzada y ya no se detendría; pero felizmente la nueva Pehuén-Co -palabras araucanas que significan araucaria y agua- conservó siempre su carácter de balneario tranquilo, protegido por los árboles, con calles de arena y sin luces que perturben por las noches la contemplación de las estrellas.
La Casa Barco
De aquellos primeros años data una de las casas más particulares de Pehuen-Co: la Casa Barco, porque reproduce hasta en sus más mínimos detalles la estructura de un buque. Y tiene detrás una linda historia. Se cuenta que el inmigrante italiano Luis Novelli, que dejó su patria a bordo de un barco llamado Roma para afincarse en estas tierras, padeció en alta mar una fuerte tormenta que estuvo a punto de mandar a pique la embarcación. Novelli prometió que si el mar los devolvía a tierra sanos y salvos, construiría en la costa una réplica exacta del barco que lo había traído a la Argentina. Al llegar, cumplió su promesa.
El resultado se ve hoy cerca de la esquina de las calles Islas Malvinas y La Argentina: varado en tierra para siempre, el Roma fue construido con materiales tradicionales, en ladrillo hueco, excepto la proa, que se hizo con perfiles, alambre tejido y revoques. No faltan ni los remaches, idénticos a los originales. La casa es de propiedad privada y no se puede visitar por dentro, pero quienes la conocen describen otros detalles marítimos: cuartos bajos, arañas con forma de timón, puertas de hierro y ventanillas como en los camarotes.
El año último, la tranquila Pehuén-Co fue noticia cuando Teresa Manera de Bianco, paleontóloga de la Universidad del Sur, fue premiada por una importante compañía relojera suiza por sus trabajos sobre el yacimiento de huellas de animales. "La investigación -cuenta Bianco- comenzó cuando se encontraron las huellas por casualidad en 1986, después de una gran tormenta. El trabajo de protección empezó mucho después: no había conciencia de la magnitud, ya que el yacimiento fue apareciendo a poco, a medida que el mar descubría unas partes y tapaba otras."
El yacimiento es un afloramiento de tres kilómetros sobre la playa, en dirección a Monte Hermoso, donde también hay otros yacimientos, esta vez de huellas humanas, de unos 7000 años. Hace 12.000 años, este sector de la costa de Pehuén-Co era una llanura de clima frío y seco.
El mar estaba unos cuantos kilómetros retirado respecto de su posición actual. En esta laguna tomaba agua la fauna de la época... y sus huellas quedaron intactas, recreando una escena de gran claridad.
También hay huellas de gliptodontes y macrauquenias: estas dos variedades, junto con el megaterio, eran los animales más grandes del pleistoceno en esta sección de la actual costa bonaerense. Las huellas dan cuenta de la vida de una comunidad variada de mamíferos y aves en un ambiente de agua dulce.
Datos útiles
Visitas guiadas
Al yacimiento paleontológico: en caminata guiada, $ 5 por persona. En vehículo, $ 10 por persona. Hay que anotarse en la Sala Florentino Ameghino (Avenida San Martín y calle 4, Pehuen-Co).
Más información
Dirección de Turismo de Coronel Rosales: Alberdi 478, Punta Alta. Tel. 02932-421595. Fax 02932-430020. E-mail: turismorosales@argentina.com.


