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Turismo

Chile: el Cajón del Maipo, la escapada natural a una hora de Santiago

Ana Schlimovich
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12 de mayo de 2019  

¿Qué nos identifica? Durante años Jean Paul Sainte Marie, que nació en una mítica casa del Cajón del Maipo, se hizo esa pregunta. San Pedro de Atacama, al norte de Chile, es el hito arqueológico; Torres del Paine, en la Patagonia, es el destino del trekking. Pero el Cajón, como le dicen a este cañón andino de la región metropolitana por donde baja el río Maipo encajonado entre farallones, cerros y macizos, seguía sin identidad.

En 2017 un equipo de geólogos y geógrafos cajoninos desarrollaron un proyecto que busca declarar a la comuna de San José de Maipo como un Geoparque Mundial reconocido por la Unesco. Un geoparque es un conjunto de sitios de interés geológico con relevancia internacional. Hay 140 en el mundo, concentrados principalmente en Europa y en China. En Sudamérica hay dos, uno en Brasil y otro en Uruguay.

Crédito: Ana Schlimovich

Y esta comuna, la más grande de las 52 que componen Santiago, y la menos habitada -hay apenas veinte mil habitantes en cinco mil kilómetros cuadrados- es la candidata perfecta: tiene más de seiscientos glaciares, tres volcanes activos que comparte con Argentina, cumbres que superan los seis mil metros, fósiles marinos de cuando el Cajón estuvo bajo el mar, hace 150 millones de años; yeso, cobre, oro, esteros, los recursos hídricos que abastecen a todo Santiago y bosques que limpian su aire.

Lo increíble es que el Cajón está pegado a la ciudad. En una hora -si no hay tráfico- se puede llegar del centro de Santiago a la plaza de San José de Maipo, la localidad principal, donde cada fin de semana arman una feria artesanal en la que hay desde gorros de lana hsta salamandras de hierro hechas en miniatura para quemar incienso.

A la vuelta de la plaza está Sabores de Montaña, un restaurante con muros de adobe originales de casi un metro de grosor, que Jean Paul Sainte Marie abrió junto con su mujer, Verónica Cárdenas, en el 2005. Allí sirven un conejo montañés inolvidable con champiñones, tocino, vino blanco y finas hierbas que también ayuda a construir la identidad de la región.

Crédito: Ana Schlimovich

Cinco cuadras hacia el lado de la plaza, el Restaurant Inesita prepara desde 1960 cazuelas de vacuno y otros platos chilenos a precio amigo. Y antes de llegar a San José de Maipo, a la altura de El Manzano, el italiano don Bruno Bercic abrió en 1997 la Trattoria Calypso. Lejos, las mejores pastas del Cajón y dos hectáreas de verde, juegos para niños, un lago con canoa, un huerto y mucha sombra para pasar el día.

Trenes, mapas y estrellas

A principios del 1900, cuando el Cajón del Maipo era el principal enclave minero de la Región Central de Chile y el lugar al que europeos y santiaguinos viajaban para curarse la tuberculosis con el benéfico aire cordillerano, había un tren que iba de Puente Alto a El Volcán. Recorría 70 kilómetros por un paisaje de ensueño llevando minerales y pasajeros. En 1978 lo cerraron y quitaron las vías, solo quedó un túnel por donde pasaba, entre San Alfonso y El Ingenio.

Don Luis León, el mismo conductor que se vio obligado a quitar el tren de circulación ahora conduce el Proyecto Ave Fénix. Todos los días, en la Estación El Melocotón, lleva a los turistas a dar una vuelta en la locomotora y los vagones de madera originales del antiguo ferrocarril. Su proyecto busca reconstruir el tramo de las vías desde El Melocotón hasta El Volcán.

Si no hubieran quitado ese tren, hoy sería el más turístico de Chile. Y una gran solución al terrible taco -embotellamiento- que se produce los fines de semana en esta zona. Al Cajón se accede únicamente por una ruta ascendente, angosta y doble mano. A ambos lados del camino todo está medio escondido y la mayoría de los lugares abre apenas los fines de semana.

Crédito: Ana Schlimovich

En los 45 kilómetros que separan la localidad de Las Vizcachas, al comienzo del Cajón, hasta la de San Gabriel, casi al final, hay miles de carteles que anuncian: empanadas, parrilladas, cabalgatas, cabañas, campings, huevos de campo, piscinas, rafting, tinajas calientes, kuchen -tartas dulces-, hostales, más empanadas. Si no se va con un plan anticipado, la oferta puede ser abrumadora y uno termina entrando en cualquier lado, agotado por la indecisión.

Paul Lungenstrass, diseñador gráfico que hace diez años cambió Santiago por el Cajón, hizo un mapa que resuelve este problema y se puede adquirir en kioscos, restaurantes y hostales; vale dos mil pesos chilenos y tiene una amplia selección de servicios y atracciones con sus referencias. Paul también tiene en alquiler una cabaña y un domo con vistas imbatibles de las montañas en El Ingenio, la única localidad del Cajón a la que, para llegar, hay que cruzar el río. De San José de Maipo, 20 kilómetros hacia arriba. Allí tiene su fábrica -y una tienda que abre los fines de semana, la Dulcería El Ingenio, famosa por su kuchen de manzana y su pie de limón.

Cruzando nuevamente el río están las cabañas y camping Parque Almendro, de la familia Plaza Hubach. Un refugio silencioso repleto de quillayes, nogales, cactus altísimos, piscina, restaurante y cabañas con ducha calentita, sábanas de puro algodón y el sonido purificante del río Maipo para demoler cualquier insomnio.

Cuando está despejado, el cielo nocturno del Cajón nos recuerda que somos un punto insignificante dentro del tejido estelar. En este contexto, Manuela Bulnes y Leopoldo Hoffman, santiaguinos, bibliotecarios y amantes de la astronomía, abrieron, en 2009, su propio observatorio en la ladera de un cerro, en El Melocotón: Observatorio Astronómico Roan Jasé, que también es una posada y parece tener el nombre de algún científico famoso pero son apenas las primeras letras de los nombres de sus hijos.

Crédito: Ana Schlimovich

"El 40% de la observación astronómica científica mundial se hace desde Chile porque la parte más densa de la vía láctea se ve mejor en el hemisferio sur", cuenta Manuela Bulnes, mientras tomamos once -la merienda chilena- con un kuchen de frambuesas casero tan maravilloso como lo que mostrará luego por el telescopio. Tataranieta de Manuel Bulnes, que presidía el país cuando se hizo la primera misión astronómica en Chile, en 1849, Manuela explica sobre soles, constelaciones, distancias y edades de las estrellas con tanta claridad que hasta parece simple.

La gran aventura

Es la segunda vez en el mes que Paul, el de los mapas, sube al Refugio Plantat, en la falda del Volcán San José. En Santiago se pasea por el mall, aquí se pasea por el cerro. El trekking parte desde El Cabrerío, un poco después de Baños Morales, a una hora en auto de El Ingenio, y coincide con un centenar de cabras que van a pastar al Valle de la Engorda, un enorme estero desde el que se ve el glaciar del Marmolejo, el cerro más alto de la región, con 6108 metros. Al otro lado están Las Amarillas, un flujo de detritos volcánicos de color amarillo que probablemente fue a parar allí con una erupción del San José.

Arriba, el sol implacable y alrededor ni un alma. Falta la mitad del camino y falta el aire. Paul propone un descanso e ir despacio. Parece imposible seguir subiendo y dos horas después uno mira hacia abajo y no puede creer haberlo logrado. Al llegar al refugio de piedra, que está a 3130 metros y fue construido a pulmón por Don Henrique Plantat en 1937, se confirma que siempre hay logros mayores. Aquí pernoctan los que siguen hacia el cráter del volcán. Aquí pastan dos caballos negros al lado de un ojo de agua y hay flores amarillas diminutas con forma de globo. Aquí el agua es más rica que la de cualquier marca. Aquí uno desea sumergirse en aguas termales y cumple el deseo en el mismo día.

Las termas Baños de Colina están a ocho kilómetros de El Cabrerío, subiendo por un camino de ripio. Son seis pozas hechas a pala en plena cordillera. El agua, de color verde claro, va de los 22 a los 60 grados y contiene sal, cobre, cobalto, silicio, azufre y yeso, entre otros minerales. Felizmente no hay wi fi ni señal de celular. La entrada vale 12 dólares y dura 24 horas, así que se puede acampar y bañarse de noche a la luz de la densa vía láctea.

Viaje al centro de la tierra

El Volcán parece un pueblo fantasma repleto de álamos, pero cien años atrás hasta aquí llegaba el tren y vivían unas dos mil personas que extraían veinte mil toneladas de cobre al año. "Ahora hay unos 40 habitantes", cuenta Waldo Quiroz, de la Sociedad de Turismo Minero Cajón del Maipo, parado sobre una roca que parece un pan de Pascua con frutos secos. La piedra debe tener más de diez mil años, que fue cuando el Volcán Maipo hizo erupción. Desde allí señala la montaña a la que vamos a entrar. "Hay 60 minas en esa parte, es como la República de Moria, las minas donde viven los enanos de El Señor de los Anillos", dice Waldo.

Con cascos, linternas y chalecos refractarios entramos a la mina. Por el túnel, cavado a fuerza de hombre, vamos viendo piedra caliza, coberturas de calcio, rocas fragmentadas, estalactitas, las perforaciones que hacían para dinamitar, piedras teñidas de turquesa, manchas de calcopirita -un mineral del color del oro-, y cuando llegamos a una mancha de óxido de hierro con la forma de Condorito, estamos 440 metros dentro de la tierra, con un kilómetro de tierra encima. Y a solo 70 kilómetros de Santiago.

En el camino de vuelta se ven autos ochenteros, camiones con equipos de cine y una caravana igual a la que trasladaba a Pinochet hacia su casa de El Melocotón el 7 de septiembre de 1986, el día que lo quisieron matar. Están filmando la película Los fusileros, basada en el libro del periodista Juan Cristóbal Peña, con historias sobre el comando del Frente Patriótico Manuel Rodríguez que ese día desafió al régimen disparando un cohete al auto del General, en la entrada del Cajón del Maipo.

Crédito: Ana Schlimovich

Además de ser rico en fenómenos geológicos, este valle es rico en historias políticas. La mítica casa en la que nació Jean Paul Sainte Marie, el dueño de Sabores de Montaña, se llama Casa de Piedra. Allí vivía la familia de Darío Sainte Marie, fundador del diario Clarín, el más vendido de Chile hasta que lo cerraron el 11 de septiembre de 1973. Carlos Ibáñez del Campo, Eduardo Frei Montalva y Salvador Allende, los últimos tres presidentes antes del golpe militar, eran algunas de las visitas frecuentes en la Casa de Piedra.

Pinochet también la visitó, después de que fue expropiada y convertida en un centro de adiestramiento de la brutal DINA. Hoy la casa, recuperada por la familia Sainte Marie, es un centro de eventos y hostal.

El río Maipo baja torrentoso, ajeno a las historias y, por ahora, al polémico Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo, cuyas instalaciones se ven desde el Valle de la Engorda. En el Cajón es difícil acceder al río o, mejor dicho, para acceder hay que pagar, porque todo lo que lo rodea es privado. Así que más vale pagar un rafting y recorrerlo por dentro. Los chicos de Ruta Vertical hacen dos raftings diarios los fines de semana. Bajan de San Alfonso al Melocotón, nueve kilómetros de rápidos que disparan la adrenalina y posibilitan una vista única de este frondoso cañón santiaguino. En el medio de la travesía hay una parada para saltar al agua desde una roca de tres metros. Da miedo, pero después de emerger del fondo helado, purificados, dan unas ganas inmediatas de saltar de nuevo.

Datos útiles

Cómo llegar En auto, desde Santiago tomar Av. La Florida hacia el sur y seguir por Camino al Volcán. En Metro, tomar la línea 5 hasta Bellavista de la Florida y hacer trasbordo con el Metrobus Nº 72 con dirección a Plaza de Armas San José de Maipo.

Cambio

Un dólar equivale a 685 pesos chilenos.

Dónde dormir

Cabañas El Ingenio: domo ideal para parejas y cabaña con dos dormitorios, terrazas con vistas y parrilla, desde US$ 30. Paul Lungenstrass también organiza trekkings por la zona. Camino Real, Parcela 9. El Ingenio. WA: +56993254071.

Parque Almendro: 6 cabañas equipadísimas, hasta 8 personas, y 2 suites. Piscina, restaurante y zona de camping o picnic con bajada al río. Desde CLP$ 66.000. Camino al Volcán 38.713 Km 53. WA: +56992256105. www.parquealmendro.com

Montaña Sagrada: hostal y cabañas equipadas para 2 y 8 personas. Piscina, restaurante, sendero de montaña y zona para asados. Desde CLP$ 15.000 los camarotes y CLP$ 48.000 las cabañas. San Alfonso. WA: +56977664588. www.montanasagrada.cl

Dónde comer

Sabores de Montaña: riquísima comida de montaña, chilena, vegetariana. Abre todos los días de 8 a 22hs. Calle Comercio 19.881. San José de Maipo. T: (0056-2) 2861-2023.

Crédito: Ruta Vertical

Excursiones

Observatorio Roan Jase: Tour astronómico de dos horas y media, CLP$ 9.000 por persona. Cena astronómica: aperitivo, comida, charla astronómica, observación, uso de telescopios y fotos de la luna CLP$ 20.000 por persona. WA: +56977092798. www.observatorioroanjase.com

Tour Minero Cajón del Maipo: Tour guiado de medio día por el pueblo El Volcán y al interior de la mina CLP$ 25.000 por persona. Tour compacto CLP$ 12.500. Incluye traslados y equipo. WA: +56976281301. www.turismominerocajondelmaipo.cl

Ruta Vertical: el rafting vale CLP$ 19.000 e incluye curso introductorio, traslados y equipo completo. WA: +56974147673. www.rutavertical.cl

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