En Punta del Este, descuentos, promociones y hasta pasajes low cost
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PUNTA DEL ESTE.- Las notas de pretemporada sobre las playas uruguayas suelen hacer foco en anuncios de grandes fiestas, inauguraciones, tendencias, la nueva mansión con vista al mar de algún famoso. Pero este año las notas de Punta del Este hablan, sobre todo, de precios.
La devaluación y la crisis económica argentinas preocupan, en este balneario, a quienes cada verano cuentan con recibir a miles de turistas extranjeros, argentinos especialmente. Más allá de que en los últimos tiempos se vea un incremento de brasileños, paraguayos, norteamericanos y europeos, Argentina sigue siendo, lejos, el mayor emisor de turistas a este país.
Como destino, Punta del Este nunca pretendió exhibir entre sus atributos el de los precios baratos. Pero, este año, las variables económicas amenazan con hacer dudar incluso a algunos habitués. La pregunta es dónde se dará el corte de quienes pueden sostener ciertos hábitos de consumo y quienes, sencillamente, ya no cuentan con ese margen de acción.
"No esperamos la mejor temporada. Pero sabemos que al que le gusta Punta seguirá viniendo", reconocen y confían en el sector turístico uruguayo. "Acá se especula con que vendrán los propietarios y los que no tienen problemas de dinero. Hay muchas apuestas gastronómicas locales, pero poco y nada de sponsors fuertes ni aquellas grandes fiestas que siempre fueron los hitos de Punta", dice una experta en relaciones públicas esteñas. Como siempre, las excepciones confirman el escenario: el hotel Fasano prepara los detalles de una celebración de fin de año para 700 personas con entradas desde 500 dólares.

El Ministerio de Turismo, desde Montevideo, trazó una estrategia anti crisis con algunas medidas, que en rigor ya se venían probando en temporadas anteriores. Principalmente, beneficios fiscales para los turistas extranjeros, vigentes hasta el 30 de abril próximo:
-Devolución del 22% del IVA en gastronomía, siempre que se pague con tarjetas de débito o crédito emitidas fuera de Uruguay.
-Reintegro del 10,5% en los alquileres concertados a través de inmobiliarias registradas y pagados con tarjetas emitidas en el exterior.
-Descuento del IVA también en otros servicios, como alquiler de auto y contratación de catering para fiestas y eventos.
-Compras tax free, aunque la aplicación, como en muchos otros lugares del mundo, tiene su complejidad, ya que vale sólo en comercios adheridos y se deben presentar tickets y artículos adquiridos ante puestos específicos al salir del país.
-Para los huéspedes extranjeros, los hoteles no tributan IVA, por lo tanto hay descuento directo, sin devolución ni trámite.
-Descuentos en el precio de los combustibles para estaciones de servicio ubicadas a un máximo de 20 kilómetros de los pasos de frontera.
Convertibilidad de amigos
En cuanto al viaje, si se elige cruzar en Buquebus, se pueden conseguir pasajes a Colonia desde 1940 pesos y bodegas para el auto desde 1932. Y a Montevideo, desde 3673 y 4805, respectivamente. Pero también hay paquetes con tarifas acordes al clima de temporada: pasaje ida y vuelta, con barco a Montevideo y bus a Punta del Este, más siete noches de alojamiento con media pensión en hotel tres estrellas, 27.077 pesos por persona, en base doble, durante enero; para febrero,baja a 26.329 pesos.
"¡Un argentino más que un amigo es un hermano! Un peso argentino es igual a un peso uruguayo", dice el pizarrón en la puerta de un local de chucherías para la playa en la calle Gorlero, considerada la principal y más popular del balneario. Habla de una convertibilidad amistosa, sin duda, pero irreal. El peso argentino al cierre de esta nota se compra en las casas de cambio de la Punta a 0.61 uruguayos.
Por otro lado, un dólar se cambia por 31,30 pesos uruguayos. Es decir que para un argentino, la operación más conveniente es traer dólares. Igual que siempre, pero quizás un poco más que nunca.
En estos días, comercios, paradores de playa e incluso el puerto y las veredas reciben el último lavado de cara antes de la temporada alta. Por la Punta y en la Barra, se multiplican los pizarrones con promociones y menú turísticos. Chivito al pan, 280 pesos. Chivito al plato, para dos, 620. Hamburguesa con fritas, 170. Menú completo de mariscos y pescados en el puerto (entrada, plato, postre, bebida y cubierto), 650 pesos. Tentáculo de pulpo a la parrilla, 850. Mejillones a la provenzal, 270. Un kilo de helado, 360 pesos ("Promo atardecer", de 19 a 21).
Bancos como Santander e Itaú aportan sus propios descuentos de entre el 20 y el 25 % en los consumos de sus clientes. Para salir a comer, si se logra sumar un menú a precio promocional, la bonificación del banco y la eximición del IVA, la cuenta puede resultar menos intimidante.
A pesar de los pronósticos dudosos, incluso antes del 15 de diciembre, que tradicionalmente marca el inicio de la alta, restaurantes del puerto, como el clásico Lo de Tere, estaban llenos.
En las góndolas
En los supermercados hay más datos. La mayoría de los cortes de carne rondan entre los 250 y 300 pesos uruguayos el kilo, aunque hay opciones para la parrilla desde 180. Un litro de leche, 30 pesos; una caja de pasta rellena, 180; un kilo de naranjas, 35; un pote de mermelada, 55; un yogurt natural, 40; baguette de pan, 50; cervezas de litro, 100 pesos.
En cuanto al vino… será un verano ideal para sumergirse en el cautivante mundo de la nueva viticultura uruguaya, que de ningún modo se limita al Tannat, su cepa insignia, sino que se expresa con complejidad incipiente en cada vez más cortes de autor, etiquetas y bodegas destacadas. En otras palabras, las botellas argentinas están carísimas en las góndolas de Devoto y Tienda Inglesa.
Hay que considerar que los precios en las zonas más turísticas suelen ser más elevados. Como observa un vendedor de pantuflas en la feria de artesanos del centro, certero analista económico, "cruzás la Roosevelt y todo cuesta la mitad".
El puerto de Punta del Este es un gran lugar para aprovisionarse de pescado fresco y a precio competitivo. El kilo de brótola o de corvina, 350 pesos; medio kilo de pulpo cocido por 300 pesos, medio kilo de mejillones por 200 pesos, medio de camarones por 350 y medio de langostinos por 400. Con el pescado, siempre viene limón, perejil y buena charla, de cortesía.
Torres y grúas
Mientras tanto, los desarrollos inmobiliarios se multiplican de la Mansa a la Brava, revolucionando con obradores y maquinaria pesada hasta Manantiales. Paradójicamente, todos a la espera de inversores argentinos.
Frente a la costa se elevan las grúas y brillan los anuncios de proyectos con nombres estelares como Venetian, Chateaux Fendi, Paramount, Palladium y World Trade Center, con valores de 3000 a 6000 dólares por metro cuadrado. Sin olvidar la torre de 26 pisos en la parada 9,5 de la Brava, con el nombre de Trump en letras gigantes, primera apuesta inmobiliaria del presidente norteamericano en Sudamérica. El edificio de lujo, con spa y helipuerto, se anunció en 2012, comenzó a levantarse en 2014 y aún sigue en obra.
En el caso del Venetian, su showroom funcionará como espacio cultural durante el verano, con muestras de arte y sunsets literarios con autores como Hugo Alconada Mon, Silvio Raij y Carmen Posadas. Más sobre la agenda cultural: del 4 al 8 de enero se hará una nueva edición de Este Arte en el Centro de Convenciones y Exhibiciones de Punta del Este (Av. Pedragosa Sierra y Aparicio Saravia). Las entradas cuestan 20 dólares.
La calle 27 de la península se afirma como polo gastronómico, ahora con el megaespacio Nexxt, de 1400 metros cuadrados en dos plantas, con quince propuestas diferentes (desde chivitos hasta cocina peruana, helado artesanal y barra de vinos uruguayos) y, sorpresa, dos salas de cine de 130 butacas, pantalla 3D y sonido Dolby 7.1, donde además de películas habrá teatro y música en vivo. Para los que extrañaban al Lido (hoy, con cartel de venta) y algunas de las salas que cerraron en Gorlero.
En cuanto a shows, la gran apuesta es la del casino-hotel Enjoy (ex Conrad), donde este martes se estrena Wayra, de la compañía Fuerza Bruta. El espectáculo, que ya fue visto por más de seis millones de personas en 58 ciudades del mundo, tendrá funciones hasta el domingo 3 de febrero. Con fundadas promesas de "efectos visuales únicos, un despliegue escénico de grandes dimensiones y artistas suspendidos en el aire", las entradas cuestas desde 1140 pesos uruguayos.
A tono con esta temporada marcada por el signo pesos, otra noticia con cierto carácter simbólico es que el próximo jueves aterrizará en Punta del Este nada menos que la aerolínea low cost Flybondi. Lo hará desde El Palomar y Córdoba, con cinco y tres frecuencias semanales respectivamente. Con flexibilidad de fechas, se puede conseguir pasaje ida y vuelta, desde Buenos Aires, para viajar en enero, por 3680 pesos. Punta ultra low cost, quién lo diría.
Fasano, el brasileño más famoso del este

En las últimas dos décadas se ha repetido mucho que en Punta del Este hay cada vez más brasileros. Pero, para tal observación, no hay verificación más contundente que la llegada de Fasano a la costa uruguaya.
Fasano es la marca brasileña más emblemática en cuanto a hotelería y gastronomía de elevadísimos estándares. Su impecable colección de hoteles y restaurantes se inició con un ya legendario restaurante itálico en el barrio de Jardins, San Pablo. Y ocho años atrás sumó su primera propiedad fuera de Brasil justamente acá, en una vieja estancia serrana a unos diez km del puente de La Barra.
Igual que en Brasil, Fasano aportó a Punta su característico estilo refinado y discreto, pero a la vez cálido. Y perdidamente sibarita, siempre con la personalidad de su mentor, Rogerio Fasano (aunque las propiedades hayan sido adquiridas por el grupo JHSF).
El hotel, en un predio de 490 hectáreas con cancha de golf y centro ecuestre, tuvo primero veinte bungalows y, dos años atrás, sumó un nuevo edificio, elevado sobre las rocas de las sierras uruguayas, con diez suites, espacios comunes y restaurante y bar, como para ilustrar varias páginas de revistas de decoración y arquitectura.
En pleno campo uruguayo, el restaurante no decepciona a la clientela más sofisticada del Fasano San Pablo. Literalmente sobre las rocas, la cocina entrega clásicos de la casa como el carpaccio de lomo y los spaguettis alla chitarra, y les agrega el cordero uruguayo con cuatro horas de cocción, no más duro que un cochinillo de Segovia.
Este año, estrenan el beach club Las Piedras en José Ignacio con gran fiesta, el 2 de enero.





