Nicolás Scarpino. "Hice rafting, buceo y me tiré en paracaídas"

Alejandro Rapetti
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17 de noviembre de 2019  

-¿Cuál es el primer viaje que recuerdes de tu infancia?

-A Mar del Plata. Hicimos el viaje en auto con mamá, papá y mi hermana. Paramos en la ruta a tomar el clásico café con leche y medialunas. Me acuerdo de la ruta 2 mano y contramano, las filas de autos eternas que se hacían, y el mar. Ese momento de toda la subida por la Colón y después la primera sorpresa de descubrir el mar cuando se venía la bajada a la Peralta Ramos.

-¿Un pensamiento recurrente con los pies hundidos a orillas del mar?

-Va a depender del mar. Si es un mar estilo Caribe, los pensamientos son del tipo qué lindo, como me quedaría a vivir acá, qué placer, que hermosura. Si fuese el de Mar del Plata, el pensamiento es. ¿podemos tener un mar tan frío? No da, no da. Eso es lo primero que se me viene a la cabeza. Frío pero nuestro, ¿eh?

-¿Viajaste como mochilero o acampaste alguna vez?

-Como mochilero nunca viajé. Sí tengo un vago recuerdo de ir en carpa con mis viejos y otra familia amiga a la laguna de Chascomús. Supongo que hoy se debe haber modernizado toda la cuestión, pero no tengo los mejores recuerdos de ese momento. Me incomodaba el tema de los bichos, la noche, el baño, todo era un poco incómodo.

-¿Viajaste en un crucero o a un all inclusive?

-Sí, el primer all inclusive que conocí fue en un viaje a Punta Cana, y me encantó la experiencia. Y después hice también varios cruceros. Con Sergio (su marido) nos encantan los cruceros. Los más largos que hicimos fueron uno desde Australia que recorría Nueva Zelanda y otro de Nueva York que recorría algunas islas del Caribe. Es una experiencia que nos entusiasma y nos divierte. Tenés shows, tenés comida, distintas playas y mucho entretenimiento a bordo.

-Si pudieras visitar a un actor o actriz de todos los tiempos, ¿a quién irías a ver y cómo te imaginas el encuentro?

-Me hubiera gustado ver a Glenn Close en Sunset Boulevard. Me imagino el encuentro en su camarín. También me hubiera gustado ver a Robert De Niro en un escenario. El encuentro podría ser en su restaurante de Nueva York, por ejemplo. Le contaría que soy hijo de italiano, que soy actor, por supuesto, y mi admiración eterna a un actor enorme y talentoso como él.

-¿Tu mayor hazaña en el turismo aventura?

-Desde un rafting en Junín de los Andes hasta subirme a una montaña rusa que se llama Sheickra, en Tampa, a 70 millas de Orlando, en Florida; tirarme en paracaídas acá en Lobos, en el año 96 y bucear. Con Sergio también nos encanta mucho bucear y tenemos carnet de PADI

-¿El mejor viaje de tu vida?

-Sergio no conocía Disney y yo sí, así que fuimos juntos y para mí fue como haber ido por primera vez. Fue hermoso haberlo hecho juntos y no dejar nunca de lado el niño que llevamos dentro, nos divertimos mucho y lo tengo muy grabado en mi alma.

-¿El destino más exótico que hayas visitado alguna vez?

-En Nueva Zelanda hay una ciudad, en la Isla del Norte, que se llama Rotorua, y está ubicada en el lago del mismo nombre. Tiene actividad geotérmica. Hay piscinas de lodo burbujeante y un geiser de 30 metros de alto que hace erupción varias veces al día. Me llamó mucho la atención, es como ver la actividad de la tierra ahí, en vivo y en directo, algo que viene no sabés dónde. En general Nueva Zelanda es un país que tiene muchas cosas que te llaman la atención. Y la cultura maorí está muy buena.

-¿Un día de vacaciones perfecto?

-Arranca la noche anterior, programando cómo va a ser el día siguiente. Levantarse y desayunar rico, algo autóctono. Después salir a hacer una excursión o caminar; almorzar en algún referente de la ciudad que estemos visitando; seguir caminando, hacer algún museo, merendar y descubrir lugares típicos de la región, alguna guía característica y comer en algún restaurante no muy caro pero siempre valorando las costumbres del lugar. Volver al hotel, darse un buen baño, planificar el día siguiente y dormir felices.

-¿Algún percance que recuerdes?

-Estábamos viajando con Sergio. Una vez que llegamos al aeropuerto nos teníamos que tomar un crucero, pero nos extraviaron su valija. Se fue para otro lado. No sé cómo ocurren esas cosas, pero suceden. Nosotros teníamos que seguir viaje, no podíamos hacer más nada, así que subimos al barco sin su valija. No le pude dar nada de ropa, porque él es XL y yo, S. Entonces comunicándonos con la aerolínea y con ayuda también de la gente del barco, que le ofreció algunas remeras, algunos cambios más algunas cosas más que compramos, estuvimos diez días hasta que mandaron la valija a un puerto de los que visitaba el barco. Cuando apareció fue como recibir un familiar que no veíamos hacía mucho tiempo. Fue abrazo, fue emoción.

Para más datos: por estos días protagoniza 7 Años, con Miguel Ángel Rodríguez, Walter Quiroz, Florencia Raggi y Martín Slipak. Viernes a las 20; sábados a las 22 y domingos a las 20, en el Teatro Picadero.

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