Andorra celebra elecciones dominadas por crisis inmobiliaria y acercamiento a la UE

Andorra, un pequeño país pirenaico situado entre Francia y España, celebra el domingo elecciones que enfrentan al jefe del Gobierno de centroderecha y la oposición socialdemócrata, en un contexto de crisis inmobiliaria y negociaciones con la Unión Europea.
Este pequeño Estado de 80.000 habitantes, conocido por sus estaciones de esquí y sus tiendas de alcohol y cigarrillos libres de impuestos, tiene un crecimiento económico sostenido (13% en 2022, 4% previsto para 2023).
Pero ha aumentado el descontento entre los andorranos, afectados por la caída del poder adquisitivo (7% de inflación el año pasado) y la subida de los alquileres, en un contexto de especulación inmobiliaria.
En Andorra la Vella, la capital, alquilar un apartamento de un ambiente cuesta ahora 1.000 euros (1090 dólares), mientras que el salario mínimo es de 1.286 euros al mes.
"Andorra está en crisis desde la guerra de Ucrania. La crisis inmobiliaria afecta a los particulares, pero también a las empresas que tienen dificultades para encontrar temporeros", sobre todo en las estaciones de esquí, apunta el politólogo Yvan Lara.
De todos modos, Xavier Espot, de 43 años, elegido jefe de Gobierno en 2017, se encuentra "en una situación favorable" para mantener la coalición que está en el poder desde hace 12 años en el país, y aspira a concluir un acuerdo de asociación con la UE, como Mónaco y San Marino, según otro politólogo, Yvan Lara.
Su principal oponente es el candidato del Partido Socialdemócrata (PS), Pere López, economista de 51 años y exministro de Economía.
López defiende la adhesión de Andorra a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) "para reforzar los derechos de los trabajadores", y se propone "aumentar el impuesto sobre la renta del 10 al 15% para quienes ganen más de 155.000 euros (unos 168.000 dólares, ndlr) al año".
Si es elegido, facilitará el acceso a la ciudadanía (solo 30.000 de los 80.000 habitantes tienen derecho a voto) reduciendo de veinte a diez el número de años de residencia necesarios para obtener la nacionalidad andorrana.
Andorra tiene una arquitectura institucional única, con dos copríncipes con un papel honorífico: el presidente de la República Francesa y el obispo de Urgell, una ciudad española cercana al principado.
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