Casi 60 muertos en diez días de combates entre grupos rivales en norte de Siria

Cerca de 60 personas murieron en el norte de Siria en los últimos diez días en combates entre grupos proturcos y la principal organización yihadista, que ha ganado terreno en zonas bajo influencia de Ankara.
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), una ONG que dispone de una amplia red de informantes en Siria, murieron 28 combatientes del grupo Hayat Tahrir al Sham (HTS), antigua rama siria de Al Qaida, y otros 20 de facciones proturcas, así como diez civiles.
Estos enfrentamientos son los más letales desde hace años.
"Estamos alarmados por la reciente incursión del HTS, una organización considerada como terrorista, en el norte de la provincia de Alepo. Las fuerzas del HTS deberían ser retiradas de la zona inmediatamente", indicó este martes la embajada de Estados Unidos en Siria.
Los combates estallaron el 8 de octubre sin que hubiera intervención del ejército turco desplegado en la región, según fuentes coincidentes.
En tan solo unos días, HTS pudo tomar el control total de la región de Afrin, cercana a la frontera turca, indicó el corresponsal de la AFP y el portavoz de un grupo armado proturco local.
- Despliegue turco en Azaz -
Según el OSDH, los bandos enfrentados llegaron a un acuerdo que estipula que HTS administrará Afrin, y que estará encargado de la seguridad y tomará los puestos de control que separan esta zona de las regiones controladas por el régimen sirio y los kurdos.
El acuerdo debería extenderse a otras regiones cercanas a la frontera turca, pero los combates se reanudaron el lunes por la noche, tras una breve tregua, cerca de la ciudad vecina de Azaz, bastión del grupo proturco Al Jabha al Shamia.
El martes, Ankara desplegó sus fuerzas cerca de Azaz para interponerse entre el HTS y las fuerzas proturcas, su primera respuesta de peso después de más de una semana de combates, indicaron el Observatorio y un reportero de AFP.
Según el director del OSDH, Rami Abdel Rahman, y habitantes de la zona, el HTS no podría haber entrado en esa zona de influencia de Turquía sin el consentimiento de Ankara.
Turquía, que se opuso al régimen de Bashar al Asad cuando comenzó la guerra en 2011, empezó a desplegar tropas en el norte de Siria en 2020, donde controla algunas zonas con sus aliados sirios.
Desde la ofensiva de HTS, cientos de personas se manifestaron en varias ciudades de la región contra el grupo yihadista.
Esta organización controla la mitad de la provincia de Idlib, último gran bastión rebelde y yihadista en Siria, donde la guerra ya dejó cerca de medio millón de muertos.
El gobierno de Erdogan ha cambiado su postura sobre Damasco en las últimas semanas, consideran los expertos. Para el investigador Nawar Oliver, del centro Omran basado en Turquía, los turcos quizá tratan de "apostar sobre el grupo más organizado para controlar a las otras facciones" rebeldes.
El HTS, por su parte, "quiere enviar señales claras de que es capaz de controlar la región", afirma el experto.
Planea la duda sobre qué papel concedería Ankara al grupo yihadista en caso de nuevas operaciones militares turcas contra grupos armados kurdos que controlan el resto de la frontera y son la bestia negra de Turquía.
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