El presunto dirigente de ETA Mikel Irastorza es juzgado en París

Mikel Irastorza, considerado presuntamente uno de los últimos dirigentes de la organización separatista vasca ETA, fue procesado este jueves en París acusado de pertenecer a una asociación de malhechores con fines "terroristas" entre 2012 y 2016.
Este ciudadano español que trabaja actualmente en un medio de comunicación vasco, fue detenido en noviembre de 2016 en la casa de una pareja que lo acogía en Ascain, en el sur de Francia.
Entonces, el ministerio español de Interior lo presentó como un prófugo desde 2008 y dijo que era "el más alto dirigente del grupo terrorista ETA que escapaba a la justicia".
Irastorza está acusado supuestamente de haber dirigido el aparato logístico de la organización y, luego haber integrado su dirección.
Tras la instrucción, sin embargo, Irastorza no volvió a comparecer ante el tribunal por su papel en la dirección, sino por acusaciones de ser un "miembro activo" de ETA.
La acusación contra la pareja francoespañola que lo albergaba, inculpada por asociación de malhechores con fines "terroristas", fue desestimada.
Durante el registro a su vivienda, se confiscaron ordenadores, discos duros y tarjetas micro SD, así como herramientas de cifrado.
Este material informático contenía documentación "consecuente" con ETA, así como archivos para la confección de documentos falsos e, incluso, armas y explosivos, recordó el presidente de la 16ª Sala Correccional.
Además, el ADN del imputado coincidió en los archivos con registros genéticos de 2012 y 2013, realizados en dos investigaciones anteriores contra presuntos miembros de ETA.
Irastorza - que está en libertad desde agosto de 2017 - se identificó este jueves en el estrado como un "militante independentista" y reiteró no haber sido "miembro de ninguna estructura" y "mucho menos número uno de nada".
Irastorza, que habló en español y fue traducido por una intérprete, reconoció haber tenido una "cita" con miembros de ETA a finales del verano boreal de 2012.
Además, afirmó haber estado "algunos meses en la clandestinidad" y haber seguido una "formación" de ETA, pero afirmó que ésta no tuvo un carácter militar. Luego dijo que no tuvo más noticias de la organización hasta 2016.
Según su versión, fue en ese momento cuando se le pidió "conservar material perteneciente a ETA", lo que aceptó para "apoyar el proceso de paz" en curso.
En 2011, ETA anunció el fin de la lucha armada. En 2017, la organización, responsable de al menos 829 muertes en más de 40 años, anunció su "desarme total" antes de declarar su disolución en 2018.
alv/pga/gvy/rsc/an





