México: la ultraderecha se prepara para intermedias
Busca ganar espacios en la arena pública de cara a 2027

En forma soterrada y abierta, grupos de la llamada "nueva derecha cristiana mexicana" y otros que admiran a figuras cuestionadas como los presidentes de Estados Unidos Donald Trump, de Argentina Javier Milei o de El Salvador Nayib Bukele, pretenden reverdecer laureles y extenderse más allá de una porción de la zona centro y occidental del país.
Entre 1926 y 1929, el movimiento cristero, en el que basa su modelo la "nueva derecha cristiana", protagonizó una guerra que arrojó unos 250.000 muertos luego que entonces presidente Plutarco Elías Calles decretó una reforma para limitar la libertad religiosa, prohibió los cultos públicos, las escuelas católicas y persiguió a sacerdotes.
Aunque estos grupos, entre los que destaca el partido México Tiene Vida, surgido en el norte de México y que busca su registro legal, apoyaron a Trump desde su primera campaña, "no han podido posicionarse como una opción política y electoral", afirmó Gema Kloppe-Santamaría, de la Nueva Escuela de Investigación Social de Nueva York.
La especialista argumenta que la causa es que "una parte de su agenda" ha sido adoptada por el actual régimen centroizquierdista inaugurado en 2018 por el expresidente Andrés Manuel López Obrador y heredado por su sucesora Claudia Sheinbaum.
Otro grupo que busca posicionarse para los comicios que renovarán en su totalidad la Cámara Baja y 16 de las 32 gobernaciones provinciales es el liderado por el actor y político Eduardo Verástegui, quien publicó hace poco varios mensajes en los cuales, en un tono sarcástico, afirmó que Trump ha sido "el mejor presidente que ha tenido México".
Verástegui criticó a los "traidores" que desaprueban a Trump en México y dijo que se trata de sectores que buscan que el país se convierta en un "narcoestado comunista".
Para defender sus argumentos, Verástegui indicó que "es verdad" y que "nunca antes un presidente había logrado que tantos líderes de cárteles terminaran en prisión", al recordar que "eso es en su primer año", por lo que pidió "prepararse para lo que viene".
El político de 51 años, que se dice amigo de Trump y visitante asiduo de su residencia en Mar-a-Lago en Florida, dijo que Sheinbaum "está a punto de retirarse de la presidencia" y que a Morena "le queda poco tiempo", pues "el ciclo se agota" y "la justicia alcanza".
El actor, productor de cine y ex cantante, y defensor del "derecho a la vida desde la concepción" fracasó en 2023 su intento de convertirse en candidato presidencial para los comicios del año siguiente porque solo juntó el 14% de las firmas necesarias para postularse.
La analista Vanessa Romero considera que ese "no fue su Apocalipsis" pues "Eduardo es trabajador y perseverante" y "lo intentará de nuevo", por cuanto "quiere convertir su Movimiento Viva México en partido y darle al conservadurismo digna representación, pero "la misión no será fácil" porque "no tiene base nacional ni alianzas locales".
No obstante, señaló que "Verástegui no se ha percatado, pero al arrodillarse ante Trump ha errado el camino" porque "juró no dañar a los suyos y terminó abrazando al verdugo que los desprecia", además de aliarse con el magnate televisivo Ricardo Salinas, el más feroz crítico de la presidenta Sheinbaum, cuyo gobierno lo acusa de evasión fiscal. (ANSA).


