Adam Tihany, un mago en Las Vegas
Es el arquitecto y diseñador de los restaurantes más importantes de la ciudad, ahora en plan familiar
1 minuto de lectura'
LAS VEGAS (Especial).- La historia empezó con una reglamentación de esta ciudad: en 1990, se prohibió aquí utilizar la palabra casino (nada menos) y se la suplantó por gaming ( la acción de jugar ), expresión menos connotada y mucho más abarcativa, porque hoy LV es de nuevo un boom, pero transformada ahora en una ciudad para toda la familia .
Esta reinvención de LV trajo consigo cambios de todo tipo. Se generó una gran demanda de nueva hotelería, a la que pronto se le agregó el entretenimiento. La intención fue congregar los mejores shows, teatros y restaurantes. Y en este último punto fue donde apareció el arquitecto Adam D. Tihany.
Nacido en Transilvania y educado en Italia, Tihany fundó su propio estudio en Nueva York, en 1978. Desde entonces ha diseñado una enorme variedad de proyectos , alrededor de 150, entre los que se cuentan los restaurantes Circo, Le Cirque, Aureole y Jean George, y los hoteles Dan Eilat, en Israel, y Spago, en Chicago.
Sedas y torres
Sus proyectos son integrales. El personalmente coordina cada paso: arquitectura, marketing, pisos, muebles, gráfica, uniformes, cubiertos y vajilla.
Para el hotel Bellagio, de Las Vegas, creó el restaurante Le Cirque. Este hotel (costo total, 1400 millones de dólares) tiene 2500 cuartos, un lago artificial, una sucursal del famoso Cirque du Soleil, un shopping mall y una impresionante colección de obras de arte de artistas de la talla de Chagall, Manet, Monet, entre otros.
Sirio Maccioni, dueño de Le Cirque, le pidió a Tihany el espacio más sofisticado de Las Vegas, pero sin perder el estilo y carácter de Le Cirque de Nueva York. Dice Tihany: "La inspiración surgió a partir de imágenes de las antiguas compañías de circo, que viajaban de ciudad en ciudad. Recreé diferentes murales que enmarcan las paredes del restaurante, para generar la idea de que los comensales se encuentran dentro de una gran carpa de circo". AT utilizó una gran gama de colores en todos los materiales seleccionados, como lo muestran las sedas multicolores que forman el techo.
La ilusión fue también el motor para crear el restaurante Aureole, en el hotel Mandalay Bay. Desde la entrada, en el segundo piso, se puede apreciar el increíble volumen de 4 niveles de altura que es la Torre de Vinos , materializada en vidrio y acero. A lo largo de sus paredes, colgadas de arneses, se balancean las mozas que buscan, y bajan, las botellas de vino que los comensales piden desde sus mesas. En la base de esta estructura está el bar, punto estratégico para mirar lo que sucede en la volumetría vidriada.
Cuenta Tihany: "Cuando miré por primera vez el espacio del futuro restaurante, en el centro había una gran escalera que el dueño pretendía conservar, a lo que me opuse. Llegamos a un trato: si yo volvía al día siguiente con un buen motivo para demolerla, él lo aceptaría. Esa noche, mientras pensaba cómo resolver el problema, empecé a mirar la película Misión imposible en televisión; la escena donde Tom Cruise baja colgado de un arnés enfrente de una computadora me dio la idea perfecta para generar la magia del futuro restaurante".
El resto de los espacios del Aureole se diseñaron con diferentes escalas. El Swan Court es el espacio más formal, en él se ingresa por una puerta de vidrio doble, dentro de la cual corre agua ininterrumpidamente, para crear la ilusión de que se pasa a través de una cascada de agua.
Aquí, todos hacen de todo
En su atelier, Adam Tihany se mueve incansablemente de un tablero a otro, supervisando cada paso del proceso.
Su oficina privada se parece más al living de una casa que a un estudio: sillas por doquier, modelos arquitectónicos, y todo tipo de elementos relacionados con sus obras. El escritorio, de grandes dimensiones, está cubierto de elementos, lápices de todos colores, libros de sketches y correspondencia.
"La gente cree que mi estudio tiene diferentes departamentos para cada disciplina. La verdad es que es un atelier formado por diez personas, en el que todos hacen todas las tareas."



