Bella y Austera: la casa de campo proyectada por ABBS Point Design
Materiales industrializados y detalles simples, con final feliz
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¿Se puede construir buena arquitectura con un presupuesto bajo? Hoy más que nunca los profesionales buscan lograr el mayor rendimiento del dinero del cliente y saben que la construcción industrializada es la herramienta adecuada con la que se pueden obtener soluciones de incomparable austeridad y belleza, como es el caso de la casa de campo Don Simón, en Zárate, proyectada por el estudio ABBS Point Design.
El comitente explicitaba en el programa de necesidades un grupo de caballerizas, una vivienda permanente y un lugar de fin de semana para la familia propietaria, que no fuera una casa. La consigna desde el inicio, explicó el arquitecto Bruno, director de la firma, fue unir los tres elementos en una sola edificación para conseguir un conjunto de mayores dimensiones y de marcada horizontalidad, "para una mejor interlocución con la geografía", apuntó.
"Hay que entablar relación con la inmensidad, establecer un contrapunto en armonía con el territorio, entre el producto de la razón, la arquitectura, y este territorio caracterizado por suaves y largas ondulaciones que viajan hasta el horizonte", pensó Bruno al visitar por primera vez el sitio elegido para el proyecto en Zárate; y observó también que las construcciones diseminadas sobre la llanura "rara vez superan la escala de mojones y, sumadas, estas presencias desarmónicas terminan por configurar un paisaje subrural poco calificado, valorizado solamente por la presencia de solitarios arbóreos por aquí y por allá", y con estas conclusiones se elaboró la propuesta.
En una sola barra se dispuso todo el programa en función del recorrido del sol: la actividad hípica al Este, para aprovechar el sol de la mañana, particularmente en invierno (y que cuenta con una galería que sirve de reparo al agua y al sol del verano); al Norte la vivienda de fin de semana, que capitaliza la mejor orientación, manteniendo a las espaldas las otras actividades, y, al Oeste, la otra vivienda. Las funciones se organizaron de manera centrífuga, y en el punto de interrelación se ubicó un vacío que sirve alternativamente de lugar de guardado para el auto, si hay mal tiempo, y como ventana que recorta el paisaje al amanecer y al atardecer.
Los tanques y bombas se dispusieron a modo de torre cerca de este punto para garantizar el suministro de agua en medio de los reiterados cortes de energía, y para consolidar un elemento vertical que se visualice a lo lejos.
También bajo tierra
La vivienda de descanso tiene todas las condiciones del loft, pero en el medio del campo: en un solo ambiente conviven el espacio para cocinar, el lugar para comer, el estar, y hasta un espacio para dormir improvisado en un banco fijo corrido, debajo de una ventana apaisada que recorre todo el ambiente sobre la fachada oeste.
Como una alternativa al entrepiso, el loft se completa con un dormitorio alojado bajo tierra, que por la propia protección subterránea resulta fresco en verano y cálido en invierno, y que además recibe luz y aire naturales a través de una abertura de lado a lado, cubierta con una reja metálica para permitir caminar y salir a la terraza de expansión exterior del frente. De esta forma la escalera que baja está ausente y no interfiere en el espacio, y se evita la sensación no deseada de la doble altura.



