Calatrava en persona
En una entrevista exclusiva, el arquitecto-ingeniero habla sobre sus obras y la muestra en el MNBA
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VALENCIA (De un enviado especial).- Santiago Calatrava, oriundo de Valencia y residente en Zurich, Suiza, tiene un aspecto muy juvenil y formal. Viste con elegancia: traje oscuro, corbata clara y camisa blanca. Con abundante cabellera, usa gafas de grueso armazón con cristales de mucha graduación. Dice estar muy ilusionado con la muestra que se realiza en el Museo Nacional de Bellas Artes porteño que, aun cuando todavía no la ha visto, "es muy bonita". Y agrega que el puente de Puerto Madero está en construcción, a lo que debo responderle que todavía no se ha comenzado.
Cuando habla de su obra, Calatrava se refiere a la producción escultórica, que abarca cerca de 80 piezas en acero, madera y otros materiales, con formas que dieron origen después a grandes realizaciones estructurales. Esas obras de carácter plástico, y sus dibujos y acuarelas, darían la impresión "de que uno se copiara a sí mismo, pero es que un trabajo se apoya inevitablemente en experiencias anteriores".
Santiago Calatrava es, como se sabe, ingeniero y arquitecto, y afirma estar convencido de que no debería haber mayores diferencias entre una y otra disciplina. En su caso, la utilización de una geometría muy abstracta se basa casi siempre en la observación de objetos naturales. Por ejemplo, a partir de una piña, una margarita, la hoja de una palmera, el cuerpo humano.
Esas formas, dice, se asimilan después a cubos, conos, prismas y esferas. "En ese sentido, el puente de Sevilla culmina, 8 o 10 años después, los estudios que expresan esas esculturas", agrega. Algo análogo se advierte en las estaciones de Lisboa y Valencia, donde la cubierta semeja una limpia y rigurosa combinación de esbeltas palmeras metálicas.
Le pregunté a Calatrava si en tales ejemplos se daba una reminiscencia vegetal o una evocación del gótico. "Nunca me planteé en mi obra una aproximación historicista, aunque admiro mucho el gótico, que me parece un estilo fascinante." Y afirma que el gótico no tiene su origen en el norte de Europa, sino que ubica su génesis en Palermo, Gerona, con influencias armenias y árabes, lo que es digno de examen.
Un puente es un sitio
Calatrava señala que hay pocas ciudades que, como Valencia, exhiban 7 puentes de piedra de primera calidad. Allí se verifica que no había entonces _ni la hay_ diferencia entre arquitectura e ingeniería, y si la hay es administrativa y burocrática, sobre todo burocrática.
En este contexto, y confirmando su condición de diseñador contemporáneo, Calatrava construye el puente de Jaramillo con un lenguaje moderno como aporte al patrimonio cultural y con la idea de que "un puente puede ser un sitio". Para abonar esta afirmación, son numerosas las obras realizadas y en construcción para peatones y vehículos ("pienso primero en el peatón, luego, por extensión, en el conductor").
El curioso puente de Bilbao sobre el Nervión es peatonal, y de los tres puentes en Murcia, uno es para peatones. "Lo que más respeto es la gente que contribuye a la realización de estas obras: los magister de obras, los que hacen los encofrados, suben esas grandes piezas, y tienden los tensores en tareas ciclópeas."
Su compromiso con las artes aparece a cada rato en la conversación, ya que menciona, por ejemplo, a Cézanne y sus paisajes, lo mismo que a Calder, a Naum Gabo y Tinguely, cuando alude a las relaciones de espacio y tiempo. "El tiempo es la variable, como concepto existencial, y es muy bella." "Entiendo la arquitectura como Summa Artis , ya que a diferencia de otras expresiones artísticas, muta con las horas del día y con las estaciones del año, y varía también con nuestro movimiento dentro y fuera de ella." Será por eso que siempre piensa en una arquitectura móvil.
Hay un hermoso video, realizado por un equipo suizo, que expresa con música e imágenes las ideas y las obras de Calatrava, cuya formidable exposición en el MNBA es una gran ocasión para conocer y admirar la magnitud y la extensión de su obra extraordinaria, concebida en plena juventud.



