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En 120 días comenzará la construcción del nuevo Hospital de Emergencias Clemente Alvarez -que actualmente funciona en una construcción obsoleta, del siglo pasado-, un proyecto que le permitirá a Rosario contar con un centro de atención que dará respuestas óptimas desde el punto de vista operativo y funcional
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En cuatro meses comenzará la construcción del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez, un proyecto que le permitirá contar a Rosario con un centro de atención de avanzada tecnología Cuando el próximo 20 de agosto se realice la apertura de los sobres con las ofertas para la construcción de la estructura de hormigón del Hospital de Emergencias de Rosario, se cumplirá la primera etapa de una ambiciosa y ponderable iniciativa emprendida por dicho municipio. La realización de la obra le permitirá contar con un nuevo edificio al Hospital de Emergencias Dr. Clemente Alvarez (HECA) que actualmente funciona en una construcción obsoleta, inaugurada a fines del siglo pasado.
Cuando las inversiones en remodelación alcanzaron determinado volumen -explicó la arquitecta Silvana Codina, directora del Departamento de Arquitectura Hospitalaria del municipio-, comenzó a ser más económica la construcción de un nuevo edificio que pudiera dar respuestas óptimas desde el punto de vista operativo y funcional." A la licitación que se abre en 30 días, le seguirán tres etapas más que comprenderán el cerramiento, las instalaciones y particiones interiores. Las autoridades prevén la finalización de la obra, que comprende 18.000 m2 y un costo total estimado de 18 millones de pesos, en tres años.
Croquis del proyecto, del arquitecto Mario Corea Arielo
"Hace más de 60 años que no se construye un hospital en Rosario", dijo la arquitecta Codina, destacando la significación de la obra que, además, y entre otras particularidades, se distingue porque será financiada con recursos propios, según el presupuesto aprobado recientemente por la legislatura local
Proyecto abierto
Uno de los elementos que las autoridades ponderaron detenidamente antes del inicio del proyecto, fue el emplazamiento que debía tener. "Será un hospital regional y, por tal motivo, resultaba fundamental contar con buenos y sencillos accesos", destacaron. El sitio elegido es prácticamente el centro geográfico de la ciudad, con rápido acceso a rutas y autopistas que convergen a Rosario. Se trata de dos manzanas limitadas por la avenida Pellegrini -una de las más importantes de la ciudad y de rápida salida a las rutas de acceso- y las calles Vera Mujica y Crespo.
El proyecto del edificio fue realizado por el equipo técnico de la Dirección de Arquitectura Hospitalaria, con el asesoramiento del arquitecto rosarino Mario Corea Aiello, que reside en Barcelona y posee amplia experiencia en diseño hospitalario europeo.
El partido adoptado propone un sistema abierto predominantemente horizontal, desarrollado en dos niveles.
De acuerdo con él, el hospital se estructura por grado de cuidado, según dos ejes: de lo público a lo restringido, y de la emergencia a la programación. A los efectos de prever la incertidumbre que suponen los cambios de usos, de servicios, de equipamiento y/o de técnicas médicas que pueden suceder en un futuro, el diseño planteó módulos básicos de 6,50x7 que albergan la mayoría de las funciones conformando una flexible trama espacial.
"Buscamos una estricta funcionalidad y tener una concentración de servicios, a la vez que responder a las últimas tendencias en arquitectura hospitalaria", explicó Codina.
El edificio cuenta con tres circulaciones troncales que corren paralelas a la avenida Pellegrini: la pública, la médica y la de servicio. Así se evitan las interferencias entre los distintos usuarios en procura de la mayor eficiencia técnica de médicos y paramédicos y comodidad para los visitantes y proveedores.
De manera sintética se puede decir que se dispusieron tres cuerpos que alojan en forma sucesiva el área de cirugía, diagnóstico y guardia. Estos tres bloques se corresponden en el primer nivel con cuidados generales, terapia intermedia y la unidad de terapia intensiva respectivamente. Entre cada block se dispusieron dos patios que permiten satisfacer los requisitos de asoleamiento y aireación necesarios para las funciones que alojan.
El objetivo de que fuera marcadamente horizontal, explicó la arquitecta Codina, fue el de optimizar los recorridos, al tiempo que se obtiene una imagen urbana acorde con el área en que se desarrolla la obra.
El edificio cuenta con 6 quirófanos que responden al criterio de organización de circulaciones diferenciadas limpia y sucia.
El sector de internación dispone de 160 camas y se localizó en la planta alta, lo que permite contar con una atmósfera más tranquila. "La internación está concebida por grado de complejidad y no por servicios -explican en la memoria los autores-, de manera que no habrá camas asignadas a especialidades sino que estarán asignadas según los distintos grados de intensidad."
Es interesante destacar que el diseño prevé un crecimiento de hasta un 25% en el área neurálgica del edificio: diagnóstico, quirófanos, rayos, emergencias, internación y terapia intensiva.
Casi la totalidad de las instalaciones (agua, electricidad, vacío, oxígeno, gas) corren por un entrepiso técnico emplazado por sobre las circulaciones generales del edificio. La estructura resistente será de hormigón, previéndose la realización de losas sin vigas de espesor constante.
Las fachadas del edificio conjugan en forma modular paños ciegos por construirse en hormigón visto, con grandes planos vidriados, tratamiento que les otorgará una imagen contemporánea, al tiempo que asegura un mínimo mantenimiento.
Respecto de la materialización, los proyectistas destacaron que se proponen unificar el proceso de diseño con el de construcción. "Queremos evitar que, dado los cambios en las especialidades y el plazo de construcción de una obra de esta magnitud, cuando finalice sea un diseño obsoleto; de modo que trabajamos con ciertos criterios de flexibilidad así se puede seguir diseñando aun cuando el edificio esté en construcción", concluyeron.
Por Horacio G. Levit
Una ciudad con horizonte
No hace mucho, en ocasión del encuentro del intendente Hermes Binner con el arquitecto Oriol Bohigas, se comentó la atmósfera estimulante que se respiraba en la sede municipal rosarina.
Tal vez ocurra esto por la imagen de seguridad y firmeza que transmite ese médico anestesista, que parece predestinado a manejar un gobierno comunal.
Curiosamente, al convocar a arquitectos que trabajan exitosamente en el exterior (el argentino Corea Aiello, el catalán Bohigas y el portugués Siza), no sólo se obtuvo el beneplácito de los colegas locales sino que se advierte un aumento en las demandas de trabajo en el sector.
Bien asesorado en planeamiento por los arquitectos Rubén Palumbo y Augusto Pantarotto, el doctor Binner apunta al desarrollo sostenido de su ciudad, la que, al afirmarse la construcción del puente a Victoria, empieza a consolidar un horizonte de futuro.
Del hospital a la intendencia
Con una red que comprende la atención primaria de la salud, el fortalecimiento de la acción de los hospitales y maternidades, y la creación del Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias, el intendente Hermes Binner, de Rosario, ha hecho de la salud pública uno de los ejes principales de su gestión. Hay un hecho que partidarios y opositores reconocen sin miramientos: la destacada gestión que tuvo el doctor Binner en la Secretaría de Salud Pública fue la principal plataforma que le permitió alcanzar el asiento principal del Municipio rosarino.
Con más de un millón de consultas al año, la red de servicios en salud tiene, según expresan las autoridades, en la descentralización y participación comunitaria, uno de los principales eslabones.
Fortalecer el equipo
"A pesar de que teníamos la posibilidad de realizar un concurso para la realización del anteproyecto, la municipalidad decidió contratar el asesoramiento del arquitecto Mario Corea Aiello, un rosarino que reside en Barcelona, para que junto con el equipo de la Dirección de arquitectura desarrollara el proyecto y siga en un futuro el desarrollo de la obra.
"Con ello conseguimos el asesoramiento de un especialista a bajo costo para el municipio y, al mismo tiempo, la capacitación del equipo del área", explicó la arquitecta Codina.
El equipo responsable del proyecto del nuevo hospital de emergencias está integrado por la secretaria de Salud Pública, doctora Mónica Fein; el subsecretario de Salud Pública, doctor Miguel Cappiello; el director general de Atención Médica, doctor Mario Drisun; el director del hospital Clemente Alvarez, doctor Carlos Toni; el coordinador médico, doctor Ricardo Goñi; la directora de Arquitectura Hospitalaria, arquitecta Silvana Codina, y el arquitecto Mario Corea como asesor.
El equipo técnico propiamente dicho lo integran los arquitectos Alfredo Llusá, Francisco Quijano y Alejandro De Stefano; y se desempeñan como colaboradores el arquitecto Marcelo Brunetti, el ingeniero Antonio Muiños y Mariana Don, Lorena Plano y Mariana Schiavetti.
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