Confort sobre el agua
Los astilleros locales más importantes presentaron las tendencias en diseño y equipamiento de cruceros de lujo en Expo Náutica Yacht Club Puerto Madero
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Del 20 al 24 de mayo se realizó la segunda edición de Expo Náutica Yacht Club Puerto Madero, con la presencia de los astilleros más importantes del país, donde algunos especialistas contaron las tendencias en diseño de los cruceros de lujo, que en algunos casos rondan los 450.000 dólares. Existen muchas similitudes a la hora de diseñar este tipo de embarcaciones, donde, como regla general, el exterior determina el diseño interior, ya que la forma de cuña de los cascos hace que inexorablemente los espacios se achiquen a medida que se acercan a la quilla.
En el diseño de interiores se tiende hacia las líneas curvas, gracias al plástico reforzado con fibras de vidrio (PRFV), utilizado en esta última década. También se aplica una suerte de menos es más, y la habilidad del diseñador consiste justamente en aprovechar al máximo todos los espacios que se ven, y también su reverso. En la mayoría de los casos, los cruceros cuentan con los servicios básicos que hay en una casa: heladera, freezer, microondas, pileta de lavar, estantes y puertas para ubicar los elementos de cocina, y se reemplaza el gas por electricidad. En los baños se parte del mismo principio, aprovechar al máximo los espacios.


El Riviera 48 es un yate deportivo motorizado del astillero Riviera SA propulsado por dos motores potentes de 435 HP, que desarrollan una velocidad superior a los 30 nudos. La embarcación cuenta con tres camarotes –dos con cama doble y baño en suite–, más un salón y la cocina. Jorge Aragona, técnico naval y titular de este astillero, explica que en las embarcaciones de este tipo de eslora (14,64 metros) se trabaja el diseño a partir de tres niveles. "Normalmente se tiran diferentes líneas de agua; es decir, diferentes alturas a partir de la cubierta. Desde ahí, con un software 3D se calcula el volumen que se busca para tener un confort habitable", explica. "Si nosotros comparamos los metros cuadrados de este interior con los de un departamento diría qué es incómodo, es similar a un monoambiente de unos 35 metros cuadrados. La diferencia es que debajo del asiento del barco hay un pasillo; detrás de ese mueble está el aire acondicionado, y ese cubículo que ves ahí es el techo de un baño", añade Aragona.

Más allá, aguarda el Bramador 34, una embarcación orientada a la navegación de crucero veloz. "Es como diseñar una habitación dentro de un huevo", resume Gabriel Schröder, diseñador naval recibido en Southampton, Inglaterra, que actualmente desarrolla el diseño de los productos que ofrece el astillero. Y asegura que en ese entorno no hay mejor aprovechamiento del espacio que lo curvo.

Para el ingeniero naval Javier Soto Acebal, diseñador del Millennium 390, un barco destinado al crucero veloz, su diseño pasa por la búsqueda de lo simple en el uso, la estética y la resolución estructural. El barco se construyó con fibra de vidrio, y se utilizó la haya como revestimiento para paredes, pisos y muebles. El piso del salón es de madera bastonada de cedro y guatambú. Los tapizados son de cuero ecológico marrón chocolate y los techos, en cuerina color camel.


Finalmente, se encuentra el Fennec 46, un crucero con flybridge de 46 pies, con líneas tendidas de estilo europeo. "Con respecto a una casa, tiene más diferencias que similitudes. La ergonomía quizá sea similar, pero nunca igual porque es un volumen en movimiento; por lo tanto, nada puede estar suelto. Asimismo, demasiado espacio libre da lugar a posibles accidentes debido al movimiento que hay dentro de la embarcación", cuenta el arquitecto naval Enrique Alejandro Meiller, jefe de Producción en Astilleros del Norte. En cualquier caso, sólo se trata de soltar amarras y salir a navegar.



