Cuero: del campo a casa, un viejo conocido
Ahora, este material vuelve al ruedo de la decoración
1 minuto de lectura'
Después de haber estado archivado durante décadas, los diseñadores sacaron el cuero del olvido para utilizarlo como materia prima de un posavasos, una poltrona y otros objetos de uso cotidiano. Porque durante las últimas décadas, aunque su curtido para la confección de artículos de uso cotidiano se conoce desde los tiempos en los que aún no existía ningún sistema de escritura, en nuestras pampas, este noble material cayó en el olvido más absoluto.
La crisis de diciembre de 2001 logró, entre otras cosas, que los diseñadores sintieran la necesidad de mirar hacia adentro y crear con los materiales que reflejaran la identidad argentina. Así surgió la tendencia de reivindicar lo autóctono y el resultado se vio en la última feria de Puro Diseño, donde una notable cantidad de creadores utilizó el cuero vacuno o sintético para proponer desde un backgammon hasta una poltrona de líneas modernas.
Los arquitectos Arturo Tezanos Pinto y Carlos Ernesto Gronda, oriundos de Jujuy, vieron sus sueños arquitectónicos truncos cuando el país se paró.
"Al volver a Jujuy en plena crisis comenzamos a hacer prototipos de mobiliario. Así fue como investigamos nuestros materiales autóctonos y las técnicas de curtido y trenzado, y las empleamos en nuestros diseños contemporáneos", explica Tezanos Pinto.
El elegante y curioso casamiento entre lo autóctono y lo contemporáneo, como las mesas de estructura cromada con tapa de cuero, está a la vista en Usos, local que abrieron como respuesta a la gran demanda que se les planteó.
Moira Coupe y Verónica Scarpinelli (Purapelle), también arquitectas, pero ahora dedicadas a los muebles, aseguran: "El cuero estuvo marginado y como hay que volver a creer en lo nuestro nos parece que el cuero es uno de los materiales mas nobles que tenemos". Ellas tienen siete modelos inspirados en diseñadores modernos como Alvar Aalto o Le Corbusier, que incluyen biombos, impactantes sillones de estructura tubular, tumbonas y mesas bajas con apoyapiés de cuero.
José Luis Giangarrá (G. V. Diseño) lleva el cuero en sus genes, tanto que las maletas que utilizan los reyes de España fueron diseñadas por su tío. Pero después de la crisis, este ex técnico satelital volvió a sus orígenes y retomó lo aprendido en su adolescencia.
"Comenzamos a fabricar cosas prácticas y chicas hasta que el mercado se empezó a acomodar y le fue dando lugar a objetos más grandes, hasta llegar a mesas de comedor o de living", explica Giangarrá, que realiza sus producciones en cueros curtidos bajo normas de la Comunidad Europea, ya que exporta a Roma, Milán y Barcelona.
Línea completa
En el rubro alfombras, almohadones y fiacas, la empresa Compañía de Cueros propone una vistosa oferta de productos realizados en cuero de vaca, potro y oveja. El gusto y la estética fueron los disparadores para que empezaran a trabajar con cuero con pelo, porque "creemos que es un material único, ya que cada cuero es distinto a otro y es diseño en sí mismo".
A Giselle Perkes siempre le gustó vestir objetos. Por eso, cuando descubrió el cuero dio rienda suelta a su imaginación y comenzó a cubrir cajas de té y bandejas. Así fueron los inicios. Hoy, desde su empresa Objetos Curiosos hace honor a la segunda parte de su nombre y diseña de percheros valet a servilleteros de mesa.
"Solemos crear según las necesidades del cliente y no realizamos productos estandarizados. Nos gusta darles una vuelta de tuerca; imaginación es lo que sobra", explica Perkes.
A Sylvia Fiedler, de Huella, le pareció interesante poder ofrecer objetos de calidad diseñados y producidos en la Argentina, "teniendo en cuenta que nuestro país es reconocido internacionalmente como productor de materias primas". Se lanzó al mercado con una línea de decoración despojada, donde el protagonista es el cuero, liso y con pelo; incluye cajoneras para CD, paragüeros y artículos para escritorio.
Como único límite, la imaginación
María Cicioni, casi arquitecta de All About Leather, una microempresa familiar ("mamá también diseña y además trabajan mis hermanos y cuñadas"), un día se preguntó por qué no diseñar con cuero, si es moderno, actual y autóctono. Sus primeros objetos fueron mesas para televisión con estructura cromada y base en esa textura. Pero al descubrir las posibilidades del material se lanzó a realizar un abanico de accesorios, desde cazuelas hasta vasos de cerveza vestidos con corset de cuero. La variedad de productos es muy amplia y creativa, como el pisalibro diseñado por Carlos Lobianco, que venden en La Pescadería, un sofisticado objeto dedicado para quienes trabajan con libros y maldicen cuando una ráfaga de aire corre la página que estaban leyendo.



