De hoteles, familias e historias
Graciela Seró Mantero
1 minuto de lectura'
En el inicio de Puerto Madero, en la avenida Antártida Argentina 1355, está el Museo de la Inmigración, cuya primera etapa se inauguró recientemente. Es nacional y depende de la Dirección Nacional de Migraciones, y es la casa misma adonde llegaron los inmigrantes.
Para conocer detalles de sus actividades, La Nación conversó con la arquitecta Graciela Seró Mantero, codirectora del museo junto con el profesor Jorge Ochoa de Eguileor.
-¿Qué se puede ver en el museo en este momento?
-Tenemos una muestra de los hoteles de inmigrantes anteriores que hubo en Buenos Aires, una pequeña historia de éste, el último y definitivo, que funcionó entre 1911 y 1953, e historias de vida, de inmigrantes, con salas en permanente crecimiento y cambio. Nadie sabe cuántos hoteles de inmigrantes hubo en nuestra ciudad; los anteriores no estaban en este predio, pero es interesante el hecho de que existiera la vocación por crear un gran hotel de este carácter en la Argentina, por traer gente para poblar en consonancia con el lema Gobernar es poblar, de la Generación del 80. Hoy está habilitado un sector importante de planta baja: el comedor, la sala de arribos con fotos de inmigrantes y elementos personales y de sus oficios. Y la de historias de vida, de recepción. Ahora hay cuatro historias que se renovarán, ya que se trabaja sobre este tema permanentemente. Queremos habilitar un dormitorio y su sala de recreo. El edificio es una gran cruz de circulación con núcleos verticales en los extremos y en las alas, los dormitorios.
En el cruce se daba el encuentro de las familias, el estar además del jardín. Una gran demanda de la gente es ver dónde dormían los recién llegados.
-¿Quiénes son los visitantes más frecuentes?
-Vienen escuelas de nivel primario, secundario, y alumnos universitarios para investigación específica sobre el tema. También de medios de comunicación, para filmar, y de universidades extranjeras rastreando inmigraciones de distintas regiones o países, para hacer tesis de doctorado. Parece que había una demanda latente, que a partir de la apertura del museo está fructificando. Lo más consultado es la base de datos de quienes entraron en el país entre 1882 y 1929.
-¿Cuáles son los planes a futuro?
-Para el año próximo tenemos pensado un homenaje a la inmigración francesa en la Argentina, y a la suiza en las tres primeras colonias que hubo, en Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires. A mediano plazo, habilitar todo el edificio de cuatro plantas, 11.000 m2, que está ya destinado a museo.
Cerrar la envolvente es la meta inmediata, para poder trabajar piso por piso. Cabe recordar que éste es el segundo hotel de inmigrantes en América, después del de Ellis, en Nueva York. El hotel en sí mismo fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1990, protección que se extendió en 1999 al apostadero naval vecino, con el fin de salvaguardar la integridad del conjunto así como los valores intangibles en su entorno: las visuales desde y hacia el río y la ciudad.
(Horario de visita, lunes a viernes, de 10 a 16, y sábados, domingos y feriados, de 11 a 17; informes, por el 4317-0284/0285/0310)



