El Calafate: un tributo de Ott al paisaje patagónico
La primera etapa del aeropuerto del arquitecto uruguayo Carlos Ott
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En diciembre último se inauguró el Aeropuerto Internacional Lago Argentino en Calafate, proyectado por el estudio del arquitecto uruguayo Carlos Ott y con gerenciamiento de proyecto y obra del estudio argentino Sabaté asociados. Se trata del tercer aeropuerto internacional que el arquitecto Ott diseña para su comitente, la firma London Supply, luego de los de Ushuaia y Punta del Este.
El conjunto está compuesto por varios volúmenes (Edificio de la Terminal, Torre de Control, Cuartel de Bomberos) y se ubica perpendicular a la pista, frente al imponente paisaje del lago Argentino y de la cordillera de los Andes. Según informó el estudio del arquitecto Ott, "en la concepción del nuevo aeropuerto se buscó una síntesis de las necesidades propias de una aeroestación moderna, que incorpora tecnología de última generación, a la vez que se integra a la rústica majestuosidad de la Patagonia".
La etapa construida hasta el momento (3470 m2) incluye: áreas de la terminal (2065 m2); espacios semitechados (775 m2); torre de control y edificio de operaciones (265 m2), y cuartel de bomberos (365 m2). Además, se realizó un estacionamiento con capacidad para 60 autos y calles de acceso (7000 m2, aproximadamente).
También se dotó al conjunto de sistemas de seguridad en operaciones, como el VOR-DME, y se colocaron balizas en pista, calle de rodaje y plataforma, manga (pasarela de embarque), calles interiores y estacionamiento.
Se prevé, en dos etapas sucesivas, aumentar el área de salas de embarque en planta alta, construir tres sectores de mangas fijas y colocar cuatro mangas móviles; también se aumentará la superfice de acceso semitechado, y se duplicará el área de check-in y reclamo de equipajes. La superficie construida total será de 5745 m2, y la destinada a estacionamiento (con capacidad total para 120 autos) y calles de acceso será de 12.500 m2, aproximadamente.
El contratista de obra húmeda fue Esuco SA y Detcon se ocupó de la Detección de Incendio.
La propuesta de señalética exterior es acorde con los materiales y la paleta de colores empleados en el diseño de la arquitectura. Por ejemplo, se colocaron columnas de acero galvanizado y paneles de aluminio color bordó, con tipografía realizada en material reflectivo.
En el interior se recurre a los mismo elementos, pero que cuelgan de las vigas y cielos rasos metálicos, a la misma altura, para facilitar su ubicación y lectura.
El conjunto se completa con la pista de 2550 m de largo y 54 m de ancho, y la plataforma que permite el estacionamiento de tres aeronaves (de Jumbos procedentes de cualquier lugar de América latina, inclusive). Su construcción fue ejecutada por la Unión Transitoria de Empresas (UTE) integrada por las firmas Decavial y Esuco, con un equipamiento vial para pavimentos de hormigón con encofrados deslizantes de origen norteamericano, utilizado por primera vez en nuestro país, que permite una gran velocidad y calidad de ejecución (se logró construir en menos de tres meses 148.000 m2 de pavimento, a razón de 650 m lineales por día, con un espesor de 32 cm).
Se calcula una inversión total que ronda los 20 millones de pesos.
Perfil marcado
La particular geometría externa del conjunto, resuelta mediante planos oblicuos en paredes y techos, y la contraposición de materiales rústicos y modernos respondió a cuestiones climáticas y simbólicas, según los autores: "La geometría angular del complejo es consecuencia de la necesidad de facilitar el desagüe de los techos, en una zona de climatología extrema, con importantes nevadas en invierno. Pero, además, se inclinaron pilares y muros cortina para afirmar esta geometría y lograr fuerte dinamismo visual".
Las fachadas de muro cortina (termopaneles con cristal transparente laminado y estructura de aluminio pintada al horno, de Fachadas Integrales) se abren hacia el lago y las montañas, incorporando el paisaje al interior. En sentido perpendicular a los fuertes vientos dominantes se disponen fachadas de muros gruesos de mampostería, recubiertos con piedra de la zona.
Para el estudio Ott, "en una geografía que impacta por su vastedad y salvaje belleza, se espera que el edificio comunique la admiración y respeto del hombre por la naturaleza". El corte respeta el esquema usual en este tipo de edificios y propone un espacio interno en dos niveles (llegada en planta baja y embarque en planta alta) cubierto por un techo inclinado de chapa metálica (Tecnoibérica), todo en función de las mangas de acceso a las aeronaves.
El árido diseño del espacio exterior contrasta con la decoración interior de la Sala VIP, resuelta como un cubículo profuso en colores cálidos, materiales y texturas, que se superpone a la estructura industrial del edificio, hasta con un lenguaje extraño al de la región: las paredes están enteladas con junquillo de Pekín, los muebles son de ratán de la India, las alfombras persas y las lámparas de Nepal.
En cambio, en el resto del interior del edificio se reprodujo el gélido exterior: los tándems de chapa perforada, los boxes de servicios con mamparas de vidrio y perfilería de acero galvanizado, los artefactos de iluminación artificial resueltos en gris acero.
El toque cálido lo dan las puertas de madera clara y una moquette de alto tránsito color tierra, con senderos geométricos dibujados en un tono más claro, que emulan la pavimentación que rodea el conjunto.
Tomado como un elemento típico del paisaje que marca la presencia del hombre en pueblos y estancias, un río de piedras (bordeado por álamos en el futuro) se forma cerca de los accesos, para juntar las aguas de deshielos y esporádicas lluvias. Los alrededores se poblarán con plantas autóctonas.



