EL FARO: rascacielos en el barrio más exclusivo
En breve se terminará la segunda torre del complejo de viviendas de 47 pisos y 170 m de alto, proyectado por el estudio Dujovne-Hirsch en Azucena Villaflor y Costanera
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Cuando la estilizada silueta de la primera torre se elevó hace dos años, con sus 170 metros, comenzó la era de los rascacielos en Puerto Madero. Y actualmente, ya a punto de terminarse la segunda, el complejo de viviendas El Faro impacta por la síntesis entre diseño y estructura.
Las dos torres de 47 pisos ocupan un predio de más de 6000 m2 en Azucena Villaflor y Costanera, en el sector este del barrio, y forman un conjunto en V (con el vértice en dirección al río), articulado por cuatro puentes metálicos: tres para emergencias (pisos 13, 24 y 35) y en el 46 hay un remate unificador, que funcionará también como mirador vidriado.
Precisamente, una de las características principales son las amplias vistas. Y en el estudio Dujovne-Hirsch y Asociados, los arquitectos Berardo Dujovne y Silvia Hirsch, autores del proyecto y la dirección, explican: "La forma de las torres surgió de la elección de las mejores orientaciones y visuales para las viviendas, al mismo tiempo que se buscó que su volumen total actuara como un remate de la ciudad hacia el río".
Otro elemento fundamental es la estructura de hormigón armado, vinculada íntegramente con el diseño, y por la cual el estudio del ingeniero Alberto Fainstein y el de Dujovne-Hirsch y Asociados obtuvieron el Premio Ingeniero José Luis Delpini a la estructura notable bienio 2003-2004, que otorgan la Asociación de Ingenieros Estructurales (AIE) junto con la SCA y el CAI.
Según describe el ingeniero Fainstein: "Por los vientos de la zona se planteó una estructura resistente para las cargas verticales y horizontales de hormigón de alta resistencia, que redundó en la gran esbeltez de las torres". Hay un núcleo central y un tubo exterior, que soportan losas sin vigas para permitir diferentes organizaciones funcionales en los semipisos de 200 m2 y en los pisos de 400 m2.
El acceso a los edificios es a través de un gran jardín en la planta baja, que cuenta con dos piletas (cubierta y descubierta), solárium, cancha de tenis y áreas verdes sobre el estacionamiento (incluye 300 cocheras). También hay espacios comunes en el primer piso (gimnasio, spa, salones) y, en el remate de las torres, un sitio ideal para contemplar la ciudad y el río desde la altura.
Cuerpo de cristal y aluminio
Para la torre I y tres puentes, Metal-co diseñó un sistema con carpinterías exteriores de aluminio oscilobatientes y paños fijos para gran altura. Obras Metálicas SA, en cambio, desarrolló el curtain wall de aluminio y cristal de la torre II y del cerramiento del puente-observatorio del piso 46. Ambos se basaron en la ecualización de presiones interna y externa, con módulos prearmados en fábrica con sellado hermético exterior, por su exposición a los factores climáticos. El proyecto eléctrico fue de Electricidad Bueno, con tecnología inteligente e iluminación regulable individual.



