El pabellón de Japón o el triunfo de una idea ecológica
Todos en Hannover 2000 destacan el impacto producido
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En las crónicas periodísticas difundidas hasta ahora y en el comentario de los visitantes que regresan al país, hay una coincidencia generalizada: es el impacto perdurable que origina la visión y la recorrida del pabellón de Japón.
Lo interesante es que esa impresión, que es relatada por gente que no tiene vinculación alguna con especialidades estructurales o constructivas, se origina tanto en las características visuales de la construcción como en el concepto en el que se basó todo el proyecto y su realización.
Este dato es muy importante en el diseño de una obra como la que comentamos, que será visitada por millares de ciudadanos de todo el mundo y que comporta un alarde de un país del Primer Mundo junto con la expresión de una genuina preocupación por el futuro del planeta.
Son tres los profesionales que firman este trabajo singular: los arquitectos Shigeru Ban, autor del proyecto arquitectónico; Fumio Nanjo, a cargo de la presentación del pabellón, y Kazuma Yamane, que tiene a su cargo el mantenimiento.
La cubierta abovedada está compuesta por un arco que salva la luz total sin columnas interiores (el arquitecto Frei Otto fue consultor y Buro Happold el ingeniero estructural).
Además de los tubos que conforman el esqueleto, que se fabricaron con papel reciclado recolectado en Alemania, el pabellón utiliza otros materiales producidos como elementos de recupero, por ejemplo, las membranas de papel de la cubierta.
Los tubos tienen 12 cm de diámetro, 20
- de largo y pesan 100 kg; estos elementos se unen entre sí formando piezas estructurales que alcanzan 68
- de longitud con una suave curvatura que conforma tres gibas a lo largo del pabellón.
El gran recinto principal tiene una suave luminosidad natural gracias a la cubierta translúcida de papel, lo que proyecta sobre el piso la retícula geométrica de la estructura.
Los proyectistas subrayaron su preocupación para eludir el uso de hormigón en una construcción de carácter transitorio, razón por la cual incluso en las fundaciones se aplicaron armazones de madera, cables de acero y encofrados rellenos de arena para asegurar la estabilidad. Todo para minimizar la utilización de hormigón no recuperable.



