En Constitución, la estación renace
Reformas integrales avanzan en el complejo ferroviario
1 minuto de lectura'
La puesta en valor y remodelación de la estación Plaza Constitución es un proyecto fundamental dentro del esquema de recuperación urbanística de la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires.
El proceso de transformación se inicia con la licitación pública Nº 137/99 convocada por el actual Organismo Nacional de Bienes del Estado (Onave), que se concretó, a fines de 1999, con la firma del contrato con la empresa Transportes Metropolitanos.
Allí se prevé la restauración y remodelación de la estación, que incluye tareas de mantenimiento, seguridad y limpieza, y el pago de un canon al Estado nacional, durante el plazo de 20 años de concesión de uso del edificio.
El desarrollo del proyecto, a cargo de la empresa Decsa, incluye como proyectista al estudio de arquitectura BMA & Asociados, mientras que la dirección de obra y el gerenciamiento fueron encomendados a Coms SA.
La propuesta fue presentada y acordada con la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos y con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a través de la Dirección de Fiscalización de Obras y Catastros, y la Dirección de Planeamiento e Interpretación Urbanística, trámites que insumieron el año 2000. Las obras, iniciadas a fines de ese mismo año, concluirán en diciembre del corriente.
La inversión total prevista es de 17 millones de pesos en la obra civil, sin considerar el equipamiento y las inversiones a realizar por los concesionarios, detalla el doctor Montes de Oca, gerente de Relaciones Institucionales de Desca.
inversiones a realizar por los concesionarios , detalla el doctor Montes de Oca, gerente de Relaciones Institucionales de Decsa.
A su turno, la gerente de Arquitectura, arquitecta Yanina Pedrini, repasa la historia que se inicia con la construcción, en 1865, del edificio sobre la calle Brasil; el conjunto se completa, a principios del siglo XX, con el edificio de la calle Hornos y la bóveda central.
Una pauta fundamental, describe el arquitecto Martín Bodas, fue diferenciar los componentes netamente operativos de la estación de los servicios complementarios. Para ello, se limpió el área cubierta por la bóveda de funciones auxiliares (comercios, quioscos, publicidad, etcétera).
Se concentró todo el sistema de circulaciones verticales para evitar la actual fragmentación. Es de destacar que Constitución es uno de los mayores centros de transferencia de la ciudad, donde convergen el ferrocarril, el subterráneo y una red de 49 líneas de colectivos.
La intervención propone la excavación de un amplio sector del subsuelo (60 por ciento del total) para configurar una planta completa donde se desarrollará el Centro de Servicios. En el mismo, los usuarios contarán con sucursales de bancos, correos, locutorios, panadería, farmacia, lavaderos, ferretería, y otros usos, buscando optimizar el tiempo de viaje del pasajero.
La idea es lograr convertir la estación en un lugar de encuentro cómodo y seguro, en el que incluso se puedan desarrollar actividades culturales y celebraciones. Para ello se trabaja, en conjunto con las autoridades del Gobierno de la Ciudad, en la modificación de algunas de las restricciones que afectan el área, entre las que se encuentran las actividades culturales.
Las 400.000 personas que, en promedio, transitan hoy este centro de transbordo superarán, en 20 años, el millón de personas por día.
El Gobierno de la Ciudad analiza un proyecto para trasladar las actuales paradas que rodean la plaza a un área debajo de la autopista contigua. El proyecto prevé, en este caso, una conexión con la terminal de colectivos a nivel de la planta del subsuelo.
La delegación Ferrocarril Roca de la Policía Federal que, incluyendo los calabozos, funcionaba en el primer piso del edificio sobre la calle Brasil, será reubicada en el edificio sobre Hornos, para liberar ese nivel y ubicar allí el sector gastronómico del complejo, que balconea sobre el hall central y recupera las vistas hacia la plaza, destaca Bodas.
Los locales de boleterías se reubicaron dentro del ámbito de la bóveda, y los accesos a los remates de la bóveda se limitan a un acceso principal por la calle Brasil, con una conexión directa al subte. El tema de los núcleos sanitarios se resolvió remodelando a nuevo los existentes en el subsuelo y agregando otros en el nivel de planta baja y el primer piso, que incluyen servicios exclusivos para personas discapacitadas.
Este último aspecto primó en todo el complejo, con recursos arquitectónicos y tecnológicos que facilitarán el desplazamiento de personas con diferentes discapacidades.
Ficha técnica
Obra:
Remodelación Estación Terminal Ferroviaria Plaza Constitución
Comitente y Coordinación de obra:
Metropolitano / Gerencia de Arquitectura
Comercializadora:
Decsa / Desarrollos Comerciales SA
Proyecto:
BMA & Asociados / Bodas, Miani, Anger & Alvariñas, Bóscolo, Fleitas y Rodríguez, arquitectos
Dirección de obra y Gerenciamiento:
COMS, Construcciones Management SA
Empresa Constructora:
CCM, Construcciones Civiles & Management
Superficie Total:
42.000 m2
Superficie Centro de Transferencia:
26.000 m2
Final de Obra:
Diciembre de 2001
Revitalizarán la zona de Plaza Constitución
Tránsito y espacios públicos, en 2001
Los proyectos de esta magnitud suelen suscitar polémicas a la hora de evaluar la forma de encarar su ejecución o los alcances de una intervención que actúa sobre edificios que son patrimonio nacional.
La Academia Nacional de Bellas Artes y la Sociedad Central de Arquitectos (SCA) firmaron en conjunto, a fines de 1999, una carta en la que requerían que las reformas por encararse comprendieran el rediseño urbano del sector, para dar adecuada respuesta al ordenamiento del tránsito vehicular de superficie y subterráneo. El arquitecto Carlos Lebrero, presidente de la SCA, reafirmó, para La Nación , estos conceptos vigentes hoy día ante la falta de definición de una propuesta urbana integral para el sector, lamentando, a su vez, la falta de un llamado a concurso de ideas o anteproyectos para proponer soluciones arquitectónicas al tema.
La arquitecta Ileana Mignaque, vicepresidenta de la Corporación Buenos Aires Sur, declaró a La Nación , en una nota de reciente publicación, que "de nada sirve llevar adelante una obra si alrededor no se realiza acción alguna".
El subsecretario de Planeamiento Urbano del Gobierno de la Ciudad, Martín Marcos, respondió con el anuncio que, finalizados los estudios previos, "se está en condiciones de encarar las licitaciones correspondientes al reordenamiento de tránsito y recuperación de los espacios públicos, previéndose iniciar las obras a fines de este año".
En lo que se refiere a las tareas de recuperación patrimonial y la puesta en valor de los edificios, la controversia tuvo como protagonistas al Consejo Asesor de Patrimonio Arquitectónico de la Secretaría de Cultura de la Ciudad y a la Comisión Nacional de Museos y Lugares Históricos. Mientras la primera institución aseguraba, en su carta del 26 de marzo de 2000, que "los proyectos aprobados por las autoridades competentes en la materia no responden a las reglas internacionales de defensa del patrimonio, vulnerando la integridad de los espacios interiores, degradando las fachadas originales y privando a los edificios de importantes piezas de su configuración original", la Comisión Nacional de Museos, en la figura de su presidenta, licenciada Magdalena Faillace, respondía aseverando que "los proyectos de las estaciones ferroviarias habían sido objeto de meses de estudio, visitas y rectificaciones de planos y propuestas originales, con el fin de compatibilizar las necesidades planificadas por otros organismos del Estado con el nuevo flujo de pasajeros, muy diferente del de un siglo atrás, cuando se construyeron estos edificios emblemáticos, y posibilitar así una fuerte inversión en ellos".
Por su parte, la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Belgrano expuso a autoridades y vecinos una propuesta de rediseño del entorno de la Estación realizado en las cátedras de los últimos cursos de la carrera de Arquitectura.



