En el Soho porteño
El barrio conocido como Palermo Viejo asiste a un fenómeno particular producto de la creciente instalación de negocios dedicados a la decoración
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Cuando el siglo fue siglo nuevo, no fueron pocos los poetas que cantaron exaltadas odas al barrio Villa Alvear. Menos numerosas que dignas, las casas que se levantaban entonces entre las calles Nicaragua, Arroyo Maldonado, Canning y Rivera inspiraron la pluma de Jorge Luis Borges, que en su Elegía de los Portones dice: "...El día era más largo en tus veredas/que en las calles del centro/porque en los huecos hondos se aquerenciaba el cielo..."
En la actualidad, la zona conocida como Palermo Viejo, exhibe un fenómeno particular. Bares y restaurantes que bordean la mítica placita Julio Cortázar se disgregan por las calles aledañas y se confunden con una cantidad creciente de negocios de decoración en los que se puede conseguir casi de todo, aunque siempre de acuerdo con la renovada identidad del lugar.
"Decidimos instalar Abrapampa aquí porque consideramos que en unos años esta zona será similar al Soho neoyorquino", explicaron las jóvenes decoradoras Georgina Sirito y Clementina Ferreyra, propietarias del local ubicado en El Salvador 4739.
En la Pasionaria, sobre la calle Gorriti 4500, el connaisseur podrá descubrir objetos del art déco o adquirir ejemplares del más temprano estilo internacional. A unos pasos, El Adornista (Gorriti 4502) le ofrecerá pátinas in situ y simpáticos muebles pintados.
Pionera en el barrio, la Papelera Palermo (Malabia 1784) expone papeles reciclados, artesanales, coloridos y, además, los aplica en pantallas, cajas y objetos con imaginación. A pocos metros, en Malabia 1760, Desde Asia ofrece muebles y petit muebles de Oriente, ideales para ambientaciones informales y económicas. Con menos de un año de vida, Urano (en la esquina de Malabia y Honduras) presenta una propuesta original: un mix de sillones inflables con módulos de madera de haya para estibar libros. Para los locos por las flores, La Mejor Flor (en la esquina de Honduras y Gurruchaga) ofrece vidrios, flores de estación y hasta orquídeas cultivadas. Se trata de un nuevo concepto pleno de buen gusto y gracia.
Cuando la búsqueda se orienta a diseños textiles y objetos alternativos, Calma Chicha (Honduras 4925) es una excelente opción. Si, en cambio, se prefieren los objetos firmados, los noveles diseñadores ofertan sus productos en Gara (Honduras 4952), en Latina (El Salvador 4739), en Claroscuro (J. L. Borges 1433) y también en el local deCosta Rica 4522, donde varios años atrás, se abrió el negocio Cat Ballou. Los amantes de las antigüedades quedarán satisfechos visitando El Postigo (Thames esquina Soler), o Ricardo Paz (El Salvador 4656).
"Creemos que ésta es una buena ubicación para combinar nuestra actividad como estudio de arquitectura y la venta de objetos especiales", comentó Gustavo Carrón que, junto a Alejandro Sánchez, es responsable de uno de los últimos emprendimientos en la zona: Block, al 5300 de la calle Honduras.



