Faltan camiones hormigoneros para atender la demanda
Las pymes del sector piden importar usados con arancel cero
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El crecimiento sostenido de 12 trimestres consecutivos que experimenta la construcción (según un relevamiento de la UADE) provoca dificultades en el sector del hormigón elaborado, que no puede atender la demanda de este material.
"No faltan plantas sino camiones motohormigoneros", asegura el gerente general de la Cámara Argentina del Hormigón Elaborado, ingeniero Pedro Chuet-Missé. En el mismo sentido se expresa el titular de la empresa constructora-hormigonera Valfos, el arquitecto Omar Valiña, que considera que "con más camiones se podrían atender los picos de demanda, evitar los retrasos de más de una semana y hacer un mantenimiento adecuado de las unidades".
¿Pero cuál es la causa de este faltante? Los camiones motohormigoneros son equipos especiales que tienen la particularidad de poseer un doble tren motriz en los ejes traseros. Un camión de este tipo pesa entre el chasis, la mezcladora (mixer), el motor auxiliar, la bomba de agua y el agua aproximadamente 30 toneladas, y son vitales para poder transportar la carga y sortear los obstáculos de obra. En nuestro país no se fabrica el chasis (sólo el mixer), que debe ser importado desde Brasil y tiene una demora de más de seis meses para su entrega, por cuestiones operativas y de programación de las fábricas.
Costo alto
El titular de la Cámara Argentina de Importadores de Bienes de Capital (Caibif), Miguel Angel Dousdebés, considera que este contratiempo podría ser superado "con menos restricciones para importar camiones usados de cualquier lugar del mundo, y con arancel cero. Actualmente, y desde hace cinco años, el arancel cero sólo está vigente para unidades nuevas con origen en el Mercosur, y para los usados, el arancel pasó del 15 al 35 por ciento".
Según los datos que maneja la Caibif, en el último año, habrían entrado sólo dos camiones, y otros 30 en los últimos tres. En el mismo período, en Chile, entraron 170 camiones.
"Tenemos un crecimiento muy rápido y no podemos esperar a que toda la industria nacional nos acompañe. La demanda insatisfecha es de 200 motohormigoneras", explica Chuet-Missé.
¿Pero cuál sería la conveniencia de importar equipamiento usado? "Las pequeñas empresas se beneficiarían -asegura Dousdebés- porque podrían pagar los 60.000 dólares que vale cada unidad usada, mientras que el costo de 150.000 dólares de una nueva sólo podría ser afrontado por las grandes constructoras."
Otra cuestión importante es el estado de la maquinaria. "Se importa el equipo y se trae a las zonas francas; después se arregla y no se deja salir sin la verificación de reacondicionamiento. Le agregaríamos valor y daríamos trabajo a mucha gente. El arreglo se abarataría de 15.000 a 5000 euros, y la entrega se garantizaría en poco más de un mes", propone Chuet-Missé.
Se estima que el parque de motohormigoneras es de 1500 y gran parte tiene entre 20 y 30 años de antigüedad, cuando en los países centrales no superan los 10 o 15 años. "La solución está en manos de las autoridades nacionales", coinciden los protagonistas del sector.



