Greenpeace abrió su nueva sede en Chacarita
El edificio de la ONG tiene colectores solares y de agua, recicla la basura que produce y utiliza materiales no contaminantes; todo, a favor del ambiente
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Por lo general, cuando se habla de arquitectura ecológica se suele mencionar edificios localizados en zonas rurales o áreas suburbanas, en los que además de las consideraciones del clima se destacan como forma de alcanzar un mayor aprovechamiento energético la incorporación de sistemas de ventilación natural y el uso de paneles solares. Pero si nos ubicamos en la vanguardia de lo que debe ser una construcción sana y amigable con el medio ambiente, ¿qué requisitos debe cumplir un edifico para ser no contaminante?, ¿ qué criterios debe seguir un proyecto para producir una arquitectura sustentable?
Con objeto de mostrar la materialización de las ideas que Greenpeace sostiene en sus divulgadas campañas, la organización internacional construyó su sede en la Argentina siguiendo un conjunto de criterios que permiten minimizar el impacto sobre el ambiente al tiempo que invitan a reproducir en otras construcciones pautas de consumo y estándares de uso con criterio sustentable.
Según explica Juan Carlos Villalonga, director de Greenpeace Argentina, el objetivo de contar con una sede propia que sea representativa de las ideas que propugna la ONG, no responde a una decisión global, sino que surgió de los directores locales como una forma de mostrar una faceta distinta a la más difundida por los medios, que es la de crítica y bloqueo de acciones: "Nos impulsó un espíritu propositivo, de poder mostrar las propuestas tecnológicas que Greenpeace defiende en cada una de sus campañas. No queremos ser noticia sólo porque estamos en contra de algo, sino por proponer soluciones prácticas y que están al alcance de todo el mundo", dice.
El edificio se sitúa en el barrio de Chacarita -una zona a la que se accede con facilidad a través de transporte público-, y en rigor se trata del reciclaje de un galpón en el que anteriormente funcionó una productora de televisión.
Según explica a LA NACION el arquitecto Leo Lotopolsky, del estudio ABBS Point Design, que realizó el proyecto y la dirección de obra, el edificio de 700 m2 se realizó en dos etapas: primero se construyó la planta superior y, una vez que se reunieron los fondos mediante donaciones y colectas, se concluyó la planta de acceso, en un plazo total de 11 meses, y un monto de obra de 538 mil pesos.
Vanguardista en serio
El diseño incorporó estándares de uso racional del agua, aprovechamiento de energías limpias, reducción de sustancias tóxicas en los materiales utilizados, uso de maderas producidas en forma sustentable, gestión racional de la basura y tecnologías compatibles con el calentamiento global y el cambio climático. Emplea, por supuesto, paneles y colectores solares. Se destaca el uso racional del agua que permite almacenar en un tanque cisterna -en el patio- toda el agua de lluvia que recogen las cubiertas, para riego y carga de depósitos de los inodoros. Esa cisterna retiene los picos de las lluvias de manera que regula la liberación de agua al desagüe pluvial, mitigando el impacto de las inundaciones. Asimismo, el empleo de la energía solar mediante la construcción de una lucarna en sentido longitudinal a la construcción (cubierta por sobre ella con un parasol metálico, que reduce la llegada de los rayos en forma directa durante el verano) permite un empleo racional de la energía. Los trece paneles solares captan la energía en forma limpia (sin quemar combustibles fósiles como petróleo y carbón); colectores solares utilizan el calor para calentar el agua; el equipamiento con heladeras y acondicionadores que utilizan la tecnología Greenfreeze (de uso en el mercado) no dañan la capa de ozono, y el uso de maderas certificadas que provienen de bosques aprovechados de manera ambiental y socialmente sustentable completan el conjunto de iniciativas puestas en práctica en el edificio.
El diseño muestra así que empleando productos existentes en el mercado se puede construir atendiendo a un consumo responsable y de forma más amigable con el medio ambiente.
Coherencia proyectual en cada piso
La sede posee en la planta baja recepción, auditorio, un taller donde se montan las campañas, comedor y patio. En el nivel superior se ubicaron los puestos de trabajo divididos en dos sectores (frente y contrafrente), y conectados por un puente en coincidencia con la escalera y el montacargas, la dirección, sala de prensa y sala de reuniones.
Desde el punto de vista de la espacialidad, el edificio alcanza su mayor plenitud en la planta del primer nivel, donde se localizan los puestos de trabajo de profesionales y voluntarios. Se trata de un espacio amplio de doble altura en el que predomina la luz cenital, y en el que la madera de los módulos de escritorio (fenólico similar al utilizado en los encofrados) contrasta con el blanco de las paredes y estructura metálica de la cubierta.



