Hay un nuevo concepto en café, restó y wine-bar: Viento Sur
Con la intervención de Ricardo Plant, se inauguró el complejo en Neuquén
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Con una larga experiencia en materia de diseño de locales gastronómicos (que incluyó la de empresario), Ricardo Plant extendió esa sapiencia al campo de la hotelería. Y en el caso que se comenta hoy, la intervención de Plant abarca a la vez los dos rubros.
"Los restaurantes de los hoteles -dice Ricardo Plant- en general dan perdidas, siendo para el hotelero un servicio para el pasajero, pero no un negocio". Como respuesta, el estudio Plant & Plant Arquitectura Creativa ha desarrollado un concepto para que los restaurantes de hoteles ganen dinero.
Hace ya diez años que la organización hotelera HA Hoteles (Alvarez Arguelles) tienen a su cargo el Hotel del Comahue de Neuquén. Con el compromiso de mejorar los servicios y comodidades a brindar a los pasajeros, HA contrato a Plant y la primera respuesta ya esta a la vista: es Viento Sur.
Viento Sur es un Café Resto Wine Bar que se incorporo a la ciudad de Neuquen desde el hotel Comahue, en plena Avenida Argentina de esa ciudad. El nuevo local se vincula a la vez con el lobby del hotel y con la calle, proponiéndose a formar parte de los encuentros locales y al dialogo entre los neuquinos.
El nuevo local se divide en varios espacios. Los que ingresan desde el hotel encuentran el salón VIP, con sillones para comer o beber vinos en forma distendida. El piso es de madera de lapacho entablonada a la inglesa y las paredes son de chapa de cedro. Todo con una iluminación muy particular.
Singular disposición
A continuación se ubica el Resto-Bar propiamente dicho, con una doble barra paralela a la calle, una cara mira hacia el patio jardín y la otra a la calle. Esta disposición es muy singular y permite una atención de gran calidad a los clientes, tanto a los que ocupan los taburetes de las barras como a los que se sientan a las mesas del perímetro.
Las dos barras tienen gruesas tapas de madera de Quina y el frente de cuero con piel, ambos materiales muy regionales. Los cuelgacopas, además de crear un clima particular en este lugar, reiteran el lenguaje de Plant y refuerzan su calidez.
Con la intención de ofrecer vino por copa, el proyecto incluye el diseño del dispenser, un recurso que pone a la vista diversas variedades, sus colores y sus linajes.
Cambio de hábito para catadores
Ya se advierte un cambio de hábitos en los neuquinos, que se animan así a probar dos o tres cepas diversas de vino durante una comida. Además, la escenografía de botellas y etiquetas divide las dos barras de un modo virtual. Un recurso que revela la experiencia de Plant.
Uno de los flancos de la barra mira hacia la pileta del hotel, con un complemento de mesas redondas y sillas esterilladas que forman una expansión del restó, semicubierta y al aire libre. Donde está la esquina del local, en el cruce de la avenida con la calle lateral, se instaló la pastelería con acceso independiente, para aprovechar el prestigio de la pastelería del hotel del Comahue.
Para atender a las demandas del bar, el restó, el salad-bar y la pastelería, hay una cocina con todos los adelantos que pudo proveer Ingeniería Gastronómica. La resolución integral de Viento Sur exhibe rasgos armoniosos y originales. Las tapas de las mesas son de madera con distintos tonos de lustre, lo que ofrece una rica gama cromática. Lo mismo ocurre con los tapizados de telas teñidas con colores araucanos.
Estos colores y texturas se valorizan con la iluminación que proveen muchos artefactos embutidos y apliques, con lamparas dicroicas y R11 de diversas potencias y grados de apertura.



