Histórica y contemporánea
En 2007 tendría un piso único, menos árboles y ningún asiento
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Imaginar el área central de la ciudad de Buenos Aires en 2010 es equivalente a pensar en la Plaza de Mayo convertida en una plaza seca peatonal, integrada con los jardines de la Casa Rosada, y el edificio del Correo Central transformado en un megacentro cultural.
La propuesta del gobierno porteño de renovar su principal plaza, con un diseño contemporáneo, pero con gran respeto por su tradición histórica, se sustenta el anteproyecto de los arquitectos Silvia Colombo, Ignacio Montaldo y Roberto Szraiber, docentes de la Facultad de Arquitectura de la UBA, que se impuso sobre otras 29 propuestas en el Concurso Nacional impulsado por el gobierno porteño y organizado por la Sociedad Central de Arquitectos (SCA).
"La Plaza de Mayo es un escenario cívico donde cada acontecimiento de la historia argentina quedó de algún modo grabado en sus pisos. Es el patio de la ciudad, el centro de la convocatoria social", sostienen los autores en la memoria descriptiva. En este sentido, proponen "un solado continuo que cree un espacio flexible y versátil que pueda albergar los acontecimientos futuros".
Modificaciones
Uno de los cambios más importantes será la peatonalización progresiva que reducirá de cinco a dos los carriles en las calles Rivadavia, Bolívar e Hipólito Yrigoyen. La nueva Plaza de Mayo tendrá un piso gris de granito, los únicos árboles que quedarán son las palmeras. Los símbolos más característicos permanecerán en dónde están: las cuatro fuentes quedarán sin modificaciones, de la misma manera que la Pirámide Mayo y la estatua de Manuel Belgrano. También sobrevivirá la ronda de pañuelos alrededor de la Pirámide, donde desde hace 30 años las Madres de Plaza de Mayo piden por la aparición con vida de sus hijos detenidos desaparecidos.
Tanto el presidente del jurado como el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Telerman, y el presidente de la SCA, arquitecto Daniel Silberfaden, valoraron "la investigación histórica de los arquitectos ganadores". Como consecuencia de está habrá siete secuencias luminosas que alternarán entre sí y dibujarán en el piso desde el diseño que tuvo entre 1802 y 1811 hasta el aspecto que tendrá en 2010, año del Bicentenario de la Revolución de Mayo.
Este proyecto potenciará la receptividad y la circulación de más personas, pero al quitarse todos los canteros no habrá lugares de descanso, algo muy apreciado por los oficinistas al mediodía. "Esto permitirá un mejor mantenimiento", asegura Ignacio Montaldo.
La decisión política de hacer la obra está tomada. El mismo Telerman, durante la apertura de sobres del jueves último, prometió que "estará lista en un año", si bien aún no hay un presupuesto previsto por ser un anteproyecto. Lo que no queda claro es cómo se integrará el proyecto ganador con las inmensas rejas que se están instalando alrededor de la Casa Rosada, que parecen marcar una fuerte separación con el entorno.
1° Premio
Autores: Silvia Colombo, Ignacio Montaldo y Roberto Szraiber
Equipo de proyecto: Lukas Gerber Carrasco
Colaboradores: María Sol Imaz y Gabriela Gotusso
Asesora: Verónica Lacruz
2° Premio
Autores: María Victoria Besonias y Luciano Kruk
Colaboradores: Natalia Iris Dulfano, Sebastián Orlando Indri, Guillermo Furer y Mariano Goldberg
Asesores: Estudio Diz
3° Premio
Autores: Jorge E. Penas.
Colaboradores: Nicolás Adrien, Antonio Carrasco, Carlos Carrasco y Ovidio Lagos.



