Interiores en armonía
Materiales nobles y líneas sencillas
1 minuto de lectura'
En Oriente, la armonía se funda en el acuerdo solidario entre opuestos, por ejemplo, interior y exterior. El Palacio Katsura, en Japón (siglo XVII), construido con materiales nobles que sorprenden por sus formas elegantes y sencillas, se abre hacia el paisaje, y la naturaleza invade el interior por medio de paneles móviles llamados shoji. La flexibilidad espacial y la funcionalidad es una característica valorada por el movimiento moderno (siglo XX), que consideró a la arquitectura japonesa como fuente de constante inspiración.
Algo similar le ocurrió al diseñador Alberto Churba cuando viajó a Japón en 1965: "Me impactó profundamente la arquitectura simple y sintética. Quedé maravillado por sus espacios sencillos y la luminosidad captada por las aberturas que permiten unir exterior e interior. Algunas obras me recordaron a Mies van de Rohe". Churba construyó sus primeras casas en Uruguay adaptando los materiales a las posibilidades del lugar. Con estructura de madera maciza de lapacho y techos de junco y teja plana mantuvo las retículas para las carpinterías corredizas, pero reemplazó el papel de arroz por vidrios esmerilados. Logró interiores de líneas sencillas que adaptados al uso occidental resultaron decididamente despojados.
En sus viajes a China, Marcela Rabuffetti quedó hechizada por los muebles y objetos de la dinastía Ming. A su regreso creó en Palermo una tienda y un museo llamados Lejano Oriente: "Es un estilo austero y simple, pero con un diseño de excelente factura, trabajado por encastre y sin clavos". La dinastía Ming tuvo lugar entre 1348 y 1644, pero los muebles se siguieron fabricando con la misma técnica hasta hace 100 años. "Los europeos descubrieron estos muebles y los llamaron clásicos, pero no se referían a un período en particular, sino a un criterio estético. Por otra parte, son muy accesibles en relación con cualquier mueble europeo de la misma época", dice Marcela.
Cecilia James, en Desde Asia, comenta: "La clave es que son objetos con mucha personalidad, son todos artesanales y aportan calidez a los ambientes. Se han impuesto en las decoraciones por su elegante presencia y por su sencillez se llevan bien con todos los estilos".
Hace unos meses, Tini de Bucourt inauguró en Punta del Este un local donde se ofrecen puertas, arcadas, graneros transformados en asiento, sillas para meditar, almohadones y textiles antiguos traídos del Tíbet, entre muchas cosas más. Tini se expresa con entusiasmo: "Cuando acá todo es mínimo y blanco, lo primero que te atrapa de la India es la alegría del color. Lo minimalista cuenta con un diseño fantástico, pero estos objetos nos transportan a mundos misteriosos".
Como Marco Polo, viajeros incansables vienen desde Oriente, de países lejanos y exóticos, cargando sus alforjas con ideas sencillas y elegantes para armonizar, embellecer e inundar nuestras casas de paz y originalidad.



