La Casa Cuna del siglo XXI
Sin interferir en la atención a los pacientes y respetando la arboleda existente, se enriquece el conjunto sanitario en Constitución con los 12.000 m2 del nuevo edificio ondulante
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Cuando cumple más de dos siglos, fue fundado en 1779, el hospital Pedro de Elizalde, más conocido como Casa Cuna, se apresta a habilitar grandes realizaciones edilicias y funcionales con una imagen arquitectónica que revela rasgos contemporáneos y una atmósfera renovadora. Cada día es una verdadera multitud la que acude al hospital de la avenida Montes de Oca para que niños o bebes sean atendidos: de seis a siete mil personas entre pacientes, madres y parientes, y trabajan para ellos alrededor de 1500 empleados, incluyendo médicos, enfermeros, operarios de maestranza y mantenimiento.
Lo curioso es que muy pocos advirtieron que dentro de pocos días se pondrá en marcha la mayor obra de ampliación realizada en este complejo hospitalario desde su fundación, en el siglo XVIII. Y el mérito de esta sorpresa debe atribuirse a la empresa constructora, Dycasa, y el equipo de profesionales que diseñó la compleja logística necesaria para llevar adelante una construcción de más de 12.000 m2 sin afectar en momento alguno el funcionamiento del hospital. Se tomaron recaudos para realizar la demolición sin que hubiera polvo en los ambientes, se evitaron ruidos y movimientos a punto tal que la arquitecta María Teresa Egozcue (Bischof-Egoscue-Vidal) destaca que son muchos los médicos que preguntaban si en verdad se estaba ejecutando la obra. En dos años se terminó ese metraje, con una sala de máquinas centralizada, con equipamiento de última generación y una ubicación ideal, sobre la calle Tacuarí, para recibir los insumos sin interferencias.
Cuando los autores se refieren al partido que dio origen al proyecto suelen utilizar la figura de una ballesta. El arco es el edificio llamado cinta, que dibuja una curva muy suave a lo largo de 150 m de longitud y 12,50 de ancho; la flecha estará formada por puentes de circulación y un cuerpo de servicios de apoyo médico (guardia, hospital de día) que se conectará con el pabellón de consultorios externos, que es el cuerpo principal, con entrada por Montes de Oca 40.
El predio que ocupa el hospital contiene una parte de la barranca original del Río de la Plata, con hasta 9 metros de desnivel entre el punto más alto y la calle Tacuarí. El esquema de pabellones, clásico en los siglos XVIII y XIX, y en revisión en estos tiempos, incluía un parque arbolado donde se destaca un gomero plantado por Domingo Faustino Sarmiento, que luce tronco y raíces escultóricas. Hay también siete ombúes que adornan las vistas interiores. Pero para respetar la presencia del gomero se trazó la curva que, a la postre, resultó ser el rasgo más notorio del esquema de la ballesta. El ancho de la cinta estuvo condicionado por edificios existentes (laboratorio y rayos), que deben conservarse en esta etapa de la obra.
Próximo a cumplir 226 años de la fundación, el Pedro de Elizalde exhibirá una imagen de modernidad y eficiencia que resulta gratificante. El uso del color, donde predomina el amarillo y un gris-ocre (en las habitaciones de internación el amarillo juega con marfil y blanco), crea un clima vivo y estimulante, nada comparable con el agobio que prevalece en el recinto hospitalario existente.
Valiosa experiencia
Ya pasaron 25 años desde el momento en que el estudio BEV hizo en plena juventud el proyecto y dirección del hospital Garrahan. A lo largo de ese cuarto de siglo fueron muchos los avances y las experiencias acumuladas, y eso se volcó en el proyecto del Elizalde, que ya data de 1995. Una vez completada la estructura, que incluyó las fachadas de hormigón armado, se colocaron los pisos de porcelanato, de modo tal que todas las particiones pueden ser modificadas, alteradas o eliminadas conservando el solado sin cambios. Una calle longitudinal corre por el subsuelo, con luz cenital, doble altura, y todos las instalaciones a la vista, lo que elimina el piso técnico. La conservación de los árboles permite aprovechar su ayuda como filtros y productores de oxígeno. Esto demuestra -dice Egozcue- que se puede renovar todos los hospitales parquizados sin alterar su esquema horizontal.



