La climatización del Luna Park
Luego de muchos proyectos que no llegaron a concretarse, el mítico estadio, que renueva el confort interior para su amplia cartelera de espectáculos, contará finalmente con el equipamiento más moderno en la materia
1 minuto de lectura'
El Luna Park, construido en 1932 y remodelado a su actual imagen en la década del 50, constituye un estadio multipropósito, donde las tradicionales veladas boxísticas que le dieron renombre internacional han dado paso a la exhibición de shows, recitales y actos de todo tipo que, a lo largo del año, convocan a porteños y turistas nacionales y extranjeros a sus instalaciones de la calle Bouchard, en pleno centro de la Capital.
Una asignatura pendiente que tenía el estadio era la incorporación de un sistema integral de climatización que permitiera cubrir demandas estacionales (en especial, las de verano) que un recinto de estas características requiere para el confort del público, artistas y operarios.
El costo de la instalación y el operativo de los sistemas convencionales redundó en la inviabilidad de numerosos proyectos que se analizaron con el paso de los años. En noviembre de 1997, la empresa ECIT Ingenieros Consultores presentó a Lectoure y Lectoure SRL, propietaria del edificio, una propuesta innovadora basada en el sistema de termoacumulación por bancos de hielo.
Aprobado el estudio de factibilidad, los ingenieros Gabino Castaño y Roberto Callegari, titulares de la firma, elevaron una propuesta de ejecución de la obra por gerenciamiento y comisionamiento, proceso que se inició con el estudio de factibilidad y finaliza luego de un año de funcionamiento de las instalaciones.
Durante su desarrollo, se analizaron los aspectos técnicos (diseño, equipamiento e instalación), administrativos (compras y contrataciones) y económicos (presupuestos, inversiones y costos), para asegurar un resultado final acorde con los requerimientos del comitente y que redundara en una importante economía como resultado de las contrataciones directas que el propietario efectúa.
El anteproyecto se ejecutó entre julio y noviembre de 1998, lo mismo que los cálculos y diseño definitivos y el proyecto y pliego de especificaciones. La tarea incluyó una ronda de visitas, junto con el comitente, a importantes obras ya realizadas en el exterior, para corroborar las virtudes del sistema que es de uso habitual en los Estados Unidos, Europa, Japón y Brasil desde los años ochenta.
Finalmente, a comienzos de este año se adquirieron los principales equipos, cuya instalación -por contrato- se inició en marzo último.
En la actualidad, los trabajos en la sala se encuentran concluidos y se estima que, en 30 días, se inaugurará el sistema de calefacción y, en 60, se habilitará la totalidad del sistema.
Tecnología Opac-Tes
El concepto aplicado Opac-Tes es una de las más innovadoras tecnologías de actual expansión internacional, que basa su principio en la reducción de costos de energía eléctrica operativos en hasta un 40 por ciento aprovechando la termoacumulación con desplazamiento de carga, que permite reducir sustancialmente el requerimiento de potencia instalada, así como evitar el máximo consumo en horas pico.
La instalación en el Luna Park constituye la primera obra en nuestro país con este sistema cuyos beneficios se obtienen con la inclusión de componentes como:
- Free-cooling , que reemplaza el acondicionamiento electromecánico por aire exterior, con la consecuente economía energética.
- VUS (volumen variable de aire y aguas circuladas) para responder a las diversas condiciones de la demanda.
- Control de dureza del aire interior según estándar IAC.
- Central inteligente de control digital (DDC) que monitorea y regula automáticamente en función de la cantidad de público y las condiciones ambientales.
- Conductos construidos con Climaver Plata, panel de alta densidad con elevado nivel de aislación térmica y hermeticidad.
- La combinación del sistema diseñado y el método de ejecución empleado, anteriormente descriptos, redunda en un menor monto de costo operativo (con ahorro de un consumo vital como la electricidad)) que hizo viable económicamente un proyecto de esta magnitud.
El beneficio implícito en el sistema, aclaran los proyectistas, que fue introducido en la Argentina en 1987, sólo pudo corroborarse en la práctica a partir de la privatización del suministro que modificó el cuadro tarifario introduciendo el concepto de costos diferenciados según picos de consumo.



