La conceptualización de la enseñanza
La Facultad de Arquitectura de Palermo intervino en el programa internacional SOS Ciudades
1 minuto de lectura'
La reciente experiencia que la Universidad de Palermo (UP) desarrolló en Porto Alegre, Brasil, se encuadra dentro de la conceptualización de la enseñanza. En estos términos lo explica el decano de la Facultad de Arquitectura de la UP, arquitecto Carlos Sallaberry: "Tiene que ver para nosotros con el pensamiento centrado en la necesidad de lograr, en esta época, un profesional arquitecto cuya formación global le permita una inserción internacional y regional", y concluye diciendo que "para acompañar los esfuerzos que se hacen en el nivel de región deben romperse las barreras habituales, para poder libremente exportar cultura y educación. Cuando le transmitimos a un alumno que el futuro está más allá de nuestras fronteras, se lo demostramos a través de nuestra propia experiencia; no hay rechazo a la inserción fuera del país, hay una apertura de pensamiento".
Dentro de este pensamiento se insertan los talleres de la UP y de las universidades Blas Pascal, de Córdoba; de la República, de Montevideo, Uruguay; del Desarrollo, Concepción, Chile; y del Centro Universitario Ritter dos Reis, de Brasil. Esta concertación nace del encuentro de los profesores de Palermo con los de las otras universidades, y hoy se transforma en una reunión de más de 250 alumnos de las cinco casas de estudio, con la coordinación de treinta profesores.
Convenido que cada Facultad debe distinguirse mediante ciertas particularidades en la enseñanza, el decano de Arquitectura de Palermo sostiene que en la UP es el pensamiento globalizante y este ejercicio de los talleres integrados con alumnos de las cinco facultades en cada grupo de trabajo, lo que refleja los conceptos sustentantes.
"En este tiempo uno no está acostumbrado a que las facultades definan su perfil ideológico y, sin embargo, eso es saludable", señala el arquitecto Marcelo Vila, profesor en la UP y coordinador del grupo que trabajó en Porto Alegre.
"Tener en claro qué se piensa y encolumnar las acciones detrás de ese pensamiento es nuestra premisa. Esa mirada de construcción transversal, la regional por sobre las estructuras nacionales, la entendemos desde la universidad con la construcción de políticas académicas que acompañen esta estrategia". El programa SOS ciudades del cual Vila es su director , iniciado con la experiencia de Colonia en 2002 y continuado con la actual de Porto Alegre, es una respuesta a esto.
Pensamiento concreto
Uno de los objetivos del programa es vincular a la Facultad con la ciudad, ya que el programa opera sobre ciudades de la región de modo concreto.
Entendiendo que la Universidad es el lugar donde se aprende a pensar cuestiones concretas de la arquitectura o de la ciudad, el programa SOS es un alerta a las ciudades, con foco sobre determinadas áreas estratégicas que pueden, mediante una tarea de reflexión, resolver sus cuestiones de desarrollo. Otro objetivo es la mirada común: cinco universidades muy distintas de cuatro países miran durante diez días una ciudad y aportan soluciones, con los datos previos sobre el sitio provistos por las autoridades municipales, las ONG del área, los comerciantes y los historiadores. Con el trabajo de los grupos universitarios se opera de un modo superador sobre las miradas parciales que van teniendo cada uno de los sectores mencionados.
Los 250 alumnos y 30 profesores que integran el grupo de estudio y elaboración de las propuestas provienen en partes iguales de las cinco facultades y conformaron grupos alternando las distintas nacionalidades, de modo tal que los trabajos realizados son el resultado de la conjunción de las ideas de un equipo de origen muy diverso.
La cuestión central del programa es alertar y señalar las posibilidades de un área, y en esta tarea, paralelamente, se pone en evidencia que las arquitecturas de cada uno de los países participantes tiene más en común de lo que habitualmente se cree, lo mismo que los pensamientos que las respaldan.
Propuestas para sectores conflictivos
El trabajo que se planteó para Porto Alegre fue el desarrollo de un área estratégica ocupada por un antiguo astillero abandonado. Se trata en total de una superficie de 5 ha, distante 4 km del centro de la ciudad y posible remate de un paseo público. Desde ese punto en adelante, toda la costa está concesionada.
La zona cuenta con un shopping implantado en la zona del hipódromo y, vecino a éste, la primera obra de Alvaro Siza en Brasil. El predio, hoy en manos del ex personal del astillero, se remató tres veces y no se obtuvieron compradores porque no se alcanza a sintetizar el posible impacto del área en la totalidad de la ciudad. Actualmente la zona no está registrada urbanísticamente para el uso de los habitantes, ni tampoco es parte de la política urbana.
El programa se organizó con un tiempo de elaboración de ideas de siete días y luego, cada una de las 10 propuestas se presentó, por grupos y con un profesor asistente, en un jury.
La competencia, el obtener un reconocimiento, operó como estímulo para los alumnos. Los equipos distinguidos en este taller fueron los siguientes: primer premio, Parque construido (grupo a cargo de Humberto Eliash, de la Universidad del Desarrollo, de Chile, conformado por los alumnos de la UP Hazan Bensimon y Lisandro Aloi, dos alumnos de la Blas Pascal, dos del Desarrollo, dos de la Ritter dos Reis y dos de la República); el segundo premio fue para Urbanismo a la carta (grupo a cargo de Carlo Barbaresi, de la Universidad Blas Pascal de Córdoba, sin alumnos de la UP entre sus integrantes), y el tercero fue para Puerto y Mercado comunitario (equipo a cargo de Cristian Boza, de la Universidad del Desarrollo, Chile, en cuyo grupo participó María Constanza Cerullo, de la UP).



