La crisis argentina se extiende a todos los temas de la matrícula
Una entrevista exclusiva con el presidente de la SCA, arquitecto Carlos Lebrero
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Pasaron poco más de seis meses desde la elección en la que fue renovado el mandato del arquitecto Carlos Lebrero como presidente de la Sociedad Central de Arquitectos (SCA), pero los acontecimientos vividos en el país en ese breve lapso parecen haber multiplicado el tiempo y a la vez problemas de muy dificil resolución. Para verificar el estado actual de las cosas, LA NACION dialogó con el arquitecto Lebrero.
-En las primeras semanas del año, hubo una serie de reuniones en la SCA para tratar de superar la severa crisis ocupacional de los arquitectos argentinos. A la fecha, ¿cuál es la situación en torno de esta cuestión?
-A partir de las reuniones que se hicieron en enero y febrero se produjo un documento que fue después convalidado en una confluencia con el Grupo de los 6 (integrado por el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo, la FADU-UBA, el Centro Argentino de Ingenieros, el Consejo Profesional de Ingeniería Civil, la Facultad de Ingeniería y la Sociedad Central de Arquitectos). Fuimos convocados a participar en la Mesa de Diálogo, una instancia que sufrió los obstáculos que son de público dominio. Hubo un ciclo de conferencias ( Alternativas del pensamiento único ) que convocaron a muchos colegas todas las semanas, y que sigue a partir de esta semana. En este momento se realiza un ciclo para tratar la situación laboral de los arquitectos.
Además, estamos iniciando un diálogo con otras entidades profesionales para abrir encuentros y vínculos que potencien las oportunidades de nuestros colegas.
-Entre los temas que calentaron el clima de la SCA últimamente, uno tiene relación con el resultado de algunos concursos, en particular el del ex Mercado de Pescado, ¿cuál es la posición de la entidad?
-Sí, hubo cuestionamientos con relación a las bases y el juicio de los jurados. En este sentido entiendo que es básica la sentencia que declara que "el juicio de los jurados es inapelable". La elección de los jurados es democrática en todo sentido y es transparente, con origen en las nominaciones del Colegio de Jurados y Asesores. Los asesores son designados y por lo general lo que hacen es resolver problemas de los comitentes y los concursantes. Hay que respetar el trabajo de jurados y asesores. Con respecto al concurso mencionado, hay un Comité Evaluador que examina lo acontecido y se convocó al Tribunal de Honor para determinar si hubo inconducta en el caso de uno de los autores del primer premio.
Nuestra meta es defender y apuntalar el sistema de concursos. Tenemos como ejemplo el reciente caso de Mataderos, un certamen multidisciplinario donde la SCA contribuye a resolver un tema en el que los arquitectos se integran con otras disciplinas. Mi deber es que la institución funcione plenamente y dentro de las normas democráticas.
-Otro punto se refiere a la posición de los arquitectos argentinos en el mundo, dada la virtual separación de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) por falta de pago. ¿Cómo se sitúa la SCA en este tema, siendo uno de los miembros principales de la Fadea, entidad que nos representa ante la UIA?
-Con la UIA nos pasa lo que le pasa al país con el FMI. La SCA no puede asumir la deuda argentina, ya que Fadea está en rojo y no por culpa de Fadea, porque son muchas las organizaciones provinciales que, ante la falta de trabajo en la profesión, apenas pueden sobrevivir y no pagan las cuotas a la entidad nacional. Algo análogo le pasa a América latina, con pocas excepciones.
La situación es confusa, con serias exigencias de pago por parte de la UIA. Puede ser que en Berlín se logre alguna solución parcial y se acerquen salidas. El empobrecimiento nacional obliga a pensar en cambios, sin renunciar a la imagen institucional.
-¿Cuál es el mensaje para los arquitectos que se debaten en la desocupación o con la amenaza de abandonar la profesión ?
-Es muy difícil encontrar soluciones directas cuando, de acuerdo con estimaciones realizadas por Alfredo Garay en un encuentro en la SCA, elporcentaje de desocupación o subocupación en la profesión supera el 60 por ciento en Buenos Aires. Sin embargo creo que, si bien estamos atravesando un momento en que es difícilcaracterizar los proyectos, lo que sí debemos comprender son los procesos. Es dentro de esta dinámica compleja que nuestra institución desarrolla su capacidadpara generar condicionesde reconocimiento de la profesiónpor parte de la sociedad y de incorporación al trabajo.
Las iniciativas
- Dialogamos con otras entidades profesionales para abrir encuentros y vínculos que potencien las oportunidades de nuestros colegas.
- Debemos continuar con las tareas relacionadas con los concursos y con la promoción de trabajo para los arquitectos.
- El alto nivel de desocupación sólo nos permite realizar políticas para generar condiciones de inserción para los arquitectos.
Buscar otras formas de intervención
La arquitecta Cristina Fernández, que con sus colegas de la Lista Abierta componen la oposición en la comisión directiva, expresó sus puntos de vista. En primer lugar, señala el caso de "los profesionales que tienen empinados cargos en la administración pública al tiempo que desempeñan tareas importantes en las organizaciones gremiales". Esto, subraya, "coarta la necesaria búsqueda de opciones a la crisis, no estimula la crítica constructiva y desalienta el acercamiento de los colegas a las instituciones".
Con relación al problema ocupacional, la arquitecta Fernández destaca que "quizás haya que pensar en otras opciones que no tengan sólo que ver con la obra nueva. Se requiere también una búsqueda de formas asociativas distintas de las tradicionales en las que los arquitectos puedan intervenir".
"Defendemos el sistema de concursos -dice Cristina Fernández-, porque es una opción que mejora otras alternativas. En cuanto al reglamento, no hay que escurrir el bulto a la discusión porque ésta termina en una sana reafirmación de los principios básicos y en la posible incorporación de opciones nuevas. Queremos que haya concursos que se realicen y se construyan, que los haya para proyectos pequeños, para incorporar a los jóvenes a la profesión y para legitimar proyectos importantes."
Por fin, la arquitecta Fernández considera vital la afiliación a la UIA, porque intervenir en los concursos internacionales es una opción para la matrícula. "Creemos que se debería renegociar la deuda, pero implica que la matrícula tenga claro que pagar representa un costo y que debe estar de acuerdo con hacerlo. Porque reglas son reglas."



