La fuerte presencia de los desarrolladores urbanos en el área
El grupo SLI y su apuesta en el dique 4
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La Sociedad Latinoamericana de Inversiones (SLI) es uno de los grupos inversores que ha hecho su apuesta al desarrollo del área de Puerto Madero, mediante la compra de las manzanas 1L y 1N dentro del Dique 4, zona este.
En la manzana 1L el grupo construye, con proyecto del estudio M/SG/S/S/S Arqs., dos edificios de oficinas con locales comerciales unidos por una plaza central. Se trata de edificios inteligentes con plantas de hasta 1700 m2 propios.
"Elegimos Puerto Madero -detalla Gerardo Rozenblum, director de Negocios Inmobiliarios del grupo- porque entendemos que la Capital estaba necesitando un descongestionamiento del área del microcentro ." Esto se nota, particularmente, continúa, en la gran cantidad de empresas locales y multinacionales que buscan consolidar sus ámbitos de trabajo en edificios con amplias plantas libres luego de haber sufrido las consecuencias de haber crecido en distintos pisos de un mismo edificio o aun en distintos edificios. La denominada ecología laboral , o sea las condiciones ambientales para desarrollar una actividad es asimismo, inigualable respecto de otras áreas de la ciudad, todo lo cual se refleja en las expectativas de alquiler en la zona.
En unos pocos años más, continúa Rozenblum, cuando la zona esté totalmente consolidada, será una de las más exclusivas y requeridas por las empresas. El incremento observado del uso residencial de la zona augura también éxito al sector de entretenimientos y servicios que se está desarrollando actualmente.
"Puede destacarse tambíen que en los distintos seminarios y conferencias de negocios a los que pudimos asistir, en cualquier parte del mundo, no dejamos nunca de advertir el nivel de conocimiento e interés generado por Puerto Madero en los inversores extranjeros.
"Estamos tan convencidos -concluye Rozenblum- del buen desenvolvimiento de esta nueva zona porteña que estamos estudiando mudar nuestras oficinas allí." El arquitecto Justo Solsona, uno de los titulares del estudio M/SG/S/S/S Arquitectos que proyectó el complejo edilicio de la manzana 1L del Dique 4, detalla que la plaza pública central entre ambos edificios genera un lugar de encuentro dentro del paseo costero que ofrece el área de Puerto Madero.
Desde el punto de vista arquitectónico, describe Solsona, los edificios fueron tratados como dos piezas de cristal, realizadas con curtain wall, pero sin agregados metálicos exteriores para obtener una imagen abstracta y plana enfatizada por la inmaterialidad del vidrio.
En cuanto al área de Puerto Madero, Solsona no duda en considerar su readecuación urbanística como una nueva fundación de Buenos Aires.
Su éxito demuestra la necesidad de nuevos polos de desarrollo de la ciudad, especialmente los relacionados con la cercanía del río permitiendo recuperar y revalorizar, a la vez, piezas arquitectónicas del viejo puerto que corrían el riesgo de perderse.
Solsona concluye su análisis señalando que la potencialidad del área dependerá del empuje que los administradores de la ciudad otorguen a la resolución de los accesos y sistemas viales.
En este sentido, confía en que los cruces y puentes proyectados entre la avenida Costanera Sur y la avenida de distribución se harán en forma inmediata, al igual que el acceso a la Autopista Sur, a efectos de descomprimir el área de la circulación de camiones existente.
El estudio, autor de varios proyectos ejecutados o en construcción en la zona, con un total de 105.000 m2 (Hotel Cosmic Carrot, Edificios Costeros, Edificios Liberman, Edificios Docks 5 y 6) desarrolla, en la actualidad, nuevos proyectos de edificios de oficinas involucrando 28.500 m2 en el sector del dique 2.
Viviendas de gran nivel en el dique 2
El proyecto es del estudio Aisenson
El Estudio Aisenson, que aportó al sector el edificio Malecón, con el que se luce el extremo sur, se hace presente en el dique 2 con un conjunto de viviendas de gran escala que totaliza 31.000 metros cuadrados propios.
Son siete plantas, de las cuales el remate estáformado por unidades en dúplex y ofrece una imagen de transparencias, retiros y terrazas que se regocijan con las vistas del contorno.
Hay un nuevo sistemas de accesos que utiliza el espacio central no sólo como una nueva fachada, sino también como prolongación de la estructura urbana del área; es un espacio de transición entre la calle y la vivienda, que amortigua velocidades y ruidos proponiendo un espacio de pertenencia, encuentro e intercambio a escala del conjunto. Si bien hay nueve vestíbulos proyectados hacia el interior del conjunto (que dinamizan el área comercial de la planta baja y brindan un grado de seguridad superior al común), por la noche el ingreso se limita a los doshalles principales: uno sobre el bulevar y el otro sobre el parque.
Directamente vinculados con la plaza de accesos están los servicios comunes, piscina, salones, gimnasio y sauna, que con su gran cubierta vidriada y el carácter independiente son un auténtico club de uso permanente.
Señalan los autores que la mayor cantidad de viviendas ubica sus ambientes principales y expansiones hacia el exterior del edificio, mientras el 15 por ciento del total se desarrolla sobre la plaza interior. Los departamentos orientados hacia el río y el Este conforman un frente continuo de piedra y aluminio, de planos y huecos, que conforman 130 metros del nuevo borde que la ciudad consolida sobre el sistema de parques y Río de la Plata.
El nivel de los accesos contará con un gran local comercial frente a El Porteño y dos locales sobre el bulevar que abarcan el espacio de uso pasivo de la plaza. Los comercios sobre el parque se proyectaron como un sistema en la comercialización.
El Estudio Aisenson se integró, para este proyecto, con los arquitectos Aisenson, Pujals, Hojman, Hojman, Pschepiurca, con las arquitectas asociadas Biscayart & Rumieri.
Una zona que exige flexibilidad
Es, para el estudio Dujovne Hirsch y Asociados, una condición fundamental
El estudio Dujovne Hirsch y Asociados tiene hoy en ejecución, en el dique 2 de Puerto Madero, las torres El Faro y el conjunto de viviendas y oficinas Gijón.
El arquitecto Berardo Dujovne, señala los aspectos más destacados de cada una de ellas. En El Faro, la complejidad del problema radicaba en la situación especial de implantación, altura, visuales, orientaciones, vientos, junto con el nivel de calidad que se debía ofrecer. Cómo sintetizar estos condicionantes en la propuesta arquitectónica, a la par de lograr la adecuada solución tecnológica y posibilitar la realización en etapas, fue la problemática por resolver.
Con 45 pisos, 170 metros de altura y 57.000 m2 de superficie cubierta, se plantearon dos cuerpos independientes articulados. Estos, además de las ventajas desde la riqueza espacial, resolvían con eficiencia el problema de la seguridad contra incendios. "Articular las dos torres permitió establecer vinculaciones a distintas alturas , que se dan entre las dos escaleras de escape de incendio, de modo que de surgir un problema en uno de los cuerpos, se puede llegar al otro", explica Dujovne.
"La idea de los dos cuerpos vinculados surge a partir de las etapas, se potencia por la riqueza volumétrica, por la seguridad aumenta doblemente, permitiendo además ganar las mejores visuales, orientaciones e implantación."
Planteado como hito, El Faro se ubica en el terreno que más avanza hacia el río en toda la ciudad. Fue idea de los autores, entonces, establecer un contrapunto con el resto de la trama y del contexto urbano. Otra condición fue conseguir una planta de suma flexibilidad. Definir el perímetro con la retícula perimetral estructural, que toma los esfuerzos del viento y los núcleos de circulación. Las losas sin vigas permiten adaptar y rediseñar los espacios según la necesidad.
Una altura interior mayor a la habitual -tres metros- brinda sensación de amplitud. Los servicios vinculan los dos cuerpos, tanto en los niveles bajos como en el coronamiento. Allí se proyectó el estar común, dado que las vistas de cada departamento son diferentes de acuerdo con la altura.
La obra propiedad de Gijón se ubica en una manzana en la trama, sobre el dique, con construcción perimetral y centro libre. Se trabajó con una tira en U de vivienda y un bloque suelto de oficinas en una de las cabeceras. El espacio central, si bien es de uso privado de las viviendas -con pileta y jardines-, mantiene transparencia y continuidad visual con el exterior. "Es bueno que la configuración de manzana tenga accidentes, anécdotas, no frentes cerrados." Un cuerpo dedicado a apart hotel -15.000 m2- y dos a departamentos de diseño tradicional -18.000 m2-, también planteados con flexibilidad de distribución interior, arman el contrapunto con el bloque de oficinas -12.000 m2.
Para el lenguaje formal se recurrió al ladrillo visto y revestimiento de aluminio -Alucobond-, tratados en forma gradual. En las oficinas domina la presencia del alucobond y el curtain wall con paños de mampostería. En el apart se equilibra, y en la vivienda permanente prima el ladrillo. Son los mismos materiales, dosificados de distinta manera.
"Trabajar en Puerto Madero significó para el estudio entender cómo era el problema y tratar de resolverlo -explica Dujovne-. Un desafío desde el punto de vista ingenieril y tecnológico." De hecho, El Faro requirió la realización de complejos ensayos de viento. El túnel de viento sirvió para determinar no solamente cómo trabaja la estructura, sino para conocer posibles situaciones de inconfort tanto en el edifico como en el entorno, y resultó satisfactorio. También permitió saber cómo tratar la jardinización -si las plantas debían atajar vientos en determinadas direcciones-, para dimensionar las aberturas en cuanto a resistencia y secciones de vidrios, existencia de ruidos por la cercanía de los dos cuerpos de la torre.
"El cambio tecnológico es cada vez más acelerado, con lo cual la manera de construir, que era parte del saber de los arquitectos, hoy es parte del problema por resolver. Si bien esto es muy notable en una torre como ésta, es para la arquitectura en general."



