"Las Torres deben ser reconstruidas"
Dice Guthard, del estudio Yamasaki
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Minoru Yamasaki es la firma de arquitectos que diseñó y construyó las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York, derribadas el 11 de septiembre último actual por un ataque aéreo terrorista. La firma tiene su estudio en Michigan desde hace 45 años; allí unos 50 profesionales trabajan en proyectos en todo el mundo: aeropuertos, hoteles, centros culturales y comerciales (ver en http://www.m-yamasaki.com ).
El ingeniero Henry Guthard -socio fundador y vicepresidente senior de MY- conversó por teléfono con La Nación sobre las Twin Towers.
-¿ Participó el estudio en las tareas de rescate?
-Pusimos nuestro cuerpo profesional a disposición de las autoridades a cargo de la coordinación del rescate. Sólo pudimos brindar alguna orientación sobre los pedazos o partes de los edificios que no colapsaron.
-¿ Qué piensa de la idea de una reconstrucción de las torres?
-Aún es prematuro para que las autoridades puedan tomar decisiones al respecto. Por supuesto que esperamos que las torres sean reconstruidas; hacerlo significaría devolverle a la gente la fuerza y vitalidad del símbolo que representaban para Nueva York, los Estados Unidos, e incluso el mundo financiero. Probablemente, las torres deberían conservar su apariencia exterior, aunque su estructura sería rediseñada y mejorada. Aquí la tecnología superó a la tecnología: cuando las torres se inauguraron, en 1975, previmos que las estructuras podrían absorber el impacto de un avión Boeing 707, para que los habitantes pudieran escapar con vida. El impacto del ataque fue producido por Boeings 767, con una fuerza y una cantidad de combustible que sobrepasó las previsiones originales.
-¿Cuál cree que será la actitud de los inversores ahora? Se habla del fin de los rascacielos y de que los edificios no superarán los 60 pisos.
-Los rascacielos llegaron para quedarse porque son parte del tipo de vida metropolitano y de la economía internacional. Son el resultado de la era tecnológica que sigue implacable su avance. Pero es importante para los inversores sentirse seguros, y estructuras de 50 o 60 pisos son menos complejas de construir. Igual, si el espíritu humano es libre de soñar grandes sueños y de mirar alto, siempre va a existir la aspiración de hacer edificios más altos. ¿Puede el terrorismo acabar con esos sueños? Sólo el tiempo lo dirá.



