Lectores on line
1 minuto de lectura'
A continuación, transcribimos algunos comentarios recibidos la semana última en www.lanacionline/arquitectura , sobre el artículo de la constructora Criba y la columna del arquitecto Grossman.
mames39
Leí con atención las declaraciones del ingeniero Alberto Tarasido, y en general estoy seguro de que dice la verdad, pero me llama la atención que en ningún momento mencione entre los emprendimientos las torres JAI, que están en terminación en el Tigre. Son tres torres con un total de 176 departamentos. Pasados los problemas del 2002, la obra se reinició en octubre de 2004, con plazo de entrega en abril del 2006. En este momento sigue sin terminar, con muchos problemas generados por Criba, como desarrolladora y constructora. Por eso pienso que Criba es una gran empresa, pero en este caso puntual no lo demuestra. Sería muy importante que el autor de la nota lo consultara y dé una respuesta.
DonHardon
La torre JAI, la verdad es la única que vi en persona en mi última pasada por el Tigre. Es impresionante, creo que puede llegar a estar a una altura internacional, hasta tiene un aire a las Torres Blancas de Madrid, digo un aire porque la verdad es más impresionante el edificio madrileño. Lo primero que dije cuando la vi fue: "Quiero un departamento ahí", obvio para cuando tenga la plata para comprarlo ya va a estar todo vendido y habrán edificios mejores.
pipistrello
Están haciendo el hormigón en suave diagonal frente a mi casa, en la esquina, y observo todo desde un sexto piso. Van a construir 11 pisos, con viviendas de aproximadamente 200 m2. Fui secretario de un famoso arquitecto de la década del 50. Construyó cantidad de edificios de departamentos en Barrio Norte y Recoleta, por lo que puedo decirles que no puedo creer lo que veo. Prolijidad, celeridad, maquinaria especializada de última generación. Hay siete oficiales y un señor que es un verdadero líder que los dirige. Todo funciona como el mecanismo de un reloj, estoy asombrado de ver cómo se cumple el trabajo pautado, porque se nota que lo está. ¡Qué diferencia con aquellos años del 50 y el 60! Todos los días dejan la obra limpia, la empalizada perfecta, las veredas impecables.
gfucks
Gracias arquitecto Grossman por sostener su postura frente a una expresión que aparece contradictoria, pero que tal vez tenga en el futuro alguna explicación. Cuando un profesional ha desarrollado con maestría su vocación y trabajo, difícilmente se corra de sus propios principios rectores. A esta altura somos muchos los que creemos firmemente que es posible vivir en armonía con la naturaleza, sin limitaciones en comodidad. Ahora bien, si se busca realmente la armonía, hay que aprender a vivir. Quizá sólo sea necesario un cambio de mentalidad, casi nada... al menos no tiene costo monetario.



