Lo social en una geometría estricta
La obra de los arquitectos Karina Pahissa y Javier Sáenz está destinada a vivienda permanente
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Distinguida en la categoría de arquitectura de edificios en el reciente Premio Bienal de Arquitectura CPAU/SCA 2002, esta casa en el Olivos Golf Club resume las virtudes de la tradición moderna y las combina con las proporciones de las villas palladianas. El proyecto y dirección de obra es de los jóvenes arquitectos Karina Pahissa y Javier Sáenz; fue consultor el arquitecto Alejandro Pulopulo, colaboradora la arquitecta Ana Pahissa y realizó el cálculo estructural el ingeniero Gerardo Urdampilleta.
En este caso, la tarea de los autores fue integral: comenzó con la elección del terreno, a partir de la encomienda de crear una vivienda permanente y además, desarrollar en ella una activa vida social. "Una casa de calidad y singular", explican Pahissa y Sáenz. Y la función social determinó el partido adoptado en la disposición de las áreas de estar tanto interiores como exteriores, y la posibilidad de acceder directamente desde el jardín al sector privado de la vivienda, los dormitorios de la planta alta.
Los proyectistas decidieron adoptar un esquema atemporal, una composición sobre la base de una estricta geometría y una racionalidad constructiva acorde con este concepto.
Otra premisa fue la optimización de las vistas hacia el bosque cercano. Esto determinó el emplazamiento del gran mirador que es la planta alta, materializado por las ventanas corridas que rodean la casa sin solución de continuidad.
La vivienda es un paralelepípedo perfecto, alineado con los bordes regulares del terreno, y compuesta por una nave principal donde se desarrolla el programa social y los dormitorios en la planta alta-mirador, con un gran vacío central en el estar. Esta nave se complementa con dos cuerpos, uno contiene la escalera y el otro los servicios. Entre ellos definen el acceso principal y el patio de estanques, sobre el mismo frente.
"Desde lo constructivo, el volumen principal está dividido en estratos -explican los autores-. El basamento de carácter macizo y el superior, liviano." Una verdadera pieza de arquitectura que rescata lo simbólico de la tradición moderna y junto con recursos constructivos como el alero y los materiales básicos empleados.
Una torre distinguida
Junto con esta vivienda en el Olivos Golf Club, el otro trabajo distinguido en esta edición del Premio Bienal de Arquitectura organizado por el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo y la Sociedad Central de Arquitectos, en la clase de edificios de reciclado, es la Torre Viamonte, de Bouchard 710, obra del arquitecto Mario Roberto Alvarez (ver suplemento de Arquitectura del 25 de julio de 2001). Esta reutilización de una estructura existente, vacía durante muchos años y en la que funcionó una empresa periodística en la década del cincuenta, completa el conjunto de edificios de oficinas de última generación del entorno cercano a la Plaza Roma.



